El gran maestro Aristóteles e impulsor de la virtudes cardinales, entre ellas, su más codiciada; la prudencia. Bueno es cuidar lo que por la boca sale, aun sabiendo que el miedo a afrontar las cosas nos haga decir auténticos disparates. Mejor es una verdad a tiempo, y con todas sus consecuencias, que una mentira irreversible. No es solo mitológico el dicho de que "se coge antes a un mentiroso que a un cojo", o que "las mentiras tienen las patas muy cortas". Es cierto de que a veces la verdad ofende, pero no deja de ser menos cierto que quién se ofende es aquél cuya verdad no sabe reconocer. Si no sabes como decir una verdad, usa la prudencia; ella te enseñará el camino. Solemos hacer de lo más sencillo, lo complicado; y eso ocurre porque no nos gusta que nos saquen de nuestros rígidos esquemas. Tengo una forma de proceder y así será hasta el final. _solemos decir. Pero es que ese final no tiene una fecha específica, ese final llega cuando la situación te invita a salir de tu rígida forma de proceder. No temas, para ese entonces estarás debidamente preparado; así le pasó a la joven mariposa. Hay una tendencia racional adquirida, y de forma natural, a catalogar según la primera impresión. Uno de tantos ejemplos: Las relaciones afectivas de un individuo hipotético, son todas fumadoras; lo cual no indica que ese individuo también lo sea. Cierto es que pueda resultar complejo entenderlo, pero forma parte de la propia complejidad del ser humano como seres racionales que somos. Para secar la ropa, mejor al sol, y no hace falta decir en dónde. Si alguna vez te tropiezas con un día extraño, de esos en el que todo te parece oscuro y opaco, cargado de inquietud y confusión, y con predominio al desajuste; no te preocupes, todos lo tenemos, y la mejor conclusión que se puede obtener al finalizar ese día, son esas cosas que pudimos hacer bien y contabilizarlas en positivo. Se dispuso de las dos opciones, hacerlas o no hacerlas, y puestos a hacerlas, se trató de hacerlas bien. Eso es lo que realmente cuenta, y la mejor forma de quitarnos toda la pesadumbre hasta que a la mañana siguiente luzca un poco más el día y las cosas se vayan tornando en su contrario; sólo la belleza del corazón humano es comparable a la majestuosidad de la madre naturaleza. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, perdona y feliz día. ©29/10/2015 J. Javier Santana
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