martes, 18 de agosto de 2015

Podrás tener todos los medios para volar, pero la decisión de hacerlo solo te corresponde a ti.

Existen múltiples formas de definir la amistad, pero si hay una que busca el equilibrio es sin duda la que define Albert Camus: Ni delante ni detrás, a mi lado. Será porque cada paso se decide al unísono, los tropiezos van de la mano, se asientan los recuerdos, se recorre la misma distancia y cada uno, aún viendo lo mismo, son diferentes, piensan diferentes y observan diferente. Todo eso, y más, hacen de la amistad un cuartel seguro, confiable y duradero. Lucha por ese amigo que nunca, aún no estando, dejó de serlo; recupera aquella amistad que, por no estar lo suficientemente preparado, se la llevó una ola; cultiva esa amistad que toca a tu puerta con la intención de quedarse. Un tesoro es un amigo que al mirarte sabe que su valor no tiene precio. Pensar que estamos perdidos es un decir que acompaña a dar respuesta a una circunstancia puntual. No se llega a ningún sitio sin haberlo propuesto antes, otra cosa muy diferente es que el lugar no sea el más adecuado o no se corresponda con lo previsto. Si ahí has llegado, ahí estás; si retrocedes, aunque el camino parezca el mismo, ya no es igual; si te quedas, habrá que acomodarse; si decides continuar, comenzará de nuevo la aventura. Es tu decisión y de nadie más; piensa. Nuestro proceso de envejecimiento es de lo más natural, ocurre desde el vientre materno; nadie puede discutir sobre la belleza escultural de una hoja seca. Envejecer, sí, con sabiduría y alegría, también. Podrás tener todos los medios para volar, pero la decisión de hacerlo solo te corresponde a ti. Siempre se nos ha recomendado revisar periódicamente los niveles de agua en el auto, pues se sabe las consecuencias de un recalentamiento para el motor; puede quedar totalmente destruido. Lo mismo hemos de hacer para con nuestra alma, si periódicamente no la revisamos, corremos el riesgo de sufrir un recalentamiento emocional con múltiples consecuencias psíquicas y orgánicas. Sólo necesitamos de cinco minutos mínimos de quietud, de nuestro tiempo diario, para vivir toda una vida sin sobresaltos; por nuestro bien hemos de probarlo, no esperemos al recalentamiento. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, perdona y feliz día. ©18/8/2015 J. Javier Santana

* Me encantaría que leyeses 'Senderos Para Amar' en http://www.esebook.com/product/443007/senderos-para-amar

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