Tan controvertido es hablar de Dios como de fácil es ningunearlo. Y es que cuando la persona se cree un pequeño o gran dios en minúscula, se olvida de abrir sus sentidos a lo trascendental; todo se reduce al yo y mi pequeño dios, ese que solo tiene palabras para mí, que escucha sobre sus propios oídos y vive pensando que perdonar es cosa de otros dioses; aunque nunca se apartará del amor, porque el gran Dios, omnipresente, la mano siempre la tiene abierta. Ábrete a esa "T" universal de un Dios que todo lo puede; todo lo abarca. Momentos imposibles para resistirse a una sonrisa, que adivinaste a encontrar, y nada fue capaz de apagarlos. Si cada cuatro meses el ser humano envejece, pero el organismo tiene la capacidad de reemplazar células muertas por nuevas, y cada minuto muere en nuestro organismo cerca de trescientos millones de células y son inmediatamente reemplazadas. ¿Quién entonces se atreve a decir que no somos seres cambiantes permanentes? Hemos nacido para evolucionar y cambiar; se puede cambiar con la actitud adecuada y sin miedos. Nuestras células saben para el cuerpo; como el alma para nuestro espíritu. Dejémonos llevar por el timón del alma, y hagamos por escuchar su voz; nunca se equivoca. Si cada día que amanece en tu vida lo haces con el propósito de limar, al menos, una aspereza, ésta te dará como resultado, al caer la noche, un ser totalmente renovado; no existe mejor hábito que aquél que no se intenta. (Reflexión dedicada a mi amada Ingrid). Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, perdona y feliz fin día. ©24/10/2015 J. Javier Santana
* Me encantaría que leyeses 'Senderos Para Amar' en http://www.esebook.com/product/443007/senderos-para-amar o en http://www.esebook.com/product/466523/senderos-para-amar-epub
No hay comentarios:
Publicar un comentario