domingo, 31 de agosto de 2014

No existe lenguaje más universal que aquel que nace del corazón

Cierto es que para comunicarnos no existe ni mayor ni mejor lenguaje que el del corazón, pues éste nos permitirá descubrirnos como humanos en su esencia más bondadosa y nos enseñará a ver que más allá del amor no existe nada por lo que merezca caminar. El caminante sabe que no sólo existe el camino recto, conoce de obstáculos y se predispone para ello con una actitud siempre amorosa; la única que le descubre hacia el conocimiento. Será esa misma actitud amorosa la que le ayudará a discernir, pues muchos son los que se erigen como testigos de la verdad y señalan a aquellos que optan por amancebarse o cambian frecuentemente de pareja como ejemplos dignos de pecado, hasta el punto de escandalizarse. Claro que luego aterrizas en el Evangelio y encuentras pasajes como este: El que no tenga pecado, que arroje la primera piedra, e inclinándose nuevamente, siguió escribiendo en el suelo. Jesús siendo quien es, se inclina para seguir escribiendo en el suelo. Hay pecados o faltas a la vista y otros ocultos, tanto de unos como de otros, cada cual ha de acarrear los suyos y solo de los suyos habrá de dar cuentas. Entiendo que al igual que hay suma, hay resta o multiplicación; en cualquiera de los casos todas las faltas, errores o pecados son y serán siempre unipersonales. Hay cánceres que pueden tratarse y lo mejor será extirparlos, otros que se imponen y terminan por acabar con el que los padece. Al final,guste más o guste menos, será Dios y sólo Dios, para los que crean, quien decida y hará balance. Los quiero y feliz domingo. ©31/8/2014 J. javier Santana

sábado, 30 de agosto de 2014

Nunca será nunca porque siempre nos quedará una posibilidad

Se puede decir que cuando nos vemos envuelto en el amor verdadero, de la misma forma que das se recibe. Esto a veces no se logra entender porque lo que se recibe no siempre viene por el mismo canal que se dio. De ahí que la fuerza que proviene de amar profundamente a alguien, muchas veces, no se corresponda con el valor que produce el sentirse profundamente amado por ese alguien. Dicho valor por momentos no se percibe pero si se manifiesta y eso a su vez se convierte en motor para seguir amando. En medicina no hace falta ser médico, cuando en casa tienes quién necesita de ella. No existe mejor sanador que aquel qué le ocupa su salud y se autodescubre. Salir de una rutina, donde vivir de forma plácida es una constante, para experimentar con nuestro propio cuerpo dolores que ni siquiera sabíamos que existieran, ayudan a despertar a nuestro pequeño doctor. De igual manera ocurren con las emociones, entre más años más afloran. Si necesitas recapitular sobre tu vida para sanar cosas, pon tu primer enema; empieza por perdonarte a ti mismo para luego continuar perdonando a lo que fue e hicimos y a lo que vendrá y haremos. El proceso de cicatrización ya se corresponderá con el tiempo. Recuerda que hay historias para cuántas vidas hayan y la nuestra es una de ellas; atrevámonos a sanarla. Nunca será nunca porque siempre nos quedará una posibilidad. Los quiero y feliz día. ©30/8/2014 J. javier Santana

jueves, 28 de agosto de 2014

Ahí donde prime la coherencia ha de crecer la decencia

Una semilla la ves diminuta en la palma de tu mano, pero cuando con tus propias manos te atreves a sembrarla y mimarla, la magnitud de lo que puede brotar de ella es insospechable. No hace falta buscar en los libros lo que la propia naturaleza nos enseña. Cuando miras a los que tienes a tu alrededor no por lo que son, sino por lo que pueden llegar a ser; el crecimiento es mutuo. La semilla nunca sabrá quién la sembró, pero ella, al amparo del calor que se le dé, estará presta para dar sus frutos. Cuando siembras pequeño, recoges grande; cuando ante lo pequeño te ves grande, te quedas pequeño.  Nadie puede negar su pasado, es más, hay que aceptarlo con sus victorias y derrotas; forma parte de nuestro crecimiento. Ahora bien, no por ello la mariposa tuvo que asumir sentirse para siempre una oruga; ni el pollo la yema de un huevo. Todos guardamos en nuestro interior el derecho a cambiar para bien o para mal; al fin y al cabo, siempre será nuestro derecho y de nuestra responsabilidad que sea de una forma u otra. Ahí reside nuestro principal derecho; la libertad. Por tanto y desde una libertad bien entendida donde prime el respeto por el otro y con uno mismo, podemos decir que: no existe una relación igual a otra, que tampoco las hay fáciles, pero que, en cualquiera de los casos, siempre habrá que trabajarla para que ésta crezca y se fortalezca sólida en sus cimientos. Ahí donde prime la coherencia ha de crecer la decencia. Los quiero y feliz día. ©29/8/2014 J. Javier Santana

miércoles, 27 de agosto de 2014

En toda travesía bueno es ser gota que calma la sed y pan que alimenta el espíritu


Comienzas a darte cuenta si tu base es de equipo cuando observas que puedes delegar plenamente en aquel que, ha decido dejárselo todo, por hacer una apuesta común donde lo que impera es el uno por el resultado de todos. Hasta que ese momento no llegue sólo se estará conformando el equipo, y para que un equipo sea un equipo ganador tiene que haber de todo con un solo denominador común; la confianza y el respeto por el otro. No existe nada, que valga la pena, que algún esfuerzo no cueste. Por otro lado, cuando decidas desembarcar de tu nave elegida, porque piensas que donde manda capitán no manda marinero, y consideras que puedes llevar mimbres de almirante; cuídate no sea que luego vayas a embarcar en nave de piratas. Puestos a elegir, una vez tomada la decisión de desembarque, habrá que tomarse el tiempo suficiente para elegir las velas que deseas comandar. En un barco de piratas, no se sabe muy bien quién es capitán o brunete. Si este hecho te ha despertado una sonrisa es que, o bien estas navegando en el barco adecuado o por el contrario te encuentras en tiempo de espera para volver a embarcar. Si te ha dado que pensar, analiza tu tripulación. Hay una diferencia muy bien marcada entre ser espejismo en el desierto u oasis que da de beber, uno es siempre quien decide y serán los demás quienes darán respuesta. Dos consignas de supervivencia para la travesía; ser, en todo momento, gota que calma la sed y pan que alimenta el espíritu. Los quiero y feliz día. ©28/8/2014 J. javier Santana

