martes, 25 de noviembre de 2014

Bueno es cuando enamorarte forma parte de tu mejor equivocación, pues no dudarás en corregirte.

Existe la fórmula de atarse sintiéndose libre, la clave está en saber a qué atarse. Si sientes la necesidad de atarte a alguien o a algo, en realidad no es eso lo que estás sintiendo; lo que estás deseando es poner al mando de tu vida a algo o alguien que no eres tú. Cuando te privas de la libertad por cedérsela a un objetivo, estás compartiendo esa libertad con una fórmula para sentirse libre; pues ya no puede haber nada ni nadie que te saque de ahí. De igual forma ocurre con nosotros, cada mañana amanecemos distinto aunque en el espejo sigamos viendo al mismo de la noche anterior. Algo ha cambiado de un día para otro, esa es nuestra mayor esperanza y el motivo para no desaprovechar el tiempo. Un tiempo bien aprovechado será un tiempo bien recompensado en algún momento del futuro. Todo lo que con coraje proyectes, terminará por materializarse; pues existe una fuerza interior que inicialmente apenas se percibe, pero que en el tiempo lo hace posible. Bueno es cuando enamorarte forma parte de tu mejor equivocación, pues no dudarás en corregirte. No existen sueños sin realidad; nuestro ha de ser el estar preparados para disfrutarlos. Hay quienes no confían en la posibilidad de lograr un sueño; eso es para lunáticos, dicen. Por tanto, prefieren admirarse en los demás y ahí es donde nos siembran los complejos. Nuestro será el deber de no cultivarlo, pues no puede haber nadie más que uno mismo para evitarlo. De entrada no logras identificarlo y aprendes a vivir con él, creyendo incluso que forma parte de tu propia cosecha, y por consiguiente, nada, es lo que estás dispuesto a hacer, de tal forma que las personas pueden entrar y salir de tu vida a su antojo sin que se haga nada por impedirlo, considerándoles ese derecho que al mismo tiempo piensas no te has ganado por evitarlo. Lo que en estos casos suele ocurrir, cuando te quedas a solas contigo mismo, es que maldices el día en que naciste y tu mala suerte; pues pudiendo ser de otra forma no se es. Ver el motivo de la mala fortuna fuera de ti es como querer ver tu rostro dentro del espejo, no se corresponde. Los quiero, piensa en positivo y feliz día. ©25/11/2014 La vida según Pipa II (J. Javier Santana)

No hay comentarios:

Publicar un comentario