martes, 31 de marzo de 2015

No existen páginas vacías ni reglones a medias.

Uno nunca terminará de saber de qué lugar viene ni a qué lugar se irá; pues vivimos en un permanente yendo. Creemos venir de algún lugar, pero en realidad nunca hemos ido allí donde creemos haber estado. Al final, nuestra vida, terminará reflejándose en pequeños portaretratos o en breves colecciones fotográficas vividas en el recuerdo de aquel viejo álbum. Como diría mi amiga Lucila Margarita Pomar: "No tengo fotos del futuro y las del pasado ya las tiré". No siempre será la distancia lo que nos permitirá recoger con mayor abundancia, sino los buenos ejemplos que nos dejamos por las calles que un día decidimos transitar. No existe, pues, charco ni río que no pueda cruzarse cuando se quiere. Por momentos la vida nos pone en la tesitura de tomar decisiones en contra de nuestra voluntad, eso ocurre cuando, tras haber tomado una determinada iniciativa, hay una situación que nos obliga a ello; pues creyó el amo de su perro haberlo abandonado. Cuando pensamos poner en manos del destino la condena del desamparo, quizás no estemos viendo más allá de las rejas que traspasan la libertad; ese perro que creyeron haber abandonado, se encontró en la estación del destino al amparo de su libertad. No le faltó cobijo ni amigos; pan y agua que llevarse al gaznate; calor y mimo de los niños; pues creyéndose abandonado a su suerte, se encontró con su camino. No existen páginas vacías ni reglones a medias; compás de silencio que no tenga su propio aire; pata coja sin sanas; ojo abierto por el que no se quiera ver. Si por un momento creíste sentirte abandonado, detente; porque pensando tener la puerta cerrada, nunca antes la tuviste tan abierta. Toda puerta que se precie es una nueva oportunidad que se nos presenta para ser abierta, aun se nos brinde sellada a cal y canto; nuestro será el deber en buscar los medios para abrirla. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas y feliz Martes Santo. ©31/3/2015 J. Javier Santana

domingo, 29 de marzo de 2015

A veces lo que menos resonancia crees que tiene, nos sorprende con su capacidad de alcance.

Pero que grandes verdades encierra la simple presencia de un libro; bueno o malo en su contenido, un libro, sin articular palabra, siempre nos dirá algo. Incluso un ciego de espíritu es capaz de adivinar que todo envoltorio es bello, pero todo interior lo es aún más. Un libro dispone de muchas páginas, pero quizás lo que vayas buscando sólo lo encuentres en una sola palabra encerrada dentro de un contexto o en el último párrafo de la última página. Ese libro que un día decidiste abrir, radiografiará tu vida misma en el interior; pues sabemos que el amor vive a expensas de aquellos que son capaces de descubrirlo e ir a por él. Cuando menos lo esperas, la providencia nos pone en el camino correcto y en el lugar más adecuado. Por momentos no permitirá que, al menos por unos minutos, vivamos bajo la insinuante mirada del espectador, en otros nos pondrá sobre la tesitura de interpretar uno de esos personajes de la historia que nunca imaginaste llegar a interpretar. No existe mejor forma de combatir a la serpiente que identificándola; pues mucha enseñanza le ha dado a nuestra historia esta especie. Y es que, al igual que escurridiza, letal es su veneno; aunque dicen que en su segunda mordida no dispone de tanto. Lo tengan o no, hay que mantenerlas a distancia. Nuestro mundo está lleno de víboras, expectantes y a la espera de inocular su veneno; sólo se requiere la capacidad de identificarlas. La anticipación es un grado que a todos coge por sorpresa, a presentes y ausentes; por exceso o por defecto, en ambos casos, siempre habrá que buscar una solución. No valdrá el no pude, no quise, no llegué a tiempo; porque, en todo ese tiempo, la oportunidad se nos habrá escapado. Jesús sabe que estamos aquí; sé que nos ama, y esa es la gran oportunidad. A veces lo que menos resonancia crees que tiene, nos sorprende con su capacidad de alcance. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive tu particular Semana Santa y feliz comienzo de semana. ©30/3/2015 J. Javier Santana

UN ENCUENTRO QUE A NADIE DEJARÁ VACÍO

Espera tu Pasión Jesús en las puertas del silencio; cae la oscuridad de la noche y la mesa ya está servida. Sentados, nos miras penetrantes a los ojos, sabes perfectamente quién es quién y te haces como quien no sabe por pura revelación. Se acerca el momento de la verdad, ese que a ninguno se nos esconde; haz de cumplir con lo escrito. Nadie te obliga, tu voluntad es inmaculada; pero sabes que sin proyecto, no habrá plan. Gran misterio fuera si no hubieras correspondido, pues nadie te lo echaría en cara. Esta nuestra humanidad, en una gran mayoría, prefiere no saber de ti, y cómo esconderse de aquel que al final habrá que responderle. Cada Semana Santa se nos presenta como esa nueva gran oportunidad de reencuentro. Aguardaremos a tu Pascua de Resurrección Jesús con el anhelo de saber que una nueva alma acudirá puntual a tu encuentro; un encuentro que a nadie dejará vacío.

A quién no le hace bien el amor.

Sublime Aristóteles: "Si somos lo que cada día hacemos; la excelencia es un hábito, no un acto". Sencillamente genial esa buena costumbre de tomarse la excelencia como hábito, pues el mundo estaría lleno de excelentes personas. Pienso que todos hemos nacido para llevar impuesto ese galardón, ocurre que aquello que no se trabaja no se produce. Ahora que somos conscientes de que la excelencia es un hábito a madurar, ya disponemos de licencia para ser excelentes. Comienza contigo mismo mirándote al espejo y diciéndote: Hoy es un gran día para empezar a convertirte en un ser excelente; para mañana, el milagro ya se te habrá dado. Siempre hay una primera vez que nos enseña a mejorar en la segunda; nunca dejes de intentarlo. Hay personas que mueren por su propio pecado; son esas personas que se pasan la vida modificando al mundo y, cuando les toca modificarse ellas, lo consideran injusto. Un retroceso en el tiempo, y en el espacio, no siempre parece lo que es, más bien puede responder a un interés personal; máxime cuando miras atrás y ya no ves a quién dijo haber retrocedido en nuestra ayuda. Hoy Jesús sí retrocede en el tiempo, y en el espacio, en nuestra ayuda para entrar glorioso en el Jerusalén de nuestros corazones, y lo hará sentado en una humilde burra como Rey del Universo. Eso le causará muy graves problemas, pues será condenado de la forma más vil a la peor de las muertes en aquellos tiempos; una muerte de cruz. Pero es que Jesús, ni entonces ni ahora, dejará de dar la cara. Son ya muchos los años de historia desde aquel día en que empezó a ser moneda discutida. Es la persona de Jesús muy querida por todos los que sabemos ver su Luz más allá de su apariencia humana, son ya muchos los Santos en su nombre que han dado testimonio de fe con sus propias vidas; incomprensible para algunos su poder mediático, pero es que Jesús es la viva imagen personificada del amor en toda su pureza. Se dejará atrapar y crucificar por ti, por mí. Quizás para algunos debiera ahorrase esa molestia, pero Él sabe esperar en su infinita misericordia. En toda la escena de la Pasión estarán representados todos los personajes de la vida misma, y allí estaremos todos representados; incluidos tú y yo. Quizás seamos la Verónica que limpió su sangre derramada del rostro o aquel soldado que lo flageló impunemente, o el otro que lo coronó; todos estaremos allí bien representados, pero existe un denominador común en todos y cada uno de ellos, a todos nos perdonó. A quién no le hace bien el amor. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive a tu forma este último día de Cuaresma, bienvenido al cambio horario y feliz Domingo de Ramos, primer día de la Semana Pascual. ©29/3/2015 J. Javier Santana

sábado, 28 de marzo de 2015

Con el amor sólo hay que creer; pues cuando crees en el amor todo llega.

Muy elocuente Goethe: "Fácil es pensar, difícil es actuar; actuar como se piensa, más difícil aún". Y es que se hace necesaria la flexibilidad de una mente abierta para actuar según se piensa. Las matemáticas no son una ciencia exacta y cada realidad es concreta. Por momentos la vida nos invita u obliga a actuar diferentes a como pensamos, y eso es materia se supervivencia. Puedes encontrarte solo en medio de una selva, siendo el mayor defensor de los animales; pero en una selva te conviertes necesariamente en cazador y presa. La vida, como el perdón, no es trabajo de un solo día. Uno se va dando cuenta, en ese proceso de sanación, que tampoco vive exento de la necesidad de perdón; a mayor falta, mayor necesidad de perdón. Existen misterios que se escapan a nuestro entendimiento. Hoy naciste para reconquistar el mundo y en un suspiro te ves antes las puertas de la expiración; en medio, tu virtud sellada bajo un determinado color. Al atravesar el umbral, nos darán una nota. Para mí, ese es el gran misterio; así lo percibo sin tener conciencia aún de haberlo atravesado. Uno se examina y piensa que aprobará por el simple hecho de haber estudiado y creer que ha respondido correctamente a todas las preguntas; hasta que no nos den la nota final, no sabremos si estaremos aprobados. Gran misterio. Por otro lado, como diría nuestra amiga Marisol Edreida: "Cuando se está en el ojo de la tormenta es muy difícil ver las cosas con objetividad, sólo pasado un tiempo, y después de mucho reflexionar, llegas a un entendimiento contigo mismo y por consiguiente terminas por perdonar lo que en un momento creíste era la peor de las faltas. Beneficia a ambas partes, para uno se traduce en salud, para el otro resta la importancia de quitarte tu energía positiva". Con el amor sólo hay que creer; pues cuando crees en el amor todo llega. No se toma una margarita pensando en la desdicha, sino buscando esa respuesta amorosa que nos libere de la incertidumbre. Perdonar es amar; amar es creer; creer es confiar; confiar es entregar; entregar es dar aquello que tienes y no tienes en pos de la gratitud. No se puede estropear un gran día cuando tantas estrellas para elegir tienes en el firmamento. Elige tu estrella, sonríele y avanza tras ella; nunca dejará de estar. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive tu particular Cuaresma y feliz día. ©28/3/2015 J. Javier Santana

viernes, 27 de marzo de 2015

Sólo en el rincón del perdón se puede encontrar el camino de la redención.