martes, 26 de agosto de 2014

No existe mayor reflejo de sinceridad que nuestro propio espejo

No existe mayor reflejo de sinceridad que nuestro propio espejo. Puedes engañar al mundo entero, pero jamás lograremos engañarnos a nosotros mismos. Todo lo que no me gusta de ti es un favor que me hago a mi mismo, pues aún estoy por descubrirme. El problema no es que el limón sea agrio o el plátano sea dulce, el problema reside en mi capacidad de tolerancia para con ellos. Todo es una provocación constante en el ánimo de justificarlo todo. Los acontecimientos a veces circulan tan deprisa que no sabemos muy bien quién debe parar primero, y si paran, qué ocurrirá luego. Mientras tanto, cada quien y cada cual, se debate con su propia vida o circunstancia. Lo importante es lo que uno opine sobre un determinado acontecimiento o hecho. No nos ha de preocupar lo que opinen los demás, sino preguntarnos que hacen o dejan de hacer, los que opinan, por ese determinado hecho sobre el que opinan. Entre la susceptibilidad y el protagonismo, anda el trueno. Le gusta aparecer cuando menos te lo esperas y siempre haciéndose notar, y no le gusta que nadie lo menoscabe o tenga en cuenta. Él sabe de su poder e importancia, y nunca permitirá que le pasen desapercibido. Así ocurre con nosotros mismos, y que daño hacemos y nos hacemos. Pero es que la susceptibilidad con el protagonismo no calzan bien, son totalmente antagónicos. No puedes ofenderte gratuitamente por querer ser al mismo tiempo protagonista de lo que quizás no nos corresponde. La mejor forma de luchar contra ello es saber en todo momento lo que se pretende ser, siendo uno mismo y enfocando bien en el centro de la diana, de esta forma ni protagonismos ni susceptibilidades nos podrán desviar del camino. La vida está llena de señales que siempre nos advertirán y pondrán en alerta para saber como hemos de actuar. El plan de Dios es perfecto, sólo se trata de ponernos en sintonía con él, y lógicamente, creer que eso es así; salga el sol por donde salga o llueva hoy como truene mañana. Cuando trabajas y luchas por lo que quieres, no puede haber otro resultado que no sea lo logrado de forma positiva. ©27/8/2014 J. javier Santana

lunes, 25 de agosto de 2014

Para saber ganar con dignidad, antes hay que aprender a perder con entereza

El sabor amargo que deja la derrota solo se puede sobrellevar con esa dignidad que  caracteriza el saber competir reconociendo con humildad la victoria merecida de nuestro adversario; la victoria es olvidadiza y no recuerda a costa de quién fue, ni que podía perfectamente haber ocupado el lugar de la derrota. Para saber ganar con dignidad, antes hay que aprender a perder con entereza; mañana se puede invertir los lugares. Nunca se sabe si al regresar del camino se termina escogiendo aquello que en la ida se había desechado. Se suele decir que lo que está para uno, aun pase por más de cincuenta manos, nadie nos lo puede arrebatar. Procuremos dejar buena huella allá por donde vayamos, ese debe ser nuestro mejor sello de identidad; la mejor fórmula para que nos esperen con los brazos abiertos y que la chepa nunca nos la encontremos de espaldas. Lo único que siempre viajará en nuestra contra es la pérdida de tiempo, por eso es que se nos recomienda preparar bien el viaje para que no se nos escape detalle alguno; nos pueden costar caro. La indecisión es una de esas cosas que hemos de dejar fuera de nuestra mochila, al igual que nunca ha de faltar nuestro mapa de principios; con él los márgenes de error se minimizan. Por supuesto, una fe y espíritu de lucha inquebrantables. Sentir que has ganado a pesar de no haber obtenido la victoria, se puede convertir en nuestro mayor triunfo. Los quiero y feliz día. ©26/8/2014 J. javier Santana

domingo, 24 de agosto de 2014

Si corres para ganar el objetivo está en la meta


Sí existe el día y momento perfecto, se llama nunca y tiene la especial particularidad que nos acompaña cada día y a cada instante. Todos alguna vez hemos iniciado algo justo después de habernos percatado de ese día. Nunca hicimos algo que no fuera precedido de ahora. Nunca antes había viajado pero justo ahora estoy en el avión. Convierte tus nuncas en ahoras. Si corres para ganar el objetivo está en la meta. Una larga espera nos puede llegar a generar inquietud, justo en el momento de la llegada de lo esperado. Es algo natural en el ser humano. Ahora bien, si decidimos trabajar la templanza es precisamente para esos momentos. Atrás quedaron los sin sabores y esos otros instantes de alegrías, aprendizajes y esperanzas que llevó todo el proceso. Se sabe que no es tan fácil afrontar con calma un momento esperado, la cosa es como vivirlo. Ese instante también pasará, puedes hacer un recorrido mental por donde te llevó llegar hasta él y visualizarte ahí, hacia donde te llevará. Observa a ese niño frente a la tarta de su cumpleaños, ante tantas miradas y sonrisas, voces que le cantan su cumpleaños feliz. El niño no le quitará los ojos a esa tarta que tiene delante, aunque en su rostro refleje la inquietud de la alegría. Él sólo llevará en su mente las sorpresas que tanto le costó y que alcanzó en sus calzones, algo sucios de arrastrarse por el suelo tras romper la piñata, y ya se ve con su boquita embadurnada de chocolate tras saborear la deliciosa tarta que tiene ante sus ojos con su personaje favorito. Las velas de los años en ese momento es puro trámite circunstancial; cada vela de cumpleaños es un instante que también pasa. Si hablas mal de los demás, solo estarás hablando mal de ti mismo. Los quiero y feliz comienzo de semana. ©25/8/2014 J. javier Santana

