Hay cosas que sólo se pueden aprender en la escuela de la vida, y una de ellas es el coraje; como muy bien aprendió Mandela en carne propia. Nadie vive exento de los miedos, ellos se prestan en nuestras vidas para que aprendamos algo. Cuando te sientas atenazado por algún miedo, obsérvalo de frente y pregúntale qué te ha venido a enseñar; para cuando te vengas a dar cuenta, ya estarás en plena clase; no importa cuántas asignaturas lleves en la enmienda, los años de contienda que necesites para graduarte; materia imprescindible para todo ello será tu presencia y su miedo correspondiente. Hay miedos como asignaturas, o especialidades, hay; sólo se tendrá que afrontar poco a poco, y de uno en uno; comienza por el primero, o el último en visitarte, pero comienza ahora. Lo que quiera que sea que busques, búscalo con buenos ojos y buena fe; nada es casual. Si no nos amamos a nosotros mismos, difícil será amar a los demás. En ocasiones ocurre que cuando pronosticas algo, sale totalmente al revés. Observas y verificas que, lo que realmente vale, es el instante; porque, en definitiva, es con lo único que se puede contar. La clave es estar en alerta para los posibles cambios de planes y la inmediatez en la toma de decisiones. Las dos horas pasadas ya no existen. La cuestión radica en que, lo que quiera que hagamos en el momento que lo hagamos, se saboree con la máxima intensidad que ese momento se merece; porque es único y quizás sea el último. No hay dos iguales. Que nada fuera de nosotros nos lleve a engaños; todas nuestras relaciones están dentro de un plan, atrevámonos a descubrirlo para ver que papel han venido a significar en nuestras vidas. No en vano, las margaritas están ahí, y ellas son las primeras que nos invitan a deshojarlas. ¿Tienes a alguien