Cierto es que, para que el mundo sea mundo, tiene que haber de todo un poco; unos imaginan, sueñan, crean, y otros ejecutan para hacerlo realidad. Lo verdaderamente importante es saber en qué parte del cuadro nos encontramos nosotros; porque si queriendo ejecutar nos pasamos la vida soñando, para cuando sueñes no habrá quién ejecute. La mejor forma de probarse es estando por un tiempo en ambos lados de la balanza, ahí donde mayor peso se genere; encontraremos nuestro lugar. Nunca imaginé una relación tan especial con Jesús, sólo has de abrir tu corazón y dejarte acariciar por Él y sus rayos de amor actuarán en ti. Toca fuerte. Todos desde nuestra libertad gozamos de la capacidad de reconducir nuestras vidas; comenzar, continuar, caer, levantarse, sostenerse, volver a caer y levantarse, llegar y volver a empezar. Nadie puede decirnos imposible, porque imposible murió para dar paso a todo lo posible con sus correspondientes gracias. Una flor nace de la posibilidad de una semilla y de la gracia, y el mimo, de aquel que la riega y abona con sus manos; sabe y es conocedora de que un día se marchitará, pero no por eso dejará de crecer, lucir y enamorar. Cuando no sea la luz quien ilumine tu vida, pídela; ella se hará presente en el instante necesario, si la has pedido, la verás. No hay que alarmarse por un accidente, pues nadie vive ajeno, tanto de sufrirlo como de producirlo. Lo desigual de la vida, unos luchan por ella, mientras que a otros no les basta con aniquilar la suya sino se ventilan a todo aquel que por accidente se cruce con ella. Sólo en el rincón del perdón se puede encontrar el camino de la redención; el perdón se creó para perdonar lo imperdonable. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive tu particular Cuaresma y feliz fin de semana. ©27/3/2015 J. Javier Santana

La verdadera esencia de la amistad, es aquella que se saborea bien.

Cierto es que la amistad tiene un sentido muy amplio, tan amplio como cada persona lo quiera ver o entender. Digamos que hay amistades a la carta como platos en los menús existen, y cada cual tiene un paladar diferente para saborearlas. Porque, la verdadera esencia de la amistad, es esa que se saborea bien, y hay veces que eso sólo ocurre en un día de tu vida. Todos conocemos de personas que pasaron por un instante de nuestras vidas, y su presencia penetró tanto, que aún perviven por toda nuestra existencia; de la misma forma que otras permanecen intactas, y a diario, pero subyacen muertas. Si estás aquí conmigo, te considero amigo; aun sea solo por ese momento que decidiste aceptar mi invitación de amistad o te adelantaste a invitarme a ser tu amigo. Gracias siempre por estar; pues, si aún estás, es que llegaste y nunca te has ido, no sé en que orden ni tiempo, lo importante es que pervives en honor a nuestra amistad. Al otro lado del río, hueso con pellejo no ayuda a cerrar las llagas; pues no es la suerte sobre quién se manipula, la que codicia el manipulador, sino la que carece el propio manipulador sobre aquel que, según él, posee el codiciado. De qué estamos hablando cuando nos referimos a ese mal tan dañino que, en aras de la comunicación, tanto estropicio genera. La manipulación concentra sobre el manipulador todos los pecados capitales. Carente de personalidad, el manipulador, usa su poder e influencia sobre aquel que cree dominar; aunque en la mayoría de los casos esta manipulación es bastante sutil. Por lo general es usada cuando se desea destruir sin conocimiento de causa y es propia de personas complejistas e incompetentes. Cuando no se tiene la capacidad de ir de frente con el envidiado, se usan mil y una maneras de influir sobre terceros; es denominador común de las personas manipuladoras la ostentación de cargos de poder, pues es ese mismo poder quien se lo permite y otorga. Se podría hablar de manipulación en positivo cuando ésta se hace en primera persona y sin ánimo de destruir. Si fruto de una buena influencia, la persona influenciada obtiene un agraciado bien, la acción en sí misma ya marcará la diferencia. Líbrenos Dios del mal olor que desprenden los manipuladores, allí donde la creación tan gratos perfumes nos ha dado. De qué nos valdrá el dinero, si luego no sabemos tratar con las personas; aun se pretenda presumir de lo que se carece, los hechos delatan. A veces la propia personalidad, sin saberlo, juega malas pasadas. "Si uno se deja domesticar, corre el riesgo de llorar un poco...", nos diría el Principito. Amar lo que se hace y lo que se deshace, lo que se dice y cómo se dice, es la respuesta al desencanto. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive tu particular Cuaresma y feliz día. ©26/3/2015 J. Javier Santana

miércoles, 25 de marzo de 2015

Todo premio tiene su precio, nosotros le ponemos el costo.

El amor es universal, el mejor y más sano cicatrizante. Es fácil de contagiar y, ahí donde penetra, se queda. Difícil será darle la espalda, pues sería como darte la espalda a ti mismo, y eso físicamente es bastante complicado por no decir imposible. El amor sólo contiene una receta, y es aquella que nos impulsa a seguir hacia adelante contra vientos y mareas. No conocí lucha que no se combatiera y ganara con amor. Porque, ante el amor, todos somos niños, todo se rinde y nada deja sin hacer; incluye, multiplica, comprende, acoge y sana. Si aún no conoces ríos de fortuna, nada sobre mares de amor y descubrirás la infinitud de su bello horizonte. Cuando menos lo esperas, se traba una grapa y nos levanta un punto de la ropa. Es ese mismo punto el que nos invitará a tener un poco más de prudencia, de lo contrario acabaremos con toda nuestra ropa. Hay sorpresas desafortunadas que llegan a nuestra vida de forma inesperada, como esa grapa que se nos trabo en la ropa. Cuando eso ocurre parece como si el mundo se nos fuera a acabar ahí, y de la misma forma que la grapa nos ayudó a ser algo más prudentes, esas sorpresas a destiempos nos invitarán a ser algo más pacientes y perseverantes en desarrollar la voluntad necesaria para revertir cualquier situación adversa. Nada es comparable, así te tomes una eternidad, a la satisfacción que representa la alegría del trabajo bien realizado y la consecución de un objetivo, o sueño, logrado. Revives en el proceso para llegar a la conclusión de que mereció la pena. Lo vivido y aprendido nunca hubiera sido igual; hubo inquietud, casi que se sufrió, pero nada es comparable al regocijo que se siente al acabar el proceso; sientes que tu espíritu vuela, pues ha logrado sortear un gran peso. Todo premio tiene su precio, nosotros le ponemos el costo. Si estás en la dinámica de amar, ama; si sólo estás para ver cómo lo hacen los demás, aprende; si te niegas a ello, observa; si se te niega, espera. Todo, y más, merecerá la pena; no hay amor vivido que no lleve un recuerdo, aun fuera un desamor, mereció la pena. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive tu particular Cuaresma y feliz día. ©25/3/2015 J. Javier Santana

martes, 24 de marzo de 2015

Todo lo que incite al fuego, termina quemándose.

Dícese que la experiencia es un grado, y la pregunta es: depende de para qué. Hay quienes necesitan vivir en carne propia lo que, su nivel de confianza en los demás, no le permite hacer basándose en experiencias de otros. Quién peor lo pasa, por la pérdida de tiempo, es nuestro maltratado espíritu, cuando la actitud ha de ser: me vale tu experiencia, me nutro e innovo con la mía. Las caídas y los golpes siempre vendrán, pero bueno serán las referencias para acolcharlos. Siente, pues, la magia de tu corazón; cada latido tiene un color y, en tu corazón, son únicos. Cuando lo que ves te invite al odio, o al repudio, cierra tus ojos y mira hacia dentro; nada puede ser más importante que la paz en tu interior. Todo lo que incite al fuego, termina quemándose. Cuando excluyes reflejas tu impotencia e incapacidad, presumes de lo que no tienes y señalas sin impunidad a aquellos que te hacen sombra, incapaz de llegar con dignidad a la zuela de su zapato, en calidad humana. Mal vas gigante si de poco te ha servido la historia, pues grandes imperios se han venido abajo; David venció a Goliat y de fachadas no se vive. A todo barco le nacen huecos, como a todo santo le llega su hora; nadie vive eternamente sin achicar agua. Hay determinadas cosas que se hacen a nuestro alrededor que no sabemos muy bien si se hacen para pasar desapercibidas o para que se noten. La esencia en su forma y método es la misma para ambos casos; existe un objetivo de fondo. Casi siempre, lo que esconden, es aniquilar más que sumar. Nuestra historia está plagada de Cid Campeadores; personajes abandonados sin escrúpulos a su suerte,  luchadores en la sombra de su soledad; hombres que, al fin y al cabo, marcaron un antes y un después en sus vidas y en las de los demás; personajes como en el cuento del Principito que amaron el desierto porque, ahí donde nada se ve ni se oye, sintieron el gozo de sentarse sobre un médano de arena y vivieron bajo el umbral de la felicidad que nace del resplandor que brinda un espacio en el silencio. Desde ese mismo silencio se nace, crece, combate y se gana; sólo quedará el olvido de aquel que, queriendo sobresalir por encima del mundo, terminó siendo mudo, pues sus hechos hablaron por sí solos. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive tu particular Cuaresma y feliz día. ©24/3/2015 J. Javier Santana

lunes, 23 de marzo de 2015

La verdadera felicidad nace del corazón.

