Hoy es Jueves Santo, y no es Santo por pura casualidad; el mundo del cristianismo, amantes de Jesús Hijo de Dios, experimentará el recuerdo de una vivencia algo más que inédita. Muchas enseñanzas nos dejó Jesús en su paso por nuestra humanidad a través de su corto, pero denso, ministerio. Son sus momentos previos a su Pasión ricos en enseñanzas y virtudes. Convoca a sus amigos más cercanos a celebrar una cena muy especial, la última que celebraría en vida; primera Eucaristía. Ninguno de los de allí convocados imaginaría lo que horas después habría de vivir nuestro Salvador. Aquello pudiera parecer una cena más, como la de tantas. Jesús pone en orden sus ideas reflejadas en cada uno de sus discípulos; allí se encontraría quien horas después lo entregará por unas viles monedas de oro; también las llaves de la incipiente Iglesia, cuya negación sobre la persona de Cristo no le bastó con una sino con tres; allí también se daría cita quien junto a Él, y su madre, viviría hasta el último aliento de su Pasión y vida, y que a la postre daría testimonio de fe por escrito; en aquella suculenta mesa también darían buena cuenta al alimento aquellos que siempre se apuntan para lo bueno pero que una vez le ven las orejas al lobo salen huyendo como cobayas o escurren el bulto ante la presencia del toro. A todos y cada uno de ellos citó Jesús, aún sabiendo el desaire, para brindarles una grata cena, y lavó humildemente sus pies. De alguna manera, todos y cada uno de nosotros estábamos en esa cena. Tras la cena, como de costumbre, Jesús decide retirarse en la oscuridad de la noche a Getsemaní. Desde allí contemplará lo que horas después se convertirá en su matadero. Se siente solo y por primera vez experimentará la sombra del miedo, pide a los suyos le acompañen en ese momento pero se quedan dormidos; son ajenos al calvario que ya, desde ese momento, experimentará nuestro Amado. Sabe Jesús que su Padre le dará las fuerzas necesarias para cumplir el plan, pero a Jesús le asaltarán las dudas como humano y se preguntará si merecerá la pena vivir ese cáliz que le aguarda. Aún así, no decepcionará a su Padre y cumplirá el plan dignamente. Es el sueño más anhelado de Jesús contemplar una humanidad convertida en el amor y el perdón, la misericordia, y casi que se va consiguiendo. Son muchos los que en el nombre de Jesús, a través del paso de la historia, han ido viviendo su particular Getsemaní; fruto de ello, hoy, lo estamos aquí narrando y contando. Es la vida del cristiano, una vida de amor y entrega; de pasión, dolor y misericordia hacia los demás. Él nos enseñó el camino de la salvación más allá de lo que la propia vida nos pueda enseñar, nos dio luces para descubrir en lo eterno y cada Jueves Santo es una gran oportunidad para acercarnos en ese camino a través del Getsemaní; aun solo sea un Jueves Santo de tu vida, merecerá la pena. No importa que seas creyente o no, traslada una etapa, o momento de tu vida, a lo que vivió Jesús en Getsemaní y descubrirás tu particular Jueves Santo. En la oscuridad de la soledad hay una luz que no te abandona, la Luz de Jesús; si alguna vez logras experimentarla, habrás descubierto tu gran tesoro. Puedes estar en un cuarto rodeado de toneladas de lingotes de oro y en medio del desierto, y estarás vacío, no te servirá de nada; o por el contrario, puedes estar con esa misma cantidad de oro rodeado de multitudes de personas que, por uno de esos lingotes, harán lo que les pidas hasta que ya no dispongas de ninguno; entonces experimentarás aquella misma soledad del desierto. Si para entonces has descubierto la presencia de Jesús, en todas las facetas estará Él y te sobrará todo ese oro que, ni solo ni rodeado de multitudes, te sirvió de nada. Vive un Getsemaní Santo. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas y bienaventurado Jueves Santo. ©2/4/2015 J. Javier Santana
Gran Canaria es sinónimo de seguridad ciudadana, fantástica climatología, variopintos parajes naturales, gente sencilla y hospitalaria, cultura para las culturas, enclave comercial y turístico, abundante en lo que mana y rica en energías renovables, sabrosa gastronomía y cuna de grandes futbolistas, artistas y escritores. Amo al mundo como vivo enamorado de mi tierra. Ingleses y franceses fueron nuestros primeros turistas, crearon colonias importantes y dieron lugar muchas de sus costumbres.
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