La excelencia no está en acabar el primero, sino en saber acabar

Si nuestra actitud es la de estar siempre a la defensiva muy difícil será aprender de los golpes, y no hay chichón que con hielo no baje. Nuestros mayores adelantos han venido precedidos siempre de grandes golpes, y no se trata de ir a por ellos; los golpes vienen sin avisar. Crecer de lo que los demás desechan es síntoma de inteligencia, pues se supo ver y pulir el aspecto positivo que todo ser lleva consigo. No te preocupes por donde no te quieran, pues a la espera habrá siempre donde anhelan poder mimarte. La excelencia no está en acabar el primero, sino en saber acabar. No es bueno subestimar a nadie, pues éste nos puede llegar a dar con las narices y llevarnos la sorpresa al ver como las cosas las tiene mucho más claras de la que podamos tenerla nosotros mismos. Dominar nuestro pensamiento juicioso, es tarea de examen. No es fácil, pero tampoco imposible. La fórmula para corregir dicho error radica en ir poco a poco acostumbrado a nuestra mente a ver el lado positivo o virtudes que el otro tiene. Por ejemplo: pensamos en alguien que consideramos es un despistado, mejor pensar que es divertido sin llegar a confundir la burla con la payasería, puede que tengamos en frente a todo un médico en ciernes. Mírate en el espejo y subestima tu capacidad, acto seguido bajarás los brazos. Sal a la calle con la cabeza bien erguida, será el más puro reflejo de tu encuentro personal para con el espejo. Obsérvate tus valores, trabaja día a día sobre ellos y terminarás por afianzar el más complejo; la humildad. Un libro no comienza a leerse por su primera página, sino cuando seamos capaces de extraer su sabiduría. Los quiero y feliz domingo. ©24/8/2014 J. javier Santana


viernes, 22 de agosto de 2014

Todo es cuestión de equilibrio

¿Por qué será que cuando nos surtimos de gasolina en la modalidad prepago, y por inercia nos subimos al coche sin repostar, vemos que el nivel de gasolina no ha subido y lo primero que se nos viene a la mente es que algo anda averiado? ¿Será que nuestra mente en cuestión de décimas de segundo se ha programado o protegido contra la dificultad? Nos cambia la cara y el humor. ¿Cómo canalizar esa energía? Pues no tomándote muy en serio y acto seguido reírte de ti mismo. Esto suele ocurrir así en todo los aspectos de la vida. Vamos siempre con el protector a cuestas, y así es imposible broncearse. Conducir con el freno puesto se hace complicado, bajar una pendiente sin ellos es un acto suicida. Todo es cuestión de equilibrio. Necesitamos reprogramar y entrenar con acciones positivas nuestra mente. No hay mayor virtud la cual no se deja dormir y se trabaja sobre ella; entrena pues, positivamente, a tu mente. En cualquiera de los casos, cuando algo nos sucede es para nuestro mayor bien y los más grandes fines, todo es en función del color con el que se quiera ver o pintar. Que nos marque, destruya o fortalezca solo dependerá de uno aunque los demás se empeñen en hacértelo ver de otra manera. Nadie, más que uno, es responsable de sus actos e incluso de lo que nos sucede; pues antes del hecho se tomó una decisión o se eligió. Los quiero y feliz día. ©23/8/2014 J. javier Santana

Todo es concreto y nada es siempre igual

Puede que al sentarte en la mesa hoy te haya tocado la que cojea; puede incluso que te ocurra dos veces en el mismo día y ya es sintomático. Si a todo ello le añades que has tenido que comer, en otro episodio del mismo día, corriendo y tras una lucha encarnizada por coger una silla y acomodarte en una mesa para más de veinte comensales, terminar quedándote fuera de la misma; podrías añadir que no está siendo tu mejor día. Pero aquí no quedará la cosa, para cuando ya parece que vas a poder sentarte a comer, toca hacerlo solo, en una silla que te bailan los pies y ante una mesa a la altura de tu pecho. Ya no sabes si comer a la carta, dejarte aconsejar por el camarero o definitivamente esperar un nuevo día para hacer verdad eso de alimentarse en todos y cada uno de ellos. Nada es casual y de todos los casos llevas una lección. Si te toca la mesa coja, que no te venza la pereza y opta por otra. Si tras tener todo dispuesto sobre la mesa, te cuesta cambiarla por otra; asumes comer con la incomodidad que te supone la mesa coja o arrastra con todo de nuevo en el ánimo de probar fortuna. Si llevas prisas y vas comer con muchas personas, opta por no sentarte el último o simplemente no acudas a ese encuentro. Lo peor que te puede pasar, en este caso, es verte solo y encima con una mesa y silla casi de tu tamaño. Que los problemas nunca superen tu grado de capacidad para afrontarlos. Habrá que ir aprendiendo, por dar uno de tantos ejemplos relacionados con el reino animal, de las moscas, pues según Rienhard Wolf nos ha venido a demostrar, con un complicado experimento, que tienen capacidad de iniciativa y decisión. De seguro es que a una mosca no le hubiese tocado toparse dos veces con el mismo estilo de mesa. Cierto es que el éxito siempre tiene quien le espere, si no eres tú seré yo o el demás allá; su casa nunca estará libre de invitados. Si cuando llegues allí observas que falta alguien es porque posiblemente se hayan dado por vencidos; si por el contrario eres tú quien se haya perdido y no encuentras la casa pregúntate si te has dado por vencido o simplemente estás disfrutando del camino; si es así, advierte que llegarás unos minutos tardes. Todo es concreto y nada es siempre igual; las cosas de cada persona, las sabe cada persona. Los quiero y feliz fin de semana. ©22/8/2014 J. javier Santana