No deja de ser muy real esa historia de la existencia de los verdaderos amigos, esos que permanecen inmersos en toda la historia de nuestro manual de vida. Para que éstos permanezcan tienen que haber toda clase de amistades, si no, cómo los distinguimos. Para que nuestro coche frene bien, ha de llevar un buen kit de frenos; hoy habrá uno, mañana otro. Cada cual, en su momento, nos prestará el servicio que le corresponda hasta que se nos gasten las pastillas de frenos; entonces habrá que remplazarlas. Le daremos las gracias a las que se fueron y la bienvenida a las que se incorporan. Lo que nunca nos podrá faltar, para con unas y con otras, es el líquido de frenos; esos serán los verdaderos amigos de nuestra historia. Siempre estarán para engrasar, apoyar, la pisada de nuestros frenos. Claro que, alguna de esas amistades que permanecen en toda nuestra historia, pueden sufrir algún tipo de anomalías; nuestro coche, al igual que nuestras amistades, también están expuestas a perder "liquido de frenos", y si se trata de "una rueda trasera" peor aún, llámese, fallas por la espalda, amigos que creemos fieles de toda la vida. Pongamos que: "Cualquier falla en el sistema de frenos es grave, por mas insignificante que parezca. Al no poder detener el vehículo ante una determinada situación todo puede terminar en una tragedia propia o causada a terceros. Por lo tanto, primera medida, no utilizar el vehículo". Aunque nos cueste en el alma, por lo que representan estos amigos, lo mejor es darse un espacio de tiempo para con ellos. Son los que creen no saber nada, y nos lo saben todo. "El segundo paso a seguir es concurrir a un taller de confianza para subsanar el desperfecto". Personas que consideramos de confianza y cercanas a todas las partes; ellos desde fuera pueden tener un criterio más objetivo ante un posible desengaño. "Si el auto tiene frenos traseros de cinta, 'envidia', lo mas probable es que haya una perdida de fluido de freno, 'resentimiento, rencor, odio gratuito', a través de las cubetas de freno que se encuentra dentro del cilindro de freno 'su capacidad mental de baja autoestima e inseguridad o sufre de pérdida de pertenencia'. Pues desde fuera pueden observar que cosas somos capaces de hacer con nuestra vida, hasta dónde la podemos llevar. Por tanto "al recibir la presión del liquido de freno, 'su incapacidad', que se genera con la bomba de freno al pisar el pedal de freno, 'fruto de la propia amistad', empujan hacia afuera, 'generando rechazos hacia nuestra persona y cometiendo auténticos estropicios en nuestro entorno'. Líbreme, pues, Dios te estos que se hacen llamar amigos, que de los otros ya me hago cargo yo. No se sienta nadie por aludido, o sí; da igual, siempre nos quedarán los amigos auténticos, esos que funcionan sin revisión de frenos o que nos advierten de una pérdida por avería. Hay determinadas cosas que no alcanzan a nuestra comprensión, hasta que los hechos en el tiempo nos demuestran el porqué. La verdadera felicidad nace del corazón, al margen de todo tóxico que penetre en nuestra mente. Uno puede sentir la felicidad sin necesidad de disminuir el peso corporal que nos sobre, ocurre que si deseas tomarte un reto que nos obligue a equilibrarlo, habrá que tomar las medidas oportunas para reducirlo. No valdrá, como receta, el lamentarse o quejarse; se ha de pasar a la acción. La mente, en muchas de las ocasiones, le pone sus frenos al corazón, a la felicidad, y es justo ahí donde se hace necesaria esa reivindicación al ejercicio; llámese mental, espiritual o físico. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive tu particular Cuaresma y feliz comienzo de semana. ©23/3/2015 J. Javier Santana

domingo, 22 de marzo de 2015

Los límites no están más allá de nuestra propia mente.

Cada 20 de marzo, vísperas de la primavera, nuestra humanidad se pone de acuerdo para recordarnos de la necesidad, y útil costumbre, de ser felices. Un servidor procura recordárselo en cada suspiro del día, pues, en cada suspiro del día, ya habrán hechos y acontecimientos que te recordarán justamente todo lo contrario. La felicidad es un ente anhelado hasta el último hálito de nuestra corta, y veloz, existencia; si aún no te has encontrado con ella, o por momentos se te extravía como hábil y escurridizo lince, aquí estoy para compartirte algo de la mía. Sólo te pido algo, si no puedes compartir de la tuya, al menos, comparte de la mía; lo que se comparte se reparte y, al final, todos nos llevamos una parte. "Sólo los niños saben lo que buscan _dijo el principito_. Pierden tiempo por una muñeca de trapo y la muñeca se transforma en algo muy importante, y si se les quita la muñeca, lloran... Tienen suerte _dijo el guardagujas". No cabe duda que la mente es un músculo a ejercitar y que requiere de mucho entrenamiento. Es como una esponja que todo lo absorbe, bueno y menos bueno, de ahí la necesidad de ser ejercitada. Por supuesto que sin un buen coaching, como lo es el corazón, está perdida. De ahí ese apelativo popular: "qué buen corazón tiene, qué mala cabeza". Cuando hablamos de 'menos bueno', me estoy refiriendo a que 'malo' sólo existe para aquel que así lo quiera ver o entender; pues dista mucho nuestra apreciación del que vive su particular experiencia. Lo que para unos es 'malo', para mí puede ser 'menos bueno', puesto que, con toda probabilidad, para el que lo vive será buenísimo hasta que deje de serlo; entonces él mismo adoptará el calificativo que le corresponda. Cada cual tiene su particular forma de concebir su vida, y no existe una mejor que otra, como tampoco nadie está obligado a llevar eternamente la misma vida de una forma esquemática y hermética; existe la que se elija en cada momento. Hoy te puedes equivocar como mañana acertar. No existe un número determinado para cometer errores o aciertos, se cometen tantos como sean necesarios. En cada error habrá un acierto, en cada acierto habrán múltiples errores. Seremos un diseño perfecto, creado por nosotros mismos, cuando seamos capaces de ver en los errores el acierto, y en el acierto los errores. Nos equivocamos al pensar, en un edificio nuevo, la existencia de un ascensor; no recaemos en la posibilidad de que ese edificio se haya diseñado para atletas. Sonríe, pues, bajo esa mirada entrelazada e insinuante que invite al misterio de lo desconocido; los límites no están más allá de nuestra propia mente. Cuando seamos capaces de reconocer errores, tocará rectificar y seguir luchando; pues, sin apenas darnos cuenta, nos veremos en plena clase, en medio de una gran lección. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive tu particular Cuaresma y feliz domingo Día del Señor. ©22/3/2015 J. Javier Santana

sábado, 21 de marzo de 2015

Cuando yo cambio, el universo se presta para cambiar.

Difícil se hará siempre la posibilidad de andar, si constantemente nos auto imponemos obstáculos. Ya bastantes piedras y murallas nos encontramos por el camino como para encima dedicarnos a construírnoslas. Y es que, en la mayoría de las veces, nos la construimos sin darnos cuenta. Nos retiramos en el descanso de la noche para al siguiente día encontrarnos con una nueva muralla, y cómo cuestan destruirlas una vez construidas; incluso somos capaces de apegarnos a ellas de tanto que nos costó su elaboración. Tengamos la capacidad de construir con bloques de hielo aquello que realmente merece ser construido en medio de desiertos abrazados por el sol. Quiere, como diría Jaime Sabines, "con el alma y sin mirar atrás". No porque mi realidad, más allá de mi conciencia, conocimiento o vista, sea una realidad imposible, he de escandalizarme o venirme abajo; todo lo contrario, he de luchar y tomar conciencia para poder ver como mi realidad cercana, con mi capacidad, puede mejorarla y cambiarla. Quizás poco, o nada, pueda hacer por cambiar esa realidad fuera de mi alcance, pero de una cosa sí estoy plenamente seguro; si soy capaz de cambiar lo que a mi alcance esté, podré cambiar toda realidad que a mi paso u onda expansiva llegue. Cuando yo cambio, el universo se presta para cambiar. Quizás no pueda remover el agua con mi vista, o sólo con pensarlo, pero siempre tendré la posibilidad de lanzar una piedra y removerla hasta donde su onda expansiva alcance. Cuando tus piedras ya no te sirvan para construir castillos, lánzalas al mar y provocarás grandes olas de solidaridad en tu nombre. Quizás para ti yo no pueda representar un buen líder porque me ves a diario en paños menores, pero incluso los grandes líderes también lo necesitan y no conocemos que clase de modelo usan. En la vida, bueno es saber que no siempre se gana, a veces toca perder y, para ganar, primero habrá que aprender a saber perder. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive tu particular Cuaresma, feliz día y bienvenida a la primavera. ©21/3/2015 J. Javier Santana

viernes, 20 de marzo de 2015

Uno no se puede sentir agobiado por aquello que no hace.

