sábado, 9 de mayo de 2015

Cada segundo de nuestra vida corresponde a un latido de nuestro corazón; aprovéchalo.

Cierto es que aquel que camina al amparo del amor nunca caminará solo; no sólo lo llevará consigo, sino que arrastrará a todo aquel que se cruce a su paso. Y no quiere decir esto que el camino del amor no esté libre de dificultades, pues éste sabe perfectamente aliarse con la comprensión, la tolerancia, la generosidad, la empatía, la bondad. El amor es un ente inteligente con cuerpo de corazón; un diseño realizado a la perfección del que, sin él, la existencia es un harto imposible. La clave reside en hacer del amor una crecida exponencial; tu amas, yo amo y juntos nos multiplicamos en el amor. El amor nunca caminará solo, pues él figura expreso en lo animado e inanimado; está vivo. Todo es según qué y cómo se quiera ver, ello marcará la diferencia de las cosas. En solo un instante se descubre el amor de Jesús, toda una vida para lograr entenderlo. Rey de sorpresas le llamo yo. Si nos ponen una venda, Él no la quita; enseña a vivir con ella. Si te lleva al pozo, no es para que te ahogues; quizás necesites saber dónde se encuentra el agua. Cuando tú lo anhelas, antes de llegar a la puerta, ya te estará esperando; sólo necesitas invitarle a pasar a tu vida. Es un buen anfitrión, gran comensal, excelente socio, mejor amigo. Por otro lado, se dice que cuando se juega con fuego se corre el riesgo de quemarse, y yo digo que cuando se exprime a un limón se corre con el riesgo de que se nos cuele una pipa, o dos, con la dificultad que ello supone, pues la pipa, bien conocedora de la viscosidad del zumo de limón, se acomodará en el fondo, en lo profundo, para no ser vista, con lo que ello supone al tragársela. Uno ha de saber hasta donde se puede jugar con fuego y de que forma ha de exprimir un limón sin herir a nadie; pues todo lo que traspase la línea del bien lleva consigo sus consecuencias. El fuego quema al instante, la pipa de limón se sumerge en lo profundo de nuestro interior sin apenas ser vista y por ende terminará dominando nuestros instintos, pensamientos y sentimientos. Nadie puede dar lo que no tiene, y si no lo tiene tendrá que fabricárselo. Todo corazón tiene un anhelo que sólo desde lo profundo se puede satisfacer. Cada segundo de nuestra vida corresponde a un latido de nuestro corazón, cada minuto a un balón de oxígeno y cada hora al espacio y tiempo que necesitamos para trabajar nuestra sanación y salvación; un gramo de risa equivale a toneladas de salud. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, perdona y feliz Día Internacional de las Aves. ©9/5/2015 J. Javier Santana

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