martes, 19 de mayo de 2015

Es imposible llegar a ninguna parte sin levantarte del asiento.

Se sabe sobremanera que el ser humano, su principal lucha, la tiene para consigo mismo; al margen de las que, gratuitamente, nos creamos fuera o intentan crearnos. Para con estas dos últimas no hay mejor forma de combatirlas que aprendiendo a combatir primero con uno mismo creando nuestra propia retaguardia, pues ello nos permitirá blindar con la prudencia, y sana inteligencia, de no querer encontrar nada fuera que no se pueda encontrar en nuestro interior. Cuando uno no quiere, dos no tienen cabida; ni de dentro hacia afuera, ni de afuera hacia adentro. Si no logras encontrar el camino, es que te llegó el momento de empezar a crear el tuyo. Sólo es cuestión de no olvidarse de dejar las ventanas de tu corazón abiertas y recordar que como mejor se ventila su interior es con la alegría del alma. Si deseas llegar lejos has de volar alto, disparar lejos, enfocar a distancia; es imposible llegar a ninguna parte sin levantarte del asiento, con solo decirlo o quedarte en la agradable intención. Estirarse duele; ayuda a crecer. De seguro hay múltiples formas de ver las cosas, pero siempre desde un denominador común. Ocurre pues que: unos sólo ven lo que tienen, mientras que otros sólo lo que les falta. Ambas actitudes son estrechas. Nunca sabremos la magnitud de un árbol hasta que no se pode; sin lugar a dudas, su follaje nos puede llevar a engaños. Hagamos por ampliar nuestras miras, la vida no espera. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, perdona y feliz Día Mundial Contra la Hepatitis. ©19/5/2015 J. Javier Santana

No hay comentarios:

Publicar un comentario