Gran verdad en el manual de la sabiduría de Gandhi: "La tierra dispone de todo lo necesario para satisfacer las necesidades de todos, pero no tanto como para satisfacer la avaricia de algunos". Un pensamiento éste para no pasarlo por alto; claro qué, para el avaricioso está demás, pues él se entiende como parte importante de esa tierra capaz de satisfacer todas las necesidades. El avaricioso fue el último que se quedó solo y, quedándose solo, se quedó con todo, incluso con lo que no necesitaba; pues no le sirvió absolutamente para nada. Triste historia es la de aquel que, llevándose de la mano lo que no le correspondía, terminó siendo esclavo de su propia mirada. En cierta ocasión, en su viaje sideral, el Principito inmerso en el planeta tierra preguntó al Zorro el significado de la palabra domesticar, a lo que el Zorro respondió: "Crear lazos". Necesitaba éste con urgencia crear lazos, pues se sentía vulnerable a las exigencias del hombre cazador. El Principito no disponía de tiempo para eso, no estaba para echar raíces, su espíritu era nómada; necesitaba conocer cosas, tenía un objetivo bien marcado. Confundía el Zorro la amistad con la pertenencia a alguien por miedo a su suerte en manos de un cazador. Cuántas veces por miedo, optamos por la facilidad y esclavitud de la "seguridad" y nos perdemos el gran viaje de la libertad. No se puede permanecer eternamente escondiéndose, o huyendo de la realidad, para entregar nuestras vidas a los demás. Para ser valiente primero hay que ser obediente, escuchar los dictados que vienen de nuestro corazón y que nos une a la sublime esperanza de lo divino. Uno no se puede sentir agobiado por aquello que no hace. Cuando algo de verdad se anhela, un día puede representar un siglo. La ternura, en su máximo exponente, es una lección ejemplar que, bien ilustrada, la encontramos en palabras de Oscar Quintal: "Dos espécimenes de diferentes especies, entendiéndose en sus respectivos y diferentes códigos de comunicación, y ayudándose uno al otro; sirva de ejemplo para los humanos que ni con toda su avanzada tecnología son capaces de aplicar tan digno ejemplo". Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive tu particular Cuaresma y feliz fin de semana. ©20/3/2015 J. Javier Santana

jueves, 19 de marzo de 2015

Hay tantas estrellas en el firmamento como deseos en nuestros corazones.

Al amanecer brilla el sol en la mañana, al caer la noche el sol le cede su turno a las estrellas, y tanto el sol como las estrellas nos alimentan la esperanza de nuestros deseos. Hay tantas estrellas en el firmamento como deseos en nuestros corazones; sólo será cuestión de dejarse abrazar por el sol de la mañana y confiar en que con él todo será cuestión de tiempo. Cada día nace en nosotros una nueva oportunidad, una nueva estrella donde fijar nuestra mirada; ahora es el momento de estirar nuestras manos e ir a por ellas. Mientras queden estrellas podemos seguir pidiendo deseos, tantos como soles nos harán verlos hechos realidad. Se puede decir que el ser humano dispone de una amplia y variopinta variedad de sentimientos de antipatías hacia el prójimo; antipatías a la carta se le podrían llamar. Ninguna se caracterizan por ser buenas para nuestra salud mental y espiritual, pero hay una que es totalmente nefasta para aquel que la porta; la denominada antipatía gratuita. Es aquella que se toma sin motivo aparente, de ahí su necedad; pues quien la adopta refleja el tamaño de su persona en todos los ámbitos. Y por supuesto, el derecho a la antipatía gratuita es libre; aunque, a decir verdad, no conozco de nada que siendo gratuito cueste tan caro. Líbreme mi derecho a ser como quiero de ese mal endémico, compasión tengo de aquellos que se han dejado atrapar por tan sutil trampa; pues quien la padece, ni sabe que la tiene ni la reconoce como tal, vive en una inconsciencia que sólo le permite vivir pendiente de los demás. Siempre se justificarán en lo injustificable. No será la primera ni la última vez que dos grandes amigos terminaron por encontrarse tras haber traspasado tan dañina muralla; a veces, muralla muy bien influenciada por la ignorancia de terceros. Cada cual tiene su particular forma de entender la vida, y piensa que su forma es la idónea, o mejor, porque se ajusta a la realidad. Esa realidad tendrá un sentido acorde a como se entienda la vida a nivel personal. Luego están las similitudes o semejanzas a la hora de interpretar cómo vivir. Es en ese punto donde la humanidad logra sostenerse. Hay un momento para nacer, otro para despertar y comprender y, el más álgido, el gran momento de la madurez; ese que nos ayuda y enseña a entender qué entre más sabemos menos conocemos. Cada día que pasa morimos un poquito más, al tiempo que vivimos próximo al verdadero viaje de la vida. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive tu particular Cuaresma, feliz Día del Padre y felicitaciones para los José, Josefa, Pepes y Pepas. ©19/3/2015 J. Javier Santana

miércoles, 18 de marzo de 2015

No existe una edad para la destreza; existe una actitud genial.

Bueno es saber cuando uno se lanza al vacío mental o espiritual; conviene pues saber dónde, con qué o con quién nos lanzamos. Según la altura, y los medios, así será el golpe. Siempre habrá alguien que nos advierta del uso de un buen paracaídas, de poco servirá si nos asaltan los miedos o la incertidumbre en pleno vuelo. Se tratará de aplicar lo aprendido y de tirar de las anillas, eso convertirá una posible tragedia en un plácido vuelo en las más elevadas alturas de nuestro espíritu. Antes de salir a volar, a tu espacio vital, llena tu espíritu de una buena dosis de optimismo y regálate la alegría de sentirte vivo. No existe una edad para la destreza; existe una actitud genial. Las cosas mejor decirlas, no sólo de frente; sino también cantándole al corazón. Nadie se va, o nos deja, sin dejar un recuerdo. Cuando uno camina no lo hace pensando en las huellas que va dejando, simplemente lo hace porque tiene que hacerlo. Ideal es llevar un buen calzado para que, de eso que no nos ocupamos, vaya dejando una buena sensación a nuestro paso. Llegará un día en que ya no será necesario ningún tipo de calzado, pero ahí quedarán nuestros zapatos con sus huellas. Vamos viviendo sin la plena conciencia de lo que vivimos, tenemos la posibilidad de percatarnos de que eso es así, y esa es la oportunidad para poder hacerlo todo lo mejor que sepamos. Comencemos por elegir unos buenos zapatos, un buen estilo de vida; empieza a caminar, vive; párate por un momento a observar las huellas de tus suelas, examina tu vida y sé exigente y riguroso con su buena salud; mira el polvo que levantas a tu paso, quiénes te secundan. Si al terminar el viaje, tu calzado no te ha causado ampollas; estarás en el camino correcto. Si por el contrario, éstos te lo han hecho pasar mal; busca las soluciones adecuadas. Cada ampolla tiene su particular solución; mis ampollas no serán nunca las tuyas, y viceversa. Un zapato no sólo está para proteger nuestro pie, sino para caminar con él. No nos han puesto en este pasar de la vida por capricho, hemos venido para aprender a crecer en espíritu; pues lo importante no será nunca el zapato, sino el pie que lo calza. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive tu particular Cuaresma y feliz día. ©18/3/2015 J. Javier Santana

martes, 17 de marzo de 2015

Hermoso privilegio es Jesús

Hermoso es el privilegio de sentir la posibilidad de estar a solas con Jesús. En cualquier parte, o lugar, puedes sentir ese regalo, pero nunca mejor que cuando lo haces con plena conciencia, donde nadie te ve salvo Él. Te mira de frente y se sonríe en tus torpezas, con Él no hay vergüenza de equivocarse; pues te invita a proseguir. No es necesario pedirle explicaciones porque se adelanta a tus preguntas. Sabe que no existe clavo torcido que no pueda enderezarse y aguarda su momento. Qué haces, te pregunta. Cuando tanto remolino hay en tu vida, se hace ensordecedor su silencio. Podemos decir que nos tomamos tiempo absolutamente para todo, tiempo de calidad; cada cual el suyo. Qué infinitamente grato es ese tiempo, de su tiempo, que creemos le damos, cuando en realidad es suyo y nos lo brinda. El mundo y sus cosas nos absorbe de su tiempo, y somos torpes porque no le vemos; no lo ponemos en primer lugar. Es sólo en las situaciones extremas, aquellas que nos afligen, cuando Él aparece en la primera línea de prioridades. El ser humano es así, y Él bien que lo sabe. Si aún no te has encontrado con la paz, desconoces la alegría del silencio, el ánimo de la soledad, la vida en vida, la sutileza que cala por las venas de la libertad, o simplemente no crees en las oportunidades; date una vuelta por el encuentro y déjate coger por la manos de aquel que no sabe ni quiere dejarte solo. A veces se nos extravían las cosas, se nos pierde el amor de un ser querido o se nos olvida lo importante del paso por esta vida; todo responde a una llamada de atención a la voluntad de Dios. Él sólo desea apaciguarte, apacientarte; pues no abandona a ninguna de sus ovejas. No quieras hacerte el lobo, con toda su fiereza, cuando lo que necesitas es reconocerte en la humildad de una dócil oveja.

