De la felicidad y el sufrimiento nadie está exento, solo hay que saber gestionar su presencia para cuando se hacen hueco en nuestras vidas. Si somos capaces de aprender en el sufrimiento, bueno es hacerlo también en la felicidad. Todo en su justa medida, es imposible beber el agua de un manantial de un solo trago. Si en el sufrimiento somos capaces de ver que no todo es tan sencillo, la felicidad irrumpe en nuestras vidas para que aprendamos a darle su auténtico valor. Cuando tengas que hacer un recorrido, no olvides nunca cuáles fueron tus comienzos; puede que algún día tengas que retomarlo. Si un día estuviste en un determinado punto, puede que la propia vida te obligue a volver a él; la diferencia radica en la experiencia cosechada y tu capacidad de humilde para asumir cualquier tipo de situación. Comenzar es ponerse en la posición de salida, y esa es siempre ahora. Cuando parece que nada sucede, está sucediendo aunque quizás no lo percibamos. Las acciones como los pensamientos tienen sus actos de respuesta en el tiempo, a veces al instante y en otras más distantes; pero no crece la hierva sin antes haber recibido las bondadosas caricias de la lluvia. Todo tiene su tiempo, como la tinta en un bolígrafo, de tal forma que si deseas seguir escribiendo, por muy enamorado que se esté de él, si la tinta se gasta, te verás en la necesidad de cambiar algo; bien sea su carga o el propio bolígrafo. Nada permanece para siempre y esa es la real historia del bolígrafo. Lo más interesante es descubrir en ello los motivos y el momento que originaron los cambios, qué fue lo que exigió, qué vienen a significar, qué nos quieren decir. Las cosas, como los bolígrafos, marcan sus etapas y ellas nos indican que las cosas se deberán escribir de diferente forma. Quizás la letra sea la misma, pero la densidad y textura que expone la tinta sea diferente. Escribir tiene su peso, así su orden ocupe el último espacio; porque el peso de las palabras que se escriben ocupan el espacio que se le haya diseñado, y de ahí se obtiene la sustancia, su volumen impreso. Los quiero, piensa en positivo y feliz día. ©8/11/2014 La vida según Pipa II (J. Javier Santana)
Gran Canaria es sinónimo de seguridad ciudadana, fantástica climatología, variopintos parajes naturales, gente sencilla y hospitalaria, cultura para las culturas, enclave comercial y turístico, abundante en lo que mana y rica en energías renovables, sabrosa gastronomía y cuna de grandes futbolistas, artistas y escritores. Amo al mundo como vivo enamorado de mi tierra. Ingleses y franceses fueron nuestros primeros turistas, crearon colonias importantes y dieron lugar muchas de sus costumbres.
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