miércoles, 20 de agosto de 2014

Todos caminamos acorde con el tiempo, hacia adelante

No existen las líneas sin curvas, y curvas sin sorpresas. Nos sorprende que a estas alturas de la vida, cada cual en la suya, no se encuentren determinadas personas que considerábamos eternas en el viaje. Nada permanece para siempre porque la vida está en un permanente movimiento hacia adelante. Cuando transitas por la calle observarás que las personas caminan acorde con el tiempo y la historia, hacia adelante, y difícil es caminar hacia adelante sin que alguno no perezca. La obcecación unido a una falta de visión con amplitud de miras son la antítesis al acierto en el encuentro de oportunidades y al sentido común. Si no somos flexibles con nuestros criterios y formas de ver o entender las cosas, no evolucionamos. En los tiempos que corren, hoy más que nunca, se han de tener los principios muy bien claros, pero paradójicamente también hemos de estar lo suficientemente conscientes, claros y preparados para adoptar, con agilidad, los cambios imprevistos. Por eso es que un cambio que nos permita funcionar eficientemente se llama adaptación. No se obtiene mayor ventaja solo por tener muchas crías si estas no viven lo suficiente como para también reproducirse y contribuir de forma sustancial a la persistencia de un carácter hereditario que nos permita multiplicarnos, y así es con todas las circunstancias de la vida. De ahí la importancia de nuestra capacidad de adaptación. Todo ser interacciona permanentemente con su entorno, sin importar la diversidad y complejidad. Incluso el más mínimo virus es capaz de responder a estímulos externos por medio de moléculas receptoras individuales situadas en su superficie externa para reajustar de forma natural su comportamiento y de esta forma adaptarse a los posibles cambios. La adaptación a los cambios es un ente implícito y permanente a nuestra condición humana; te adaptas o se nos escapan las oportunidades, y saber si estás ante una oportunidad no es para consultar a un abogado. Los quiero y feliz día. ©21/8/2014 J. javier Santana

martes, 19 de agosto de 2014

No es lo que se puede hacer con lo que te falta, sino lo que puedes ayudar con lo que tienes

Cuida de lo que eres porque será lo que recibas y, si no te gusta lo que recibes, no le preguntes al que te da porque él, sin decírtelo, ya sabe la respuesta. No es fácil cambiar lo que no te gusta de los demás porque el mayor esfuerzo para realizar ese cambio lo tienes para contigo mismo. Si le das una mordida a una manzana no le vayas a preguntar después por qué es una manzana incompleta. Cuando te propongas echarlo todo por la borda no tienes sino que subirte a la cubierta de tu mente más obtusa, perderte en tu propia mirada para no encontrarte nada y sumirte en un silencio oscuro para acto seguido creerte capaz de cometer la mayor de las estupideces. No seamos como aquel que, para cuando con peine y tijera en mano decidió cortarse el pelo, se descubrió calvo. Si has de cometer errores intenta que las groserías queden al margen y esos errores tengan un carácter constructivo. Si aún así te mantienes en querer botarlo todo por la borda, al menos, tómate un tiempo para aprender a nadar y hazte con un buen equipo de salvamento. Quizás lo que aprendas termine por sorprenderte a ti mismo y nunca necesites hacer uso de ello. No se trata de lo que puedes hacer con lo que te falta; sino lo que se puede ayudar con lo que se tiene. Los quiero y feliz día. ©20/8/2014 J. javier Santana

No se llega a ningún sitio sin haberlo propuesto antes

Pensar que estamos perdidos es un decir que acompaña a dar respuesta a una circunstancia puntual. No se llega a ningún sitio sin haberlo propuesto antes. Otra cosa muy diferente es que el lugar no sea el más adecuado o no se corresponda con lo previsto. Si ahí has llegado, ahí estás. Si retrocedes, aunque el camino parezca el mismo, ya no es igual. Si te quedas, habrá que acomodarse. Si decides continuar, comenzará de nuevo la aventura. Es tu decisión y de nadie más. Piensa. ¿Cuántas camisas necesitas probarte para saber cuál es la que te encaja? No es tan sencillo como decir: me voy a comprar una camisa. Sabes que quieres una, pero no sabes cuál; ni te la imaginas. Entonces es cuando empezamos a divagar entre escaparates y probadores. Hasta que por fin das con aquella que en principio te gusta y encaja. Ya tienes el modelo, color y sus peculiaridades. Una nueva camisa para nuestro vestidor. Ahí quedará impregnada toda su magia, la cual en el momento de lucirla, nadie sabe, salvo tú. Luego hay que cuidarla y mimarla, hasta que termina por desgastarse, se rompe o se dona a otra persona que lo necesite. O simplemente termina por hospedarse por largo tiempo y sin apenas uso entre el moho y las polillas de nuestro armario. Así mismo es nuestra rueda de la vida. Según el tipo de camisa o vida que elijas, así terminará siendo su uso o desarrollo. Buena elección. No te tomes la inquietud por el tiempo, siempre hay un tiempo para comenzar de nuevo. Quien confecciona fofuchas, al final, no termina de saber muy bien quién confecciona a quién. Los quiero y feliz día. ©19/8/2014 J. javier Santana

domingo, 17 de agosto de 2014

El esfuerzo es la única posibilidad de recompensa

Hay trabajos que realizas con amor y no siempre nos dan como resultado un gran trabajo. Esto ocurre porque perdemos las perspectivas. Mientras realizas ese trabajo estás imaginando el efecto que causará una vez culminado. Si el efecto final no se corresponde con el amor entregado durante el proceso nos abatirá el desánimo. Dónde pues quedó el amor. El amor vive impregnado para siempre en cada paso que dimos mientras realizábamos el trabajo, y ese amor que pusimos es el mismo que al final se recoge. Si no nos gusta el acabado, éste nos invitará a hacerlo mejor para otra ocasión. Vive el amor en lo que haces. Cuando no se dispone de los medios o méritos necesarios para hacer u obtener algo, cuentas con lo mejor; la gran y mayor reveladora del manual de la sabiduría, la oportunidad del doble esfuerzo. La única posibilidad de obtener recompensa es el esfuerzo, todo lo que se logra sin él, termina por diluirse. No siempre la fortuna estará de nuestra parte, como tampoco la falta de ella vivirá permanente. Siempre he oído que la fortuna es "la combinación entre oportunidad y esfuerzo", sin esos dos matices el denominado factor suerte es imposible que se dé. No es bueno quejarse de nuestra suerte, porque tampoco es cierto que siempre haya sido mala. Vívela como si siempre estuviera de tu lado, ella no sabe de injusticias; sabe y vive de identificar la oportunidad y de poner lo necesario para aprovecharla. Los quiero y feliz comienzo de semana. ©18/8/2014 J. javier Santana