Orando por el Santo Padre (Papa Francisco) 13/3/2015

Orar es estar en silencio, estar en bajo la Divina presencia, escuchar y hablar en nuestro interior de nuestro interior, examinar el espíritu, es atención y retención, ofrecer y recibir, pedir, confiar y perseverar en humildad, un encuentro, un regalo con el Cielo, es dar valor a lo importante, relevante y significante. Orar es retirarse en el descanso sereno; poner nuestra vida, abandonarse, en las manos de Dios.

Mientras haces aquello que te gusta, vives.

No existe palo malo, su versatilidad así lo refleja. Un palo nunca terminará en un contenedor de basura; pues tras haber tenido sus mil y una utilidades, su fin, fue acabar en el calor de una hoguera o en las brazas de un buen fogón. El ser humano necesita aprender mucho del palo; cuando no nos sirvió de buen ejemplo, se nos enterró en la carne sirviendo de buena advertencia. Mientras haces aquello que te gusta, vives; la importancia que pueda tener eso que haces en el estatus social es irrelevante, pues uno siempre será quién decida ser y de la forma que quiera serlo. La vida es cosa de cada cual y, una de esas cosas, se ha de tener muy clara con respecto al trabajo; nadie, más que uno mismo, puede echarlo hacia adelante cuando no se tiene todo el apoyo que se precisa. En este mundo unos nacen para apoyar y otros para ser apoyados; a mí posiblemente, y a tenor de mi experiencia, me haya tocado ser de los que apoyan, y muy orgulloso de serlo, aunque de vez en cuando, algo de menos, se les echa en falta a aquellos que presumen ser apoyadores; brillan por su ausencia. Muy a pesar de algunos, que no le agrade lo que seas, uno es al margen de lo que a los demás les guste o no que seamos; la historia del ser se concluye así. Si no conoces mi profundidad, no juzgues mi apariencia. Si ves que tus sueños tienden a escaparse, retómalos ahí dónde los dejastes; ellos saben esperar y cuentan contigo. La competencia trajo el triunfo de aquel que supo ganar incluso en sus mejores derrotas; aprendió a perder porque nunca se retiró y, un día, aprendió a enseñar a ganar. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive tu particular Cuaresma y feliz día. ©17/3/2015 J. Javier Santana

lunes, 16 de marzo de 2015

Cada cual juega con lo que se divierte.

No cabe duda que desde la sencillez se descubre lo profundo. Me identifico plenamente con la sabia de Delibes: "Soy un hombre sencillo que escribe sencillamente". Al menos, esa, es mi idea. La sencillez nos desvela y ayuda a liberar carga, a eliminar maleza. Si desde la sencillez no usamos los prismáticos que observan desde el interior hasta la amplitud de miras; difícilmente nuestros ojos interiores nos permitirán traspasar la mirada en los corazones. No conozco de nadie que siendo grande, o alto, no se agachara a recoger una moneda al suelo, como también conozco de pequeños qué, creyendo ser grandes, abandonaron y pisaron su propia moneda; la misma moneda que recogió el grande con su sencillez de pequeño. Cada cual juega con lo que se divierte. La mejor estrategia es aquella que nos sorprende hasta a nosotros mismos. Cuando parece que no estás, apareces por sorpresa; entonces es que, aquellos cuya sana intención es la de competir con uno, piensan que ya nos han dejado en el camino. El competidor ya consiguió su objetivo, ahora la presión ha cambiado de bando. Una carrera de fondo la gana quién mejor la corre, no el más rápido sino el de mayor resistencia. El buen competidor es conocedor, en todo momento, de que está corriendo bien y sabe lo que es estar, en la mayor parte de la carrera, en la cabeza de grupo; el resto no, él sólo aguarda su mejor momento para escaparse. Lo importante es acabar, en la recta final, entre los primeros y el buen competidor lo consigue, y si no, sabe también qué, humildemente, le tocará esperar a una nueva oportunidad. La experiencia no habrá nadie que se la quite, en medio también se preparará para recibir todo tipo de críticas, tanto constructivas como destructivas. En la carrera de la vida, nadie compite con nadie salvo con uno mismo; no existen ni perdedores ni ganadores. El triunfo es unánime y trae consigo la enseñanza de aquel que, viniendo detrás, aprovechó mejor su tiempo; nosotros en relación con el que va delante, el de detrás para con nosotros. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive tu particular Cuaresma y feliz comienzo de semana. ©16/3/2015 J. Javier Santana

domingo, 15 de marzo de 2015

Si cada uno mejora, mejoramos todos.

Llámese por exceso o por defecto, las páginas de un buen libro son las puertas y ventanas al auto conocimiento. Nadie nos puede obligar a leer, y mucho menos a elegir nuestra lectura. Cada cual elige leer aquello que entienda le sea de utilidad, lo que nunca nos será útil es un libro cerrado; a menos que éste se encuentre ahí para invitarnos, de forma permanente, a abrirlo. A veces puede ocasionar algo de miedo el hecho de encontrar nuestras propias palabras en las mágicas escritas de un libro; la verdad nunca se esconde, y en un libro menos aún. Si has logrado leer este texto, ya estás más cerca de encontrarte. Por supuesto que el mundo no se va a detener por dejar de leer, se podría decir. Hemos llegado hasta donde estamos con adeptos a la lectura y sin ellos. Es en el auto mundo dónde ocurren las cosas, y no por el hecho de tener mayor conocimiento de las cosas nos irá mejor. No es lo mismo andar a tientas en una habitación oscura que encender la luz y verlo todo más claro; eso ocurre cuando lees. Cuando miramos al frente, difícilmente podemos ver lo que ocurre a nuestras espaldas si no nos damos la vuelta; eso pasa cuando lees. Leer no es una necesidad primaria, aunque por momento se hace básica. Amplía nuestra comunicación, nos abre a las culturas y nos ayuda a identificar e interpretar todo tipo de manuales. Se lee por obligación, por devoción o afición. En cualquiera de los casos, nunca será lo mismo un libro abierto que cerrado. Seamos realistas, sólo nosotros podemos hacerlo realidad. Cada cual con su grano de arena; si cada uno mejora, mejoramos todos. Lee y pon en práctica aquello que te llegue y entiendas te sea útil. No te preocupes si no lees, alguien vendrá detrás y lo leerá por ti; te darás cuenta que leyó aquello que te dejaste sin leer, cuando te pase haciendo aquello que te correspondía haber hecho a ti. No te duermas, sólo descansa y continúa tu marcha; hay un libro que te espera. Búscalo. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive tu particular Cuaresma y feliz domingo día del Señor. ©15/3/2015 J. Javier Santana

sábado, 14 de marzo de 2015

Orar es estar en silencio, retirarse en el descanso sereno.

Sabias palabras las de Séneca: "soledad es estar vacío, no solo". Ciertamente, en nuestra soledad, podemos sentirnos plenos; se saborea. Se puede estar en medio de un amplio auditorio y sentirse totalmente en un desierto. Una botella vacía se llenará con lo que seamos capaces de echarle, así sea que la tapes y sólo le quede aire; terminará por combustionar expuesta al calor o reventando apenas impacte con algo. Nadie vive ajeno a sus momentos de soledad, la diferencia reside en saberle extraer su mejor partido; nutrirse de lo que no se es capaz de percibir, cuando nos obstinamos en ocupar todo el tiempo en cosas irrelevantes o triviales, es como querer aprender a nadar en una piscina vacía. De otra parte están los ruidos que tienden a atraparnos y se proponen inocularnos una sordera espiritual. Se puede vivir en medio del ruido con una viva atención en el silencio. Cuando uno decide dominar la situación, no habrá ruido que valga y pretenda distraernos. Todo es aprender, lleva su tiempo de práctica; es posible si verdaderamente se desea. Una rana estará expuesta a las inclemencias meteorológicas, pero no por eso dejará de vivir en su hábitat natural, el estanque, y mucho menos dejará de croar; ella aprende, de forma natural, a sobrevivir en su ambiente. El ser humano es capaz de adaptar el ambiente a su conveniencia. Vaya este guiño, de Antonio Gil (comentarista de la Editorial San Pablo), para ambientar este momento: "Cuando todo está perdido, cuando ya no hay salida, cuando la ayuda humana es impotente, cuando el dolor se vuelve absurdo, cuando ya no puedo más y Dios parece muerto y enterrado... espera; viene la resurrección". Y, digo yo, qué mejor manera de resucitar que orando: Orar es estar en silencio, estar bajo la Divina presencia; escuchar y hablar, en nuestro interior, de nuestro interior; examinar el espíritu; es atención y retención; ofrecer y recibir, pedir y confiar, perseverar en humildad; un encuentro, un regalo, con el Cielo; es dar valor a lo importante, relevante y significante. Orar es retirarse en el descanso sereno; poner nuestra vida, abandonarse, en las manos de Dios. Dediquemos pues, un tiempo en darle un buen ambiente a nuestra alma para que ésta sepa de la importancia de estar plena, porque "soledad no es estar solo, es sentirse vacío". Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive tu particular Cuaresma y feliz día. ©14/3/2015 J. Javier Santana

viernes, 13 de marzo de 2015

Ríe porque riendo lleva consigo el recaudo de una gloriosa fortuna.

