Sólo es cuestión de saber marcar los tiempos y establecer prioridades. Cuando estás creciendo apenas percibes los porrazos antes de dártelos; una vez crecido aprendes a esquivarlos o en su defecto se encajan de diferente forma, entenderás que formarán parte del propio proceso de crecimiento. El dolor es ineludible en cualquiera de los casos, su intensidad dependerá de como hayamos aprendido a encajarlos. De dónde nace "del dicho al hecho hay un gran trecho", nace también la confianza. Los hechos siempre podrán estar adornados con las palabras, pero las palabras carecerán de sentido si no vienen acompañadas de los hechos. El hecho como la imagen quedan gravados en la retina, las palabras como el viento se esfuman. Las personas no sólo son lo que se ve, sino también son todo aquello que no vemos; de ahí que nunca se pueda tener un criterio exacto. ¿Cómo miramos a nuestro entorno natural, con respeto? Así como lo veamos y tratemos, nos tratará a nosotros. Es de bien común, disfrutemos de él respetando el disfrute del otro, al que también corresponde, y en los momentos de dificultad siempre nuestra mirada a lo esencial, la libertad: uno de los anhelos más profundo de todo corazón humano. Apuntar en el sentido de la transparencia tranquiliza nuestro espíritu, nos libera de inquietudes. La verdad siempre hay que decirla, expresa un sentimiento que hace posible y llevadero nuestra convivencia. El mal uso de nuestras virtudes desgastan y con el tiempo degeneran. En la naturalidad reside el signo de la razón bien entendida, desde ahí aprendemos a extraer la esencia de cada cosa que se nos brinda y contribuye al fortalecimiento de nuestro espíritu. El motor de un coche no se compone de una sola pieza, son varias y de diferentes marcas. Todas contribuyen a un bien común, que el coche funcione y ruede. No necesitamos saber por qué funciona, pero si necesitamos saber para qué queremos hacerlo funcionar, en base a qué y cual será el destino a tomar. Éste siempre será uno y personal, no podemos canjearlo por otro que no sea el nuestro; pues andaremos en el coche equivocado. Manejemos firmes y con mirada fiel al frente, no temamos por las salpicaduras; pues nunca caeremos al vacío, siempre habrá quien nos ayude a levantar y proseguir, como le ocurrió al cuervo que un día decidió hablar con Dios sobre el amor. Los quiero y feliz comienzo de semana. ©7/7/2014 j. javier Santana
Gran Canaria es sinónimo de seguridad ciudadana, fantástica climatología, variopintos parajes naturales, gente sencilla y hospitalaria, cultura para las culturas, enclave comercial y turístico, abundante en lo que mana y rica en energías renovables, sabrosa gastronomía y cuna de grandes futbolistas, artistas y escritores. Amo al mundo como vivo enamorado de mi tierra. Ingleses y franceses fueron nuestros primeros turistas, crearon colonias importantes y dieron lugar muchas de sus costumbres.
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