viernes, 5 de septiembre de 2014

El niño que imagina escenas termina por ser un hombre bien imaginado

Pregúntate cuándo fue el último encuentro con la imaginación de tu niño interno; en aquel entonces todo era sumamente especial. Es verdad que los acontecimientos de la vida por momentos giran tan rápido que apenas te percatas de nada, pero si es cierto que de la misma forma que van tan aprisa también te brindan con espacios de paradas a la fuerza, y es entonces cuando nos sorprende e incluso nos dejamos sorprender transportándonos a un tiempo no muy lejano. Aquel niño que imaginaba escenas, las inventaba y ponía sus protagonistas, siempre acababan bien. Hacía de la fantasía la más pura realidad, hasta que un día le preguntaron: con quién hablas y qué estás diciendo. No permitas que nada ni nadie te robe aquello que jamás podrás transferir; tu imaginación. El niño que imagina escenas termina por ser un hombre bien imaginado. Los quiero y feliz día. ©6/9/2014 J. javier Santana

No hay comentarios:

Publicar un comentario