Hay infinitos motivos para despejar todo tipo de emociones. Sin lugar a dudas, la risa, se lleva la palma; porque, ciertamente, ese tiempo que nos tomemos riendo no se estará empleando en otra cosa que no sea la felicidad, la dicha en plenitud, el gozo de la alegría y la vitamina de los inmortales. Ríe porque riendo lleva consigo el recaudo de una gloriosa fortuna; aquella que podrás repartir a diestro y siniestro. Al que ríe sonrisas, le devuelven corazones. Para muchos, el valor de la persona, no va más allá del dinero que posee; para estos, su mentalidad, no va más allá del tamaño de su cartera. Por lo general solemos ver reflejado en los demás lo que no nos gusta de nosotros mismos, y que sirve de buen ejemplo para saber lo que, se considera, no se debe hacer. Esas personas vienen a convertirse en una llamada de auto atención permanente para algunos, por eso es que pueden llegar a resultar algo molestas. Es en lo pequeño donde se encuentra lo grande, quizás sea por esa misma razón; una piedrita en medio de un monte es una piedra más, sin embargo esa misma piedra utilizada para adornar una sortija se convierte en una piedra útil, grande y hermosa. La grandeza del ser humano nace de esas pequeñas cosas que llamamos detalles. Un pequeño gesto de solidaridad hará más que mil monedas pongas en manos de conciencias vacías. En aquello que consideres insignificante se encuentra un gran tesoro, ese que siempre se anda buscando para arrojar respuestas, nuestra misión es descubrirlo. El secreto de cuando cumplimos años, es que cada año cumplimos en un día con un nombre de la semana diferente. Cambiamos de año como de día cada año, nuestra naturaleza es cambiante; el gozo en el cambio es permanente y latente. Es así. Lo bueno nunca salta a la vista; podremos ver un delicioso pastel, pero si no lo probamos difícil será descubrir su sabor. Pruébate en el cambio permanente. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive tu particular Cuaresma y feliz fin de semana. ©13/3/2015 J. Javier Santana

jueves, 12 de marzo de 2015

El mejor actor es el más hábil espectador.

Nadie vive exento de vivir en el arte de ver en lo invisible, sólo será cuestión de creerlo y de mantenerse firme en el hecho. Lo que uno ve en lo invisible, difícil será que lo vea el otro a menos que lo hagamos visible, y ahí es donde reside el arte de la visión. Un arte que no se conquista sin más o nace de hoy para mañana; se va haciendo en el día a día y sin que apenas se perciba. Cuando se actúa sobre el escenario de la vida, será el espectador quién nos vea; nuestro será el papel de despertar un sueño, crear el arte de la visión desde lo invisible. En ese escenario de la vida, cada cual interpreta de la mejor forma que sabe o quiere, a su conveniencia o con torpeza. A diferencia del gran teatro, somos actores al tiempo que espectadores. Al espectador, como no tiene que actuar, le tocará observar y deducir; bien diferente será cuando se nos llama para que adoptemos nuestro papel sobre el escenario. Nos tocará interpretar todo tipo de papeles, con la salvedad de que siempre nos quedará la libertad de elegir cuál de ellos. La audacia unida a la experiencia, se hace fundamental cuando nos toca actuar; el mejor actor será aquel que mejor haya sabido estar como espectador. Desde la butaca se dispone de una visión de conjunto muy amplia, no tienes que tomar una decisión ni asumir la responsabilidad del actor, sólo es cuestión de no distraerse y perder el hilo obligándote a preguntar al que tienes al lado; entonces ya no serás tú. Cuando no hemos sido nosotros los que hemos diseñado el guión de la obra, mejor es esperar al final de la misma para extraer nuestras propias conclusiones. Antes de subirnos al escenario, habrá que aprenderse bien el guión, para evitar decir disparates. Cuando nos toca estar de meros espectadores, serán los propios actores los que mejor conozcan la veracidad del papel que les haya tocado interpretar; y no siempre seremos bien avenidos a la función. A veces, lo más inteligente, habiendo tantos teatros como obras, es ir a la que mejor se ajuste a nuestros intereses. No será responsabilidad de los actores que la obra nos guste o no, ellos simplemente se limitarán a interpretar su papel, aquel que les corresponda, y se guardarán el derecho de invitarte a la función o no. Si tropiezan, interpretan mal o no, saben que no será cuestión nuestra; pues disponen de su público y adeptos. Qué mañana nos podamos encontrar sobre el mismo escenario, también puede pasar; pero eso ya será otra historia. Lo mejor que se puede hacer con un libro, imposible de digerir su lectura, es pasar página; ahí se encontrará la nuestra. Ese plato que se nos rompió y le pedimos perdón, ya no será nunca el mismo; evolucionó y se convirtió en un hermoso mosaico. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive tu particular Cuaresma y feliz día. ©12/3/2015 J. Javier Santana

miércoles, 11 de marzo de 2015

Poseer la capacidad de perdonar es infinitamente útil.

Quizás perdonar sea uno de los ejercicios más costosos e incluso, en algunos casos, más dolorosos. No conozco de heridas, salvo con anestesia, que se curen sin dolor. Puede también que perdonar cueste cuando nos cuesta mucho, y más, perdonarnos a nosotros mismos. Difícil será perdonar a alguien si no se empieza por uno mismo. Si no deseas emplear la misericordia con los demás, comienza contigo mismo. Perdonar viene a ser como una buena ducha, a la temperatura de agua que más nos gusta, en el momento del día que más lo necesitamos. Date la oportunidad de una buena ducha de perdón, tras secarte será como un abrir y cerrar de ojos; todo te va a cambiar. La carga del perdón y el olvido siempre es personal y van unidas de la mano. El perdón se diseñó para los seres humanos y no para otra especie. Poseer la capacidad de perdonar es infinitamente útil. Cuando se perdona a alguien de corazón, lo mejor, lo que le da el auténtico sabor es olvidar ese posible daño o error; porque de lo contrario, a la postre, quién lo seguirá cargando es uno. Otra cosa bien diferente será la prudencia, o confianza, que se le vuelva a permitir al indultado. Todo es muy concreto, creo que cuando se perdona también se ha de olvidar el daño. El daño se sufre en el momento y por todo ese tiempo que decidamos cargar con él, mientras que quién lo ocasionó lo cargará toda su vida hasta que se perdone y lo perdone. Nadie dice que sea tarea fácil la del olvido. Imaginemos que nos borran la memoria o nunca hubiéramos vivido esa experiencia que tanto nos afectó. Algo de positivo tuvo que haber acontecido en el futuro; el presente ya es diferente, y en parte se debió a aquel momento vivido. Por tanto, se ha de sentir el agradecimiento por ello. Reparemos pues, para dar paso al olvido, y llamemos a quién nos ocasionó ese daño reparador por su nombre, escribe y decreta. Yo hoy, nuestro nombre, te perdono y olvido aquello que pasó, te dejo ir en paz y te estoy inmensamente agradecido/a por los gratos momentos compartidos y toda la experiencia que acumulé; hoy soy un ser de luz totalmente diferente, mi espíritu ha madurado y te deseo toda la bendición del mundo. Gracias, gracias, gracias. Estoy convencido de que ese momento ya se habrá superado, somos personas inseminadas por un espíritu positivo y eso nos ayuda. Sólo será cuestión de, a pesar de ese posible daño, agradecer muchas cosas, y la primera es habernos dado la oportunidad de encontrar un nuevo futuro, nuestro presente actual. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive tu particular Cuaresma y feliz día. ©11/3/2015 J. Javier Santana

martes, 10 de marzo de 2015

Uno es con toda su armadura.

Es el hombre y la mujer una obra maestra de la creación cuya supervivencia se mantiene en un permanente estado de construcción, y no se sabe muchas veces muy bien si somos nosotros quienes construimos la obra o es la obra en si misma quién nos va construyendo a nosotros. En cualquiera de los casos, hemos de dejarnos esculpir; dulce método aplicado para cuando se decide cruzar nuestras vidas. En una relación de dos, lo mínimo que nos podemos exigir son las herramientas; del resto ya se encargará el otro. Plantea, muy inteligentemente ante este hecho, nuestro amigo Aniceto Giménez Contelles, que "alguien elige a alguien para amarle, pero si resulta que ese alguien, o por qué no, nosotros mismos, no respondemos a lo que se esperaba, es mejor seguir contra viento y marea?". Entiendo, bajo mi particular punto de vista y en base a lo que la experiencia me ha venido enseñando, que ha de haber una etapa en la que habrá que luchar contra viento y marea. La comunicación y el sentido común es básico y fundamental en ese tránsito. Hay relaciones que se truncan porque en medio de ellas se toman diferentes derroteros, se pierde el sentido de la unidad; en esa etapa es cuando entrará en juego la tolerancia en su máxima expresión. Si ambos cónyuges son capaces de evolucionar en la misma línea, al mismo ritmo; se podrá saldar con éxito dicha prueba. En una relación de dos hay que establecer muy bien las bases de un equilibrio. Cuando la infelicidad de uno es a consecuencia de las formas y procedimientos del otro, se ha de poner solución desde la comunicación y el dialogo continuo. Si aún así, no hay forma y se le da paso a la falta de respeto; la solución de evaluar la continuidad será una de las consecuencias más inmediatas y razonables. Nocivo es para el amor una relación a la fuerza. Es muy probable que a veces sintamos vergüenza por aquellas cosas que hacemos, y la cuestión, bajo mi forma de entender, no es avergonzarse por lo que uno hace para bien o para mal. Uno es con toda su armadura, que sea ligera o pesada va a depender de como se decida ataviarse; cuando existe una buena actitud se sabe con qué tipo de ropa conviene vestirse en cada momento. Si para alegrar a otros hay que vestirse de payaso, se viste y no por ello se tiene que ser necesariamente un payaso; de la misma forma que se puede ser un payaso y no alegrar absolutamente a nadie. Yo no quiero galones; sólo busco, quiero y hago que las cosas sucedan. Y puede, como diría también nuestro amigo Aniceto Giménez Contelles, que "no siempre se pueda hacer eso, aunque como filosofía pueda estar bien". Yo digo que se puede si se quiere, es solo cuestión de perspectiva, misión y visión. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive tu particular Cuaresma y feliz día. ©10/3/2015 J. Javier Santana

lunes, 9 de marzo de 2015

En un mundo de vanidosos, el rey es el admirador.