La vida es un reto constante que al despertar en la mañana vences sin más

Hay múltiples formas de entender o buscar la felicidad, tantas como personas hay en el mundo. Cada cual la entiende a su forma, pero entre todas hay un denominador común y se resume en la frase de Sartre: "la felicidad es querer lo que se hace". Siempre que ames o quieras lo que haces estás siendo feliz. Si existe en nuestras vidas algo que hacemos que no queramos habrá que preguntarse qué nos llevó a hacerlo, algo bueno ha de tener. Busca en aquello que no quieres el sentido para hacerlo y te estarás premiando con pequeñas dosis de felicidad. Uno es según se quiera ver, la vida es un reto constante que al despertar en la mañana vences sin más. Cuando tenemos diferentes situaciones a tratar y todas al unísono, sólo nos queda atajar una; tomarlas con aplomo. La otra alternativa que disponemos es ahogarnos dentro del propio baso que, junto con el agua, contiene las situaciones. Así vemos pasar cada día la vida, como si de un albañil se tratara, entre el agua y la plomada, ésta última será la herramienta que a nuestro pequeño albañil le permitirá que las cosas, al final, no queden torcidas. Nuestro agobio, en la mayoría de los casos, es puramente mental, y ahí es donde debemos poner el orden. De cualquier forma el puente habrá que pasarlo y, puesto así, hemos de hacerlo lo más concentrado posible; con pies de plomo y aplomado. Como resultado siempre obtendremos el logro de haberlo conseguido sin el dominio que genera la inquietud. Un pájaro no se siente enjaulado por voluntad propia. ¿Y tú? Los quiero y feliz domingo. ©17/8/2014 J. javier Santana

sábado, 16 de agosto de 2014

Cuando te enfocas en que nadie te invada tu espacio, terminas por perderlo

Por cada acción acometida obtenemos un resultado favorable o desfavorable, la magnitud va en función de lo que represente para ti dicha acción. Lo que para unos pueda significar un éxito para otros es todo lo contrario y viceversa. La uña no es sin la carne como la carne no es sin la uña, luego está si te las dejas crecer, cortar o arreglar; todo irá en función de necesidades, preferencias o gustos. Así comulgan el éxito y el fracaso en una constante y en todos los ámbitos de nuestra vida. No hay nada más fácil que hacer feliz al otro. Todo ello se logra cuando nos olvidamos del yo para centrarnos en el tú y terminar siendo nosotros; la base de un gran equipo. Cuando te enfocas en que nadie te invada tu espacio, terminas por perderlo. Es entonces cuando, a la deriva, sales a
buscarlo y terminas por invadir el de los demás; así hayas sido, así te recogerán. Siembra abundante en el momento del sembrado para que en el momento de la cosecha tengas quien te ayude y puedas seguir sembrando. En esta vida venimos solos como solos también nos vamos; pero de la misma forma que nadie nos invitó a venir, procura que tampoco nadie lo haga para marchar. Todo lo bueno que hagamos será nuestro mejor regalo de despedida, pues siempre quedará en la memoria; mientras, antes de irnos, hagamos por disfrutarlo con los demás. Toma buena nota de lo que vives, para que solo borres aquello que la mancha. Los quiero y feliz día. ©16/8/2014 J. javier Santana

viernes, 15 de agosto de 2014

La vida en si misma es un sueño

La vida en si misma es un sueño que a medida que la vives la haces realidad, pero de la misma forma que nos brinda la posibilidad de vivirla también nos ofrece pruebas al tamaño de nuestro sueño. Puedes vivirlo con naturalidad y crecer en él como lo hace nuestro organismo o por el contrario llegarás al último minuto de ese sueño donde lo único que habrás visto son porrazos sin haber aprendido nada. Observa un obstáculo como una lección y no como una oportunidad para abandonar y dar vueltas en un mismo círculo. Miras a la luna y tiene sus protuberancias, pero es bella. Contemplas las montañas y tienen sus protuberancias, pero te atrapan. Miras el mar y tiene sus protuberancias, pero su inmensidad te envuelve. Pones el punto de mira en todo ser humano y no puede tener protuberancias, porque no es bello ni atrapa y menos aún envuelve. Lo cierto es que ocurre todo lo contrario, lo que hace bello, atrapa y envuelve de un ser humano son precisamente sus protuberancias, pues no habemos ninguno libres de ellas; en lo físico, mental o espiritual. Con actitudes o sin ellas, con talento o sin él. Sé capaz de ver lo bello del que tienes delante y no tardarás en encontrar en él tu propia majestuosidad. Cuida de tu corazón como el que cuida del interior de una lata de conservas, para que cuando lo abras no se oxide su alimento. Los quiero y feliz día de la Ascensión de María. ©15/8/2014 J. javier Santana

miércoles, 13 de agosto de 2014

Cuando escuchas te das la posibilidad de evitar condenar a nadie

Todos coincidimos en que hay determinadas cosas que han de cambiar en nuestras vidas, pues consideramos que todo cambio es susceptible de mejora; pero cuando el proceso del cambio se tropieza con nosotros interpretamos que éste ha de seguir su curso porque entendemos que ya hemos cambiado. Cierto es que a cada instante estamos cambiando y es obvio, la pregunta es hacia dónde orientamos nuestros cambios. Si quieres que algo cambie comienza contigo mismo, lo que se ve se imita en lo bueno y lo menos bueno. Pensemos tan sólo por un instante en la posibilidad de aprender a acoger y al mismo tiempo a no juzgar. Una atenta escucha nos dará como resultado la posibilidad de evitar condenar a nadie. No puedes cambiar tu pasado, pero arruinarás tu presente si te preocupas demasiado por tu futuro. Intentemos no hablar más de la cuenta de los demás, máxime, cuando todos guardamos esqueletos en nuestro armario. El trabajo nuestro de cada día no puede resumirse en la mirada gacha de quien, aislado y en su egoísmo, sólo trabaja para su interés. O cambiamos, o nos cambian. Los quiero y feliz largo fin de semana de la Ascensión de María. ©14/8/2014 J. javier Santana

