lunes, 4 de mayo de 2015

La vida no acaba en un solo tren

Verdades como puños encerradas en las palabras de un pequeño frasco con fragancia sutil la de Evelyn Underhill, autora del libro 'La mística: estudio de la naturaleza y desarrollo de la conciencia espiritual'. Difícil es entender a Dios, según la autora, en nuestra pequeña y limitada mente; a Dios sólo se le puede entender en toda su grandeza universal como Creador. Antes de que nosotros existiéramos, estaba Él, y después también seguirá estando; digno es, pues, de adoración, infinitamente grande. Por muy opacos y oscuros que puedan resultar los días, nuestra luz nunca dejará de brillar. No importa la práctica cristiana que profese yo o el de más allá, lo verdaderamente importante es el sentimiento que pueda transmitirse a través de las acciones y palabras, seas creyente o no, se vive enamorado de la vida y por ende se ha encontrado en Jesús de Nazaret la punta del iceberg; pues se sabe a ciencia cierta que Él nos ama con aciertos y errores. Verdaderamente nos ama. Si por un casual vives en una continua invitación a ser enamorado de la vida, ya lo has encontrado. Hay quienes piensan que el tren no pasa tantas veces se quiera dejar pasar; pues se considera que hay trenes que jamás volverán a pasar, pasarán otros que ya no interesarán cogerlos, el bueno de verdad pasó y ya no volverá más. Y es perfectamente válida ésta apreciación; desde la óptica del que lo deja pasar, se entenderá que ése no era el suyo, de ahí que pase tantas veces lo dejes pasar. Si llega el momento de subirse a un tren, ahora, mañana o nunca, se subirá; mejor o peor tren, todo estará en función de la lección que ese tren lleve para nosotros y nos quiera enseñar. Por otro lado, la vida no acaba en un solo tren. Ellos seguirán pasando; más hubo alguien que creyendo estar en el equivocado, se encontró con el tren adecuado. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, perdona, feliz comienzo de semana. ©4/5/2015 J. Javier Santana

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