Cierto es que cuando de verdad se quiere, se ama, se besan todas y cada una de las facetas del ser amado; con sus virtudes y defectos, aciertos y errores, elocuencia y manías. Todo ello porque cuando se toma de la mano no se piensa si ésta es fría o caliente, seca o sudorosa, suave o áspera. Cuando se ama se toma de la mano y da igual que sea la izquierda o la derecha, pues el canal de amor que vincula llega directo al corazón por ambas manos. Se hace un dos en uno; naturaleza de amor perfecta. Ama siempre, al ser que has elegido amar, con todas sus consecuencias; si no estás dispuesto a ello, estarás haciendo cualquier otra cosa menos amar. El verdadero amor es incondicional, eterno hasta que los enamorados estén dispuestos. La tolerancia, el respeto mutuo, la confianza, el compromiso, la fidelidad, la libertad de ambos; todos, y más, son elementos indispensables para sostener un amor. Cuando algo de ello quiebra, ya se estará hablando de otra cosa. El amor a unos padres, o hijos, lleva otras connotaciones; ellos están no porque nosotros lo hayamos elegidos. Un día nos crearon y nosotros hicimos lo propio con los nuestros; es un lazo sanguíneo de otra índole. Poco hay que cultivar en ello; se está o no se está. Nuestros hijos un día emigrarán con o sin nuestro consentimiento, harán sus vidas y uno estará ahí para lo que ellos necesiten y podamos aportarles si lo desean. Nuestros padres hacen lo propio para con nosotros, como nosotros hacemos para con nuestros hijos. El amor genuino es aquel que nace de lo más profundo de las entrañas, aquel donde lo das todo, te vacías; y ahí cada cual es diferente. De lo que no cabe duda es que cuando se ama, se ama con todas sus consecuencias; todas. Cada cual puede fabricarse una vida digna de elogiar como de criticar; sea de una forma o de otra, nadie la puede cambiar por nadie. La vida es prestada, y con lo que se nos presta se devuelve o se adueña; se puede devolver de igual forma, con gratitud o mezquindad. Todo va a depender de la importancia que se le dé a esa nuestra vida prestada. Para una cosa u otra siempre habrá un beneficiado o un perjudicado; uno mismo. Así qué, amén de criticas o elogios; nadie vive exento de ellos. Sólo será cuestión de lo que se esté dispuesto a devolver a esa nuestra vida prestada; del pago de la factura no se libra nadie. En un mundo de vanidosos, el rey es el admirador. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive tu particular Cuaresma y feliz comienzo de semana. ©9/3/2015 J. Javier Santana

domingo, 8 de marzo de 2015

Cuando no se tiene sobre quién ordenar, se ordena sobre uno mismo.

Muy sugerentes las palabras de García Márquez; "un hombre mirará a otro hombre hacia abajo, sólo cuando toque ayudarle a levantarse". Qué ocurre cuando le miramos hacia arriba, será sólo cuestión de estatura; pues la forma en que dos hombres se han de mirar es de frente. La mirada se extravía, tiende a irse con la mente; nadie conoce mejor nuestra mirada mental que nosotros mismos. Lo que das, ocultas o callas; lo regalas con la mirada. Y no hará falta observarla, ella misma, de forma natural, nos delatará. Aunque tu rama se seque, ahí seguirá habitando tu nido. Cuando se nos escurra un racimo de plátanos, aun se nos desgaje uno; no lo abandones. Todos forman un cometido y, una vez en nuestras manos, son indispensables. Puedes estar viendo un cuadrado azul y pensar que es de color naranja; quién puede decirnos lo contrario. Cuando se toma el camino equivocado, solo se trata de tomar el correcto; quién podrá indicarnos lo contrario. Cuando no se tiene sobre quién ordenar, se ordena sobre uno mismo y entonces todas las órdenes serán razonables aunque no sean obedientes. La razón muchas veces no comulga con la obediencia y ésta a su vez con la justicia. Razón, obediencia y justicia; tres primas hermanas reinas de un duelo de amplio debate. Cuando las tres se ponen de acuerdo, la familia es bien allegada; cuando entran en contradicción unas con otras, brotan todos los pecados capitales y la tendencia natural es ir a buscar fuera lo que ya no se logra alcanzar dentro. La razón es obediente cuando la obediencia se la da, y la obediencia dará la razón cuando ésta considere sea justa. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive tu particular Cuaresma, feliz domingo día del Señor y hoy, especialmente, feliz Día Internacional por el respeto a la Mujer en todas sus facetas (Felicidades). ©8/3/2015 J. Javier Santana

sábado, 7 de marzo de 2015

Puede que ya seas un espíritu adulto y un día decidiste ponerlo a dormir.

El tiempo y el 'para qué' son hermanos en el infinito; disponemos de todo el tiempo del mundo como para regalarnos tantos 'para qué' nos fueran necesarios. No sabemos muy bien si somos nosotros los que corremos tras el tiempo o es el tiempo quién corre detrás de nosotros. Lo cierto es que para correr, tanto nos vale detrás como delante; lo verdaderamente importante es que nunca se ha de perder la perspectiva de lo que hacemos con él y 'para qué'. Vive el tiempo que te ha tocado vivir porque quizás sea lo único que de verdad poseas como un derecho personal e intransferible. Tus 'para qué' también son tuyos, no lo sueltes y extrae de ellos su mejor rendimiento. Una uva la puedes tomar directamente de la vid o la transformas en vino; tu decides. A buen tiempo, mejor 'para qué'. Nuestra vista es limitada, la imaginación infinita; convirtamos pues el tiempo en un bello viaje de ida y, el 'para qué', en una buena y creativa sabiduría de vuelta. Hay algo que cada día nos quiere decir, sabemos que tenemos oídos en el espíritu; no hagamos el esfuerzo por permanecer sordos. Óyete, qué te estás queriendo decir, no esperes sólo a tener un pálpito, cosquilleo o a que la nariz nos pique. Pon tus oídos interiores en funcionamiento de la misma forma que, de forma natural, te enciendes un cigarrillo, haces tu rutina de ejercicios, pilotas el auto o te pones el pijama para ir a dormir. Nadie nos enseña a despertar y mantener despiertos nuestros oídos interiores. Pregúntate cada día, qué me quiero decir hoy. No conozco de ningún espíritu mudo, y no te preocupes si hoy, que te haces por primera vez la pregunta, la respuesta no va más allá del hola, buenos días, cómo estás. Ya estás empezando a gatear. Puede que ya seas un espíritu adulto y un día decidiste ponerlo a dormir; sé tú mismo su mejor despertador. Si te gotea el café por tercera vez consecutiva, no te inquietes, simplemente limpia la gota tantas veces como te gotee; lo importante, el resto del café, ya ha cumplido su objetivo. Lo que no esté para nosotros, así sean gotas de café, se terminan saliendo fuera de la taza. Date tiempo. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive tu particular Cuaresma y feliz día. ©7/3/2015 J. Javier Santana

viernes, 6 de marzo de 2015

La ciencia hace por imponerse; la naturaleza se sobrepone.

La naturaleza es siempre un libro abierto para los ojos de toda imaginación. Ella se anticipa a nuestras soluciones y no es necesario preguntarle sobre su sabiduría porque en si misma es sabia. No regatea y su lenguaje es siempre sincero, reparte para todos los gustos; no en vano a cada periodo estacional le da su color y brillo. Es un bálsamo inconfundible para los extraviados, una forma de vivir donde la acogida es su mejor recaudo. Quién se atreve a decir que la naturaleza no lleva implícita páginas de lecturas infinitas. Sonríele aunque sólo sea por hoy. A veces nos toma más tiempo poner a dos personas de acuerdo, que a todo un regimiento. Cuando se nos retuerce el día, vívelo como tal; no hay arruga de tela que con el paso de una plancha no se termine estirando. Si en medio del mar pasas desapercibido, no te preocupes, tú sólo encárgate de subirte a la cresta de la ola; del resto ya se encargará el mar. Nada habla más alto que el sonido constante e intenso de una gota que al caer, tras otra, esculpe la fija mirada del silencio. Las "verdades absolutas" integradas en las Sagradas Escrituras son aquellas que nos traspasan el corazón y logran transformar el mundo desde la propia verdad que es el el Amor. Hasta que no veamos el Amor de Jesús reflejado en el otro, no terminaremos de descubrirlo. Todas y cada una de las lecciones se hallan escritas desde la naturaleza; tanto le habló ella al hombre que le proporcionó todos los medios para que su sabiduría quedara impresa en papel. La ciencia humana hace por imponerse; el imperioso poder de la naturaleza marca los tiempos, comanda el devenir de los días. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive tu particular Cuaresma y feliz fin de semana. ©6/3/2015 J. Javier Santana

jueves, 5 de marzo de 2015

A toda tortilla hay que darle la vuelta, de lo contrario se quema.

