La buena mesa viene a ser como los buenos modales; entre más sabrosa mejor nos entra. De la misma forma, los obstáculos hay que verlos a larga distancia; entre más lejos, más pequeños resultan. Dios, cuando nos pone a pensar, obra auténticos milagros. No busquemos en lo sobrenatural lo que disponemos en lo natural; orar es como respirar, sin ello no se vive ni existe mejor receta que medicina lleve. La vida nos viene marcada por sorpresas, a veces nos caen de nuestro lado y otras parecen como si no fueran con nosotros. Está claro que lo que suele cambiar de sabor es la sorpresa según caiga en nuestro paladar, pues lo que nunca cambiará es la sorpresa en sí misma; ella estaba para nosotros. Si cuando nos viene bien no nos quejamos, es más, la hacemos extensible, nuestra actitud para con aquella que nos sabe agria ha de ser más receptiva; algo nos quiere enseñar. De todo se aprende en la vida, las sorpresas tienen ese plus de más. Caza pues sorpresas como quien caza mariposas y no temas si en alguna ocasión te fue un abejorro; el sólo te estará indicando que tengas precaución, no sea que te vaya a picar, y si eso fuera así, ten siempre un diente de ajo a mano para bajarte la inflamación, es un antibiótico natural fantástico. No hay dolor de picadura ni veneno que mil años dure. Lo que esté para nosotros nadie nos lo va a privar, con o sin picaduras. Los quiero y feliz fin de semana. ©5/9/2014 J. javier Santana
Gran Canaria es sinónimo de seguridad ciudadana, fantástica climatología, variopintos parajes naturales, gente sencilla y hospitalaria, cultura para las culturas, enclave comercial y turístico, abundante en lo que mana y rica en energías renovables, sabrosa gastronomía y cuna de grandes futbolistas, artistas y escritores. Amo al mundo como vivo enamorado de mi tierra. Ingleses y franceses fueron nuestros primeros turistas, crearon colonias importantes y dieron lugar muchas de sus costumbres.
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