jueves, 30 de abril de 2015

Nadie puede necesitar aquello que no entiende.

Muy sugerente Waldo Emerson; mientras se corre tras un personalísimo éxito, la felicidad aguarda, y no muy lejos, en el instante. Cuando nada hay por conquistar, poco, es todo un mundo por soñar; pues suma y oxigena. En lo grande o en lo pequeño, todo lo que se nos revierte, contrapone o retuerce, es lo que al final se conquista y dejará grandes huellas. Allí donde el cielo parecía el límite, la luna nos sorprendió con las huellas depositadas en ella. No existe sueño que, aún caminando cojo, no se termine conquistando. La vida se puede ver desde diferentes ángulos, y cada cual elige el suyo. Nadie puede necesitar aquello que no entiende; cuando se necesita, es que se empieza a entender. Yo también te digo: Ven Señor Jesús, te necesito. No hay músculo mejor ejercitado que la sonrisa y que tan buen resultado dé; interior y exterior, sin esfuerzo, de coste cero y de uso diario. Es justo en los momentos de presión donde se alcanza el verdadero aire; un globo toma cuerpo, dos tubos enroscados, solidez, un abrazo da calor, y los alimentos en una olla, sabor. Las cosas suelen ser como la comida; no siempre queda igual y al gusto, pero se come de la misma forma. Evaluemos que tipo de presión vivimos y extraigamos su mejor jugo. De la misma forma, no todos los baúles sirven para guardar ropa o muertos; sino para despertar fantasías y a vivos. Cuando nos sintamos afligidos, tristes o derrotados, hagamos por levantar nuestro ánimo y pensemos que la vida no se detiene en ese instante turbio. Pongamos nuestra mente y espíritu en la idea de que todo pasa. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, perdona, feliz largo fin de semana y Día Internacional del Jazz, del Maestro y el Niño. ©30/4/2015

No hay comentarios:

Publicar un comentario