A cada instante de nuestras vidas estamos siendo, la diferencia radica en si estamos siendo lo que realmente queremos ser o nos dejamos empujar como las velas al viento, porque de lo contrario habrá que detener el cronómetro de nuestra existencia y ponerlo nuevamente en tiempo. No conozco de ningún segundero que circule en sentido inverso, así lo detengas y lo vuelvas a poner en funcionamiento; he ahí la gran noticia. Pon a circular a tu favor el reloj de tu vida; no dependerá de mí, sino de ti. No es tanto la velocidad, destreza o prudencia en nuestro accionar,  como la importancia de conocer muy bien la de nuestro contrario, opositor e inclusive compañero de viaje; ahorraremos en negligentes accidentes innecesarios. No desees, pienses o hagas mal a nadie; a toda tortilla hay que darle la vuelta, de lo contrario se quema. Cuando deseas mal, mal te viene; cuando lo piensas, lo autodecretas y cuando lo haces, te lo haces. Nunca se es ni demasiado joven ni demasiado viejo para amar, con un solo gesto basta. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive tu particular Cuaresma y feliz día. ©5/3/2015 J. Javier Santana

martes, 3 de marzo de 2015

No existe oro ni dinero que más valor tenga que la confianza.

Luchando contra lo viejo se nos escapa la esencia fresca y renovada de lo nuevo. Lo viejo está para aportar, construir, remar, comprometerse y apoyar a todo lo nuevo que a diario sucede en nuestras vidas. Cuando lo viejo se empeña en hacernos retroceder, hay que dejarlo en ese retroceso e invitarle a apearse de la nave de nuestro esperanzador futuro. Me encanta Sócrates: "No luchar contra lo viejo sino construir lo nuevo". Cada acto, cada momento de la jornada, encierra un motivo de gratitud; sólo es cuestión de ver qué nos quiere enseñar, qué nos quiere decir, porque a renglón seguido la vida seguirá su curso y lo que tomará auténtica relevancia y valor será aquello que nos dejó y aportó. No nos damos la oportunidad de ver las cosas en cámara lenta y en ello se nos escapan los detalles. La soledad que vive un lisiado espiritual solo la conoce él, en su paso lento observa la velocidad de los que a su paso desconocen lo que mañana será de ellos. No nos angustiemos por aquello que tiene su propio ritmo, puede que en el tiempo se intercambien los papeles. Vivir en el dolor permanente como mecanismo de defensa es ahondar más en la llaga. Hay situaciones de difícil reparación cuando de por medio está la confianza; la confianza es lo primero que se gana y lo último que se pierde. De la misma forma que entra fácil, se escapa a gran velocidad. La confianza es como un gran tesoro bajo custodia, se ha de mantener muy presente; un bien que tanto nos hace bien como nos daña. No existe oro ni dinero que más valor tenga que la confianza; en uno mismo, hacia los demás y de los demás hacia uno mismo. Custodia tu confianza aun te veas desnudo en el frío de la calle; pues ella nos dará cobijo y nos vestirá de gala en el calor y la soledad de la noche. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive tu particular Cuaresma y feliz día. ©4/3/2015 J. Javier Santana

Habiendo tantas cosas bellas, no malgastemos energías en aquello que las afea.

Nuestra propia humanidad hace buena las palabras de Victor Hugo; como la naturaleza no utiliza nuestro propio lenguaje pensamos que es muda, y nada más lejos. La naturaleza nos habla y habla una y otra vez, y también se cansa como nos cansamos nosotros. Ella se manifiesta y, a su forma, da sus golpes sobre la mesa; entonces es que la entendemos y empezamos a cuidarla. Esa es la profunda tristeza en la que se sumergen aquellos que aún respiramos por y gracias a ella. Cuando cuidas a la naturaleza, no estás cuidando a otra cosa que a ti mismo. La naturaleza habla su propio lenguaje y no es para sordos. Cuando se coquetea con la bobería, se termina corriendo el riesgo de ser bobo. La razón es lo último que se ha de pretender cuando la sensatez de lo que se discute está por encima de ésta. Lo cierto es que cuando en juego está la evolución de un determinado evento o proceso, y eso pasa por las manos de alguien que, además de no atenerse a razones desde la sensatez, lo retiene; lo mejor es no entrar en detalles de quién lleva razón a la hora de proceder. Mientras se entra en detalles, que no conducen a ninguna parte, el perjudicado es el propio proceso; pues éste permanecerá en estático. Alimentar una duda, por falta de conocimiento, es una forma excepcional de corroerse  interiormente, y todo aquello que se pudre por dentro termina por dar mal olor afuera. El ser humano tiene una forma muy especial de dar ese olor y suele emitirlo desde su propia boca en forma de palabras. Somos especialistas en crearnos o creer ideas falsas y luego pregonarlas a los cuatro vientos sin considerar el posible daño que se pueda ocasionar. Cuidado con los bulos, no escuches cuando no sabes; no digas cuando no conoces a ciencia cierta. Para ver una puesta de sol hay que esperar a que éste se ponga, lo cual no quiere decir que al otro lado del mundo no se esté poniendo; hay puestas de sol para cuántas personas estén dispuestas a esperar y verlas. Habiendo tantas cosas bellas, no malgastemos energías en aquello que las afea. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive tu particular Cuaresma y feliz día. ©3/3/2015 J. Javier Santana

domingo, 1 de marzo de 2015

Lo que se contamina por dentro, se termina por destruir afuera.

Nuestras vidas están plagadas de aciertos y errores, y será la balanza de los hechos quién nos dará el justo equilibrio de los actos. En toda balanza hay un peso mayor, y ese será quién nos incline hacia un determinado lado. Quién maneja el peso de nuestros actos tiene nombre propio, y como diría Burroughs; si estás pensando en tercera persona, no se estará gestionando correctamente el valor de los errores. El fracaso no es otra cosa que el reflejo de lo que se desea justificar en nosotros responsabilizando al otro. La vida circula al margen de uno, por eso es que uno debe de saber por dónde circular en la vida. Nadie puede imponernos las formas de hacer las cosas, para que eso ocurra se ha de saber como hacerlas. No se nace aprendiendo, y antes de aprender se cometieron múltiples errores; errores que siempre se cometen porque nunca se termina de aprender del todo. Lo importante reside en la tranquilidad de nuestro interior, en saber que todo aquello que se hizo fue realizado con plena conciencia y la mejor de las intenciones. Solo una mente retorcida es capaz de aceptar lo malo como bueno; pero incluso las tripas cuando se retuercen terminan por soltarse. Uno no se sabe de su vida por dentro como la conocemos por fuera; sabemos como atajar un grano, una cana o como hacer cicatrizar un corte. Nuestro conocimiento interno va más allá de lo aparente, requiere de una conciencia plena fuera de los malos vicios. Lo que se contamina por dentro, se termina por destruir afuera. Si somos capaces de cuidar una cana, cuidemos también de nuestra belleza interna. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive tu particular Cuaresma y feliz comienzo de la primera semana de marzo. ©2/3/2015 J. Javier Santana

Comunicar es sumamente importante, hablar hablamos todos.

Para meditar las palabras de Steinbeck, no tanto por las necesidades primarias, qué también, sino por todo aquello de lo que hablamos sin decir absolutamente nada. Es curioso como solemos malgastar nuestras energías a la hora de hablar en tiempos donde la comunicación se está convirtiendo también en una necesidad primaria. No será que las nuevas tecnologías no estarán seduciendo. Comunicar es sumamente importante, hablar hablamos todos. Qué no se nos atraganten las palabras de tanto no decir nada. Todo puede resultar una contradicción, hasta que tú haces que sea diferente. Lo peor que le puede suceder a un hijo, es no haber aprendido todo lo mejor de su padre. En un mundo dónde de todo hay, se tiene que aprender a convivir con ello. Lo más fácil es darle la espalda al más débil u odioso; cuando nos ponemos de su lado, nadie lo entiende y se nos cataloga de igual. Existe la libertad de interpretación. Aquel que se considera fuerte, detesta su debilidad; porque no sabe ni ve más allá de su propia soberbia, odio o prepotencia. Cuando lees en blanco y negro, la vida la imaginas, ves y vives en color. Esa tendencia natural a quejarse por todo, sólo se justifica con la necesidad de sentirse incomodo. Hay quienes se han adaptado a la queja y la usan como mecanismo de defensa; pues es considerada como la mejor forma que se tiene para ahuyentar. Quejas a la carta es su pregón, por defecto o por exceso. El fin justificará la causa, ya habrá tiempo para volver a quejarse de otra cosa. Sólo habrá un momento en el cual ya no se podrá reivindicar la queja, y ese momento es común a todo ser humano; anticiparse a ese momento para aprender a combatirla es el secreto de los inmortales a la misma, sobrevivir a ella. Cuando vayas a hacer uso de tu derecho a la queja, obsérvate primero el motivo de tu traje. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, vive tu particular Cuaresma, bienvenido marzo y feliz domingo día del Señor. ©1/3/2015 J. Javier Santana