martes, 12 de agosto de 2014

Si te centras en lo que tienes detrás, jamás podrás ver lo que tienes delante

No cabe duda que los miedos son siempre fantasmas que nos acechan a cada palmo que damos. Ellos viven muy presentes en nuestras vidas; según te haya acogido el vientre materno, así responderemos en la mayoría de las veces. Por esa razón, el valor es cuestión de pizarra; lo vamos aprendiendo a ganar tras verle la luz al sol. Cuando los miedos vengan, invítalos a tomar asiento en el salón de tu alma y dialoga con ellos. Quizás sean esos miedos los que terminen aprendiendo la lección más esperada; un día pudiste conmigo, al segundo, ya pude combatirte. La vida no nos espera en ninguna parte, simplemente nos está sucediendo sin ningún esfuerzo; obtén de de ella todo su partido y no esperes a que te lo cuenten. A veces me pregunto por qué las cosas son como son, luego me respondo: simplemente hay que ser valiente. Solemos estar en el mundo real, pero ¿cuándo vivimos realmente en él? Hay veces en las que necesitamos reiniciar el ordenador de nuestra vida para que, alejados los virus, entendamos las cosas de manera limpia y exenta de prejuicios. Si te centras en lo que tienes detrás, jamás podrás ver lo que tienes delante. Los quiero y feliz día. ©13/8/2014 J. javier Santana

lunes, 11 de agosto de 2014

Naturaleza sabia, sabia naturaleza

Hay tramos de nuestra vida que se hacen muy difíciles sin ese espacio de silencio, recogimiento o soledad. Pero vivimos en un mundo común donde evolucionamos unidos a los que nos rodean. Puede que tú no quieras ser parte de un equipo, pero el equipo ya te ha elegido a ti; pues aislado sólo se está en nuestra mente. Descubre el equipo al que perteneces y rodéalo con tus manos, ellos las necesitan como tú necesitas las suyas. Cuando nos comprometemos a mostrarle al mundo quiénes somos realmente, empezamos a poner de manifiesto aquello que nos hace ser especiales. Si celebras lo que te hace diferente de los demás, el mundo también lo celebrará; ya que se creerá exactamente lo que tú le digas. La naturaleza sabe que nuestro cuerpo es más inteligente que nosotros, y por eso las cosas importantes del cuerpo como: respirar, el latir del corazón, la circulación de la sangre o la propia digestión de la comida, no se han dejado a nuestro cuidado, sino que se le han encomendado al propio cuerpo. Naturaleza sabia, sabia naturaleza. Si en algún momento te decides a buscar un sueño, descubrirás que cada gesto conlleva una consecuencia tuya; puedes transformar el ambiente que te rodea al ser un elemento activo de nuestra sociedad, y lo más importante, nos reconcilia con la vida misma. Los quiero y feliz día. ©12/8/2014 J. javier Santana

domingo, 10 de agosto de 2014

Nada es sin algo, como sin algo es nada


La clave de la vida está en lo que nos llevemos en el corazón y dejemos sembrado en los demás. No creo que haya nadie sobre la faz de la tierra que no le guste dejar buenas huellas, lo verdaderamente complicado es como dejarlo, y sólo hay un camino con sendas bifurcaciones; el amor, el perdón, la compasión, la misericordia, la generosidad y bondad, la buena voluntad y el entusiasmo para generar todo eso. Si en alguna senda te has perdido, vuelve a comenzar el camino en su punto de partida; el amor. Sin amor todos los caminos son cuestas. Cuando llevas prisa, no son los demás quienes van lentos; eres tú que vas demasiado rápido. La vida no se concibe sin una historia detrás. Para la buena marcha de nuestra salud, que no se nos extravíe el entusiasmo sólo porque, mes tras mes, tengamos que hacer frente a pequeñas, y en determinados momentos, necesarias derrotas. Piensa que vivir es una tarea fácil, pues para cuando pasemos al otro mundo no nos quedará tiempo para descubrirlo. El optimismo potencia y desarrolla la creatividad vital, pues no hay otra realidad que la que cosechamos en nuestro interior. Por tanto, todo ser humano vivo tiene posibilidad de futuro, lo bueno radica en estimular y desarrollar un pensamiento positivo constante. Todo lado negativo tiene su parte positiva, como toda parte positiva su lado negativo. Yo puedo ver una planta hermosa que me inspira vida, pero sé que si la quiero mantener con vida he de molestarme en que no le falte agua. Nada es sin algo, como sin algo es nada. Los quiero y feliz comienzo de semana. ©11/8/2014 J. javier Santana

Al final de la tarde, por el banco del tiempo, pasaremos todos

Aunque resulte un tópico e inclusive cueste reconocerlo, es así; aquello que me molesta de ti, no está aún resuelto en mí. Lo cierto es que hay personas que prefieren vivir en la mentira porque consideran que la verdad les haría más daño. Y es que la verdad, una vez la descubres, es materia de aprendizaje. Primero comienzas por no creértelo y te dices a ti mismo; no es posible que eso sea así. Justo es, en ese punto, donde empieza a hervir el caldo. De nosotros depende que, una vez en ese punto, lo dejemos cocinar o apaguemos el fuego. Dicho sea de paso, aún no recuerdo de ningún plato que, una vez llevado a la mesa, antes no se haya cocinado. Cocina aquello que veas no te guste en los demás, porque darás con tu receta adecuada. En el banco del tiempo he descubierto el buen talante de aquel que cuidó de mí cuando aún no tenía conciencia. Aprendí de su paciencia y la importancia de nunca perder el buen sentido del humor. Vi y supe apreciar lo genuino de la vida. Descubrí la forma de tener siempre una respuesta positiva para todo y de esta forma construir con mis propias manos grandes simientes; cultivar con una genialidad heredada los frutos de mi vida. Así es y ha sido el legado de mis padres, por eso digo que: si ellos cuidaron de sus hijos cuando niños; el deber de sus hijos es cuidar de ellos cuando se pasa a la otra infancia, la vejez. Cuida de tus padres si aún los tienes, ahí se encuentran las mejores lecciones de la vida; teoría y práctica en acción permanente. Al final de la tarde, por el banco del tiempo, pasaremos todo. Los quiero y feliz domingo. ©10/8/2014 J. javier Santana

