miércoles, 28 de octubre de 2015

En la libertad está la elección de lo pequeño o lo grande, sobre las espaldas su peso.

Es conveniente estar alerta y muy presente en cada acto de nuestra vida, a veces la montaña no nos deja ver la luz que existe más allá de su sombra. En cada cambio nos estiramos, aprendemos de nosotros mismos; porque fuimos capaces de ver lo que eramos capaces de hacer en una situación nueva, desconocida. Escucha en la sencillez de tu interior, de la misma forma que una flor se abre tierna a la luz del sol. El que escucha es consciente de la necesidad de tomar oxígeno para serenar y aprender a escucharse, y sobre todas las cosas, aprender a escuchar a los demás. Por eso se tiene, como mínimo, diez razones para ello:
1.- Escuchar es el mejor medio de comunicación, si lo hablas todo, te pierdes los últimos detalles.
2.- El que escucha aprende más que el que habla; es "todo oídos".
3.- El mejor conversador es el que escucha, pues no pierde detalle del que habla.
4.- El que escucha sabe de todo, pues no tiene más que escuchar al que sabe.
5.- Sabe que Dios nos ha creado con dos oídos y una boca, para escuchar el doble de lo que hablamos.
6.- Sabe que no se trata de enmudecer, ni de sólo oír; sino de hacer un esfuerzo por la atenta escucha, comprender y entender lo que se nos dice.
7.- El que escucha cuando de algo sabe, habla, y cuando no, pregunta.
8.- La más oportuna regla del que escucha, es la observación y la prudencia; el que sólo habla, no está para eso.
9.- ¿Quién llega primero a la meta? El que escucha, el que habla aún se encuentra hablando por el camino.
10.- Para el que escucha, el valor del tiempo es importante; para el que sólo habla, el tiempo pasa por él sin más.

El que escucha escudriña el Evangelio y encuentra cosas como estas: "¡Dichosos vuestros ojos porque ven, y vuestros oídos porque oyen! Lo sembrado entre zarzas es el que oye la palabra, pero las preocupaciones de esta vida y la seducción de la riqueza ahogan la palabra y queda sin fruto. Lo sembrado en tierra buena es el que oye la palabra y la entiende y da fruto, ciento, sesenta y treinta por uno." En la libertad está la elección de lo pequeño o lo grande, sobre las espaldas su peso. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, perdona y feliz día. ©28/10/2015 J. Javier Santana

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