domingo, 6 de septiembre de 2015

Cuando observas que puedes ser la excepción, comienzas a confirmar la regla.

Se podría decir, según palabras de Nietzsche, que toda apuesta por uno mismo es una apuesta cierta a caballo ganador, pues "ningún precio es demasiado alto por el digno privilegio de ser uno mismo". Y cuantas noches con sus días nos hemos peleado con nuestra almohada por el simple hecho de no terminar de encontrarnos. Somos como somos y hasta que no decidamos lo contrario seguiremos siendo. Si te tomas tu tiempo observándote en una fotografía podrás experimentar tu cambio, no solo el aparente físico sino también el más radical presente en el que te has ido convirtiendo. Si no terminas de estar de acuerdo con la persona de la foto en la que te estás viendo, o la persona de la foto que te está viendo a ti tampoco lo está para contigo, tómate un tiempo de reflexión y gira el rumbo; nunca será tarde para una nueva foto. La primera estación fotográfica; acéptate tal y como eres. Tú eres tu mejor privilegio. Pregúntate cuándo fue el último encuentro con la imaginación de tu niño interno; en aquel entonces todo era sumamente especial. Es verdad que los acontecimientos de la vida por momentos giran tan rápido que apenas te percatas de nada, pero si es cierto que de la misma forma que van tan aprisa también te brindan con espacios de paradas a la fuerza, y es entonces cuando nos sorprende e incluso nos dejamos sorprender transportándonos a un tiempo no muy lejano. Aquel niño que imaginaba escenas, las inventaba y ponía sus protagonistas, siempre acababan bien. Hacía de la fantasía la más pura realidad, hasta que un día le preguntaron: con quién hablas y qué estás diciendo. No permitas que nada ni nadie te robe aquello que jamás podrás transferir; tu imaginación. El niño que imagina escenas termina por ser un hombre bien imaginado. Cuando observas que puedes ser la excepción, comienzas a confirmar la regla; todo es posible dentro de lo imposible cuando empiezas a creértelo, y por supuesto, en la lista no faltará nadie que te haga pensar lo contrario. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, perdona y feliz domingo Día del Señor. ©6/9/2015 J. Javier Santana

* Me encantaría que leyeses 'Senderos Para Amar' en http://www.esebook.com/product/443007/senderos-para-amar o en http://www.esebook.com/product/466523/senderos-para-amar-epub

No hay comentarios:

Publicar un comentario