sábado, 9 de agosto de 2014

La vida pasará por ti a la velocidad que decidas pilotarla

No es casual que tras un borrón siempre se haya escrito algo nuevo. Puede incluso que ese espacio termine por quedarse en blanco; pero tampoco recuerdo ninguna ocasión en el que, tras un borrón, no haya quedado alguna huella. Sea con un borrón o sin él, lo verdaderamente importante es que Dios te ha cogido escribiendo con el lápiz de tu existencia, y siempre que se escriba, viva, habrá algo que contar; antes, durante y después de. Lo mejor lo propondrá el tiempo; único criterio de verdad. Cada día la vida nos brinda con lecciones magistrales, es como sacar miel de una espina. Te puedes garantizar un aterrizaje seguro; pero no necesariamente un viaje calmo. Lucha siempre por aquello que desees, lo demás ya se verá. ¿Has decidido a que velocidad quieres ir por la vida? Porque a esa misma pasará la vida por ti. Disfruta de los tiempos, y ellos te proporcionarán la buena salud. "Todas las cosas que consideres como límites son producto del modo en que hemos aprendido a pensar". Ahora, si quieres, reflexiona. Para avanzar hay que deshojar la margarita del pasado, recapitular bien con lo que te quedas y abandonar de forma inmediata lo que deseches. Muy importante esto último; pues será lo que te mantenga vivo. Los quiero y feliz día. ©9/8/2014 J. javier Santana

jueves, 7 de agosto de 2014

La bondad no está reñida con la autoridad

No podemos cambiar circunstancias del pasado, pero si enmendar situaciones en el presente. Hay cosas que son de puro sentido común, aunque para el común de los sentidos hayan algunos que no las entiendan. A nadie le gusta andar por lugares contaminados, aun se lleven los medios necesarios para descontaminar. Ocurre que, en ocasiones, esos lugares ofrecen tremenda resistencia y es entonces cuando ese sentido común nos invita a tomar distancia. Lo mismo ocurre con las personas que se auto tildan de complicadas o difíciles, buscas y buscas formas y maneras de acercarte a ellas; pero a mayor acercamiento, mayor resistencia. Es a partir de ese momento que se impone tu salud y "tomar distancia y alejarse" se convierte en el mejor antídoto. Cuando ya no se esté, es que se suele echar en falta; las cosas suelen ocurrir así. Disfrutar de la vida en toda su plenitud y sufrir inútilmente cuesta exactamente lo mismo. La cuestión radica en hacia donde inclinamos la balanza. Nos corresponde a nosotros la elección. Puedes tenerlo todo y pasar a tener nada, las circunstancias determinan en algunos casos; pero en gran medida el paso de un estado a otro viene dado por el valor que demos a lo que somos y tenemos. La bondad no está reñida con la autoridad, y hay momentos en el que la bondad exige de la autoridad llamar a las cosas por su nombre. No existe ser en la tierra que antes de crecer no haya sufrido décimas de fiebre. Los quiero y feliz fin de semana. ©8/8/2014 J. javier Santana

miércoles, 6 de agosto de 2014

Nada es imposible cuando se ponen todas las manos

No hay mayor desgaste de energías que centrar toda nuestra atención en el que consideramos puede ser nuestro adversario. Y es que al final, cada cual por cada cual, tendrá que andar solo; es entonces donde realmente empiezas a ver dónde se encuentra tu verdadero adversario. Te descubres al tiempo que conviertes tus limitaciones en virtudes, tus virtudes en logros y tus logros en éxitos contigo mismo. A partir de ese momento es que comienzas a construir sendas imparables que te llevarán hasta donde te propongas. El límite eres tú. Así como cada día se nace a la luz de un nuevo día, cada día ofrece una nueva oportunidad para hacer cosas, decir cosas, escribir cosas. Sólo hay que hacerlas como el vivir hay que vivirlo. Todo va a depender de dónde pongamos nuestras prioridades. No cabe duda que disponer de una buena salud nos ayuda, pero no es determinante para la felicidad. Considero que la felicidad está en dependencia de nuestra actitud ante la vida y de lo que de ella consideres importante. Nada es imposible cuando, para empujar, se ponen todas las manos. El tiempo no pasa rápido; existe el espacio en el tiempo. Por tanto, aprovecha bien cada espacio de tu tiempo para que todo te sea fructífero y memorable; como si de una buena diapositiva se tratara. Los quiero y feliz día. ©7/8/2014 J. javier Santana

La peor decisión que se puede tomar es no tomarla

En todo momento estamos decidiendo y la peor decisión que se puede tomar es no tomarla; porque no tomarla, en si mismo, ya es una decisión. Lo más irrelevante es si fue acertada o no, fue la que tomaste y esa es con la que te tocó bailar. Puedes aprender con ella el baile o esperar a que éste se acabe y comience otro nuevo. Lo peor que se puede hacer es dejar un baile a medio; pues nunca se sabrá como lo hubieras finalizado y, quién sabe, quizás terminara por ser tu baile. Ciertamente de las decisiones nacen las experiencias y de las experiencias se evoluciona. Cuida de donde escarbes, no sea tu propio hoyo lo que termines por encontrar. Sé que en el devenir de este día todo será incertidumbre, por eso también sé que nada me podrá robar la ilusión de vivirlo. Los quiero y feliz día. ©6/8/2014 J. javier Santana

lunes, 4 de agosto de 2014

La vida en sí misma es un manantial de gracias

Es la palabra gracias la primera que ha de sonar de nuestros labios, o conciencia, al despertarnos en la mañana. Desconocemos cuando lo haremos por última vez. La vida en sí misma es un manantial de gracias que, si no se sabe apreciar, es como tener sed delante de ese mismo manantial y no saber saciarla. Hay veces que oímos un mensaje sin entender y vemos sin mirar. Aspiramos a tener luces para, de alguna manera, acercarnos a quienes carecen de ella o tienen muy poca. El milagro de la luz sólo llegará, en muchos momentos, si logramos transmitirla. Un fiasco importante en nuestra vida, no significa que toda nuestra vida sea un fracaso. Cuando el mal y el bien entran en una lucha interna, el mal se nos pega como un pulpo y es capaz de hacer verdaderos estragos; pues entra en cólera cuando no alcanza sus objetivos. Mientras tanto, el bien se escandaliza cuando ve reflejado en los demás el mal que lleva dentro, dando pie a enfermedades y a refugiarse dentro de su propio caparazón para evitar encontrarse con el bien de frente. Por tanto, las oportunidades de sanar están para saberlas coger en el momento en que se dan, a pesar de que existan resistencias a la luz. Sin apenas saberlo, solemos subir en ese tren que no esperábamos; pero que a la postre resultó ser nuestro tren y entonces, irremediablemente, tocó poner a bordo todas nuestras capacidades. Los quiero y feliz día. ©5/7/2014 J. javier Santana

domingo, 3 de agosto de 2014

La negación a nosotros mismo parte de abandonar aquello que nos hace ser egoístas

Cuando nos ponemos frente al mar, sólo vemos su inmensidad; pero difícilmente reparamos en el hecho de que esa inmensidad está creada por múltiples microgotitas de agua. Así es todo. Cuando experimentamos un cambio, no ocurre de forma puntual; ya se estuvo gestando. Si logras vivirlo por momentos de forma consciente, en cámara lenta, se convierte en mágico y revelador. Si no se dispone de una necesaria calidad humana para estar en el lugar que se corresponde, hay que asumir cualquier otro lugar como bueno; el premio, una clara invitación a la reflexión y nuevo examen de conciencia. No se llega a la cima por casualidad, como tampoco te deslizas por los desfiladeros de forma gratuita. Todo lleva premio, como precio. Luego habrá quien te recordará como llegaste o por qué te deslizaste. Por supuesto que siempre quedará tiempo para volverlo a intentar, pero de este ruido ya no te libra nadie. Aprende para crecer; porque, aún creciendo, nada existe al margen de sorpresas y peligros. Una vez en la cima, hay que trabajarla para mantenerse; pues siempre habrá alguien o algo que no dudará en devolverte al lugar de donde has venido, empezando por uno mismo. Hay momentos donde la vida nos pone en la tesitura de negarnos a nosotros mismos. No es una cuestión de renunciar a lo genuino o valioso de nuestra originalidad como personas. Nuestras virtudes viajan con nosotros para ser transformadas en talentos, al servicio de uno y a su vez de los demás. La negación a nosotros mismo parte de abandonar aquello que nos hace ser egoístas. Hemos de negar una visión pequeña de la existencia y hacerla algo más abierta. Por tanto, si nos encontramos en medio de una experiencia de lavadero de coches, donde por un extremo pasas impregnado de porquería y por el otro sales bien lavadito y limpio; no lo dudemos ni por un instante y aprovechemos la oportunidad para abandonar en ese lavadero todo aquello que ya no nos servirá para el viaje. Todo saldrá bien, pues un túnel de prueba puede generarnos un testimonio muy  brillante. Los quiero y feliz comienzo de semana. ©4/7/2014 J. javier Santana

Detener el hacer para vivir con intensidad el ser

Con los pensamientos es bueno mantener una actitud de vigilancia. Vienen a ser como nuestros mapas cartográficos. Es muy probable que si, en alta mar, se nos extravían; corramos con el riesgo de perdernos. Hoy los avances tecnológicos lo subsanan casi todo, pero tampoco son infalibles. Mejor cuidar de nuestros pensamientos, mapas cartográficos, que dejarlo todo en la confianza de nuestros impulsos; si nos traicionan, sabemos donde acudir. Si por un casual perdiéramos la capacidad de asombro y agradecimiento, es que entonces se nos ha embotado el corazón y la mente, y nos hemos revestido de una coraza insensible que dificulta la capacidad de amar y actuar de nuestro corazón. Detengamos pues el "hacer" y vivamos con intensidad el "ser". Aceptemos el vacío fértil. Intentemos no llenar todo nuestro tiempo con tareas y obligaciones. La inactividad puede resultar provechosa para conocernos mejor. Un síntoma de que nuestra autoconfianza se vuelve frágil, es la presencia permanente de dudas; no sólo en el hecho de qué o cómo debo de actuar, sino también se vuelve sobre los demás y su honestidad; dado que, en ese caso, la vara de medir que aplicamos es la misma que utilizamos para con nosotros mismos. Confiemos pues en nuestros propios criterios, y dejemos de adoptar los criterios que nos requieran los demás. De esta manera fortaleceremos nuestro sentimiento de autoconfianza. Conviene recordar que nadie confiará en nosotros, si antes no lo hacemos con nosotros mismos. Los quiero y feliz domingo. ©3/8/2014 J. javier Santana

sábado, 2 de agosto de 2014

Ahí donde se levantan las falsas esperanzas, anidan los resentimientos

Una letra en una palabra lo puede cambiar todo. Poco es lo que queda por escribir sobre el amor, pero es que el amor no tiene límites. Uno pone la medida; así de grande lo quieras, de grande lo tendrás. Sólo es cuestión de quererlo; el tiempo es ya mismo. Comienza con uno; el amor es magnético. Así te ames, te amarán. Los viajes nunca se hacen en balde, de todo se extrae enseñanzas; aunque las cosas no siempre ocurren como uno las piensa. Por supuesto que en el viaje nadie quiere ser débil; entonces buscamos cómo parecer fuertes. Unos usamos el poder de las emociones para manipular a otros; en ocasiones, la fuerza de la personalidad para controlar y dominar, e incluso algunos usan el intelecto para intimidar. Aunque estas cosas parecen muestras de fortaleza, no dejan de ser más que signos de debilidad. Cuando somos realmente fuertes, tenemos la virtud y el valor para admitir nuestras limitaciones y reconocer nuestra dependencia. La fortaleza se perfecciona en la debilidad. Si realmente consideramos que necesitamos cambios verdaderos en nuestras vidas, hay que mantenerse firme en los propósitos. Cada cual decide qué y cuáles, pero siempre con un denominador común; reconocer nuestros límites y transmutarlo en virtudes. En el pasado, a alguien que hablaba consigo mismo se le consideraba un demente. Hoy se recomienda como alternativa saludable hablar con uno mismo y escuchar la voz interna; tarea nada fácil en una sociedad orientada hacia lo exterior. Es por ello que no podemos quedarnos en la superficie de las cosas, en el banal mundo de las apariencias. Hemos de enraizar e ir hasta lo más profundo. Entendemos que, a menudo, al lobo le encanta disfrazarse con piel de cordero. Ahí donde se levantan las falsas esperanzas, anidan los resentimientos; por tanto, es en la humildad que aprendemos a perdonar todo y es, en el amor a todas las situaciones, donde reside la magia de nuestro crecimiento interno. Los quiero y feliz día. ©2/8/2014 J. javier Santana