miércoles, 1 de abril de 2015

No esperes abajo, estamos arriba.

Comparto de pleno este magistral pensamiento de Coolidge, "la persistencia y la determinación lo es todo". Puedes llegar a tener brillantes ideas, grandes pensamientos encerrados en el interior de una caja, una educación exquisita al amparo de una granja; si no se persiste en poner las ideas en práctica, usar la sabiduría para romper barreras o la encomiable educación para enseñar el correcto y educado comportamiento de los animales de una granja; todo quedará en la más pura anécdota para enmarcar los gratos, y felices, cuentos del triste empeño. Nunca sabremos muy bien que nos podemos encontrar a renglón seguido, todo se sostiene en nuestra imaginación, y casi siempre nada es como lo imaginamos. De lo que sí podemos estar seguro es que, de la misma forma que existe un comienzo, hay un final. De manera muy sutil, a sabiendas de que no estabas en ninguna parte, tan solo en el camino, se nos advierte: No esperes abajo, estamos arriba. Por qué tomarnos el tiempo de espera donde no se corresponde, habiendo un lugar más acorde a lo que anhelamos. Nuestro lugar ha de ser siempre arriba, lo más cerca del cielo, y para eso no sólo basta con ser puntual, sino también llegar con las tareas bien hechas. Aquel que un día partió, mientras pudo, y el tiempo se lo permitió, saboreó intensamente cada instante de su vida. Subió, se enteró del Edén y quedó algo descolocado. Los que abajo seguimos aguardando, aún le sabemos sus recuerdos y regalamos bellos poemas de ausencia. Ellos nunca se van del todo, viven eternamente en nuestros corazones y, allí donde van, se ocupan de allanar nuestros caminos. Son Ángeles de Luz. Cualquier cosa que hagamos para nuestro bien y el de nuestros seres queridos, siempre nos darán su aprobación. Del recuerdo, un placer fue haberles conocido y vivido, éramos buenos amigos de la niñez, yo aún le adelanto en tres años, pero nos entendíamos muy bien. Su mejor huella fue la de alguien con el que siempre se podía contar; estaba ahí como el primero. Un Ángel del que todos aún podemos sentirnos orgullosos. Esa es la memoria de los caídos que cada día nos dicen: No esperes abajo, estamos arriba. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, Bienvenido Abril y feliz Miércoles Santo. ©1/4/2015 J. Javier Santana

Eva Montesdeoca Santana Marina Moreno Ramirez Juanfra Diaz (Ustedes han sido fuente de inspiración en esta reflexión y a vuestros Ángeles de Luz me siento agradecido, ellos fueron grandes personas mientras estuvieron con nosotros aquí abajo; nos esperan allá arriba. Mientras, cuidan de nosotros. En memoria de Tini, Luisito y Ana Victoria)

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