lunes, 21 de julio de 2014

Un mar en calma es símbolo de paz, el mejor antídoto para combatir la guerra

Cuando te sientas frente al mar y cierras los ojos, estás sintiendo; cuando los abres, ya estás pensando. Por eso se dice que siente más el que no ve, que aquel qué, aun con los ojos abiertos, es incapaz de ver. Un mar en calma es símbolo de paz, el mejor antídoto para combatir la guerra. Disfrutemos de la gloria en el pasar que vivimos, pues la gracia nos brinda todos los instrumentos para que alcancemos la felicidad, y no es efímera. Nuestra principal misión es estar permanentemente alerta. No nos detengamos, ni miremos hacia atrás; pues se nos será robado aquello de lo que ya no dispondremos, ese don llamado tiempo. Sólo somos poseedores de cada latido de nuestro corazón para lograr las metas. Al final con diligencia y astucia todo se logra. La vida nos va enseñando que debemos ir predispuestos para recibir. Entre más preparados, mejor gozaremos de sus mieles. Nunca estará mejor predispuesto al disfrute de pilotar un fórmula uno que aquel que no esté lo suficientemente preparado para pilotarlo. Es así como pasa con todo. El ser humano ha establecido que el día tenga veinticuatro horas, más una, disponibles para ser estructuradas. Sin deseamos gozar en plenitud, al menos cuatro han de ir destinadas a la interiorización. Una para la meditación, reflexión, autocontemplación, examen de conciencia; otra para el estudio, la puerta abierta hacia el conocimiento; otra para la oración consciente y fervorosa; y por último, otra para el cuidado de nuestro templo, nuestro cuerpo; ejercicio físico, yoga, etc... Si estas horas las consideramos importantes en nuestra vida, como lo son también otras cosas; el tiempo siempre aparece y viene a nosotros. La autodisciplina es un hábito a desarrollar para lograr ese objetivo, como en todo lo que nos propongamos. Todo mejorará en nuestras vidas, desde el momento en que de verdad nos lo propongamos. Lo que en teoría pueda parecer una ilusión, en la práctica, es un hecho desde el momento que nos decidamos a ello. Los quiero y feliz día reflexivo. ©22/7/2014 J. javier Santana

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