miércoles, 18 de noviembre de 2015

Nuestro destino se halla tan cerca como de lejos tu decidas verte de él.

Nuestro destino se halla tan cerca como de lejos tu decidas verte de él. Todas esas cosas que quisiste hacer mañana, ayer ya fue demasiado tarde. Un día decidiste alojar al miedo en tu casa, y él, muy inteligentemente, te abrió al conocimiento de la cobardía; y creíste que las cosas eran así. Cuando el miedo observó que la cobardía ya se había afianzado bien en tu alma, decidió abandonarte. Se fue el miedo, te quedó la cobardía. Y ahí pasaron los día y sus noches esperando a su regreso; pero el miedo nunca volvió porque sabía de tu cobardía. El tiempo en éste pasar, que nos ha tocado vivir, hay que vivirlo; no esperes a por otro que no vendrá para hacer las cosas que has venido a hacer. Qué cosas; nadie más que tú, y el miedo, lo saben. Por tanto, dado que la piel se arruga, no arrugues también tu alma alojando en ella al miedo. Luego vendrá el respeto y nos tocará también a la puerta. Antes de coger una piedra, piensa primero lo que harás con ella; porque con una piedra en la mano todo es posible, incluso que te entierres con ella. Cuando hablamos de respeto, no hablamos de los demás; hablamos de nosotros mismos. Así respetes, así nos respetarán. Procuremos no provocar o subestimar a nadie, porque cuando optamos por el silencio, parecemos mansos o vulgarmente, "tontos", pero cuando se nos permite hablar, podemos formar auténticos espectáculos y airear nuestro lado más salvaje. Respeta siempre cualquier acción de los demás; mañana, toda situación se nos puede revertir. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, perdona y feliz día. ©18/11/2015 J. Javier Santana

(La sin razón siempre cobra vidas humanas, pero ante una propuesta de guerra sólo existe un camino de Paz).

* Me encantaría que leyeses 'Senderos Para Amar' en http://www.esebook.com/product/443007/senderos-para-amar o en http://www.esebook.com/product/466523/senderos-para-amar-epub

No hay comentarios:

Publicar un comentario