jueves, 21 de mayo de 2015

Somos el resultado de la experiencia

Todo aquello que no se tome en pequeñas dosis, termina en sobredosis, y de ello sabía algo el hombre de la llamada novela realista del siglo XIX, Honore de Balzac. Tan real como la gloria misma; si no sabes o recuerdas aquello que te llevó, en pequeñas dosis, a besar la gloria, ésta, se termina subiendo a la cabeza con dudoso final feliz. Bueno es tener siempre una actitud humilde y saber que todo se puede revertir; si sabemos de dónde venimos, nunca nos olvidaremos de cómo hemos llegado. Las transformaciones siempre nos estarán esperando a la vuelta de la esquina. Para llorar, siempre nos quedará tiempo; procura que, la mayor parte de ese tiempo, sea de risa. La vida es un continuo aprendizaje y todos llevamos implícito la luz que aparece firme al final de cada camino. Todo se puede lograr y, en una relación especial, tienes a tu mejor maestro; la incredulidad. Somos el resultado de la experiencia y en ella, como diamantes, nos pulimos. Deshagamos el carro de los miedos sin sentido, y el trayecto nos quedará despejado. Unámonos de forma incondicional a la confianza, y hagamos por fortalecer la paciencia en espera a que todo se ubique en su respectivo lugar. "Todo lo que sucede, conviene" en palabras de mi Sol Ingrid Arteaga Bonmin. En esta vida no es tanto el escuchar ruido, como la importancia de saber hacerte el sordo. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, perdona, feliz fin de semana y Día Internacional de la Biodiversidad. ©22/5/2015 J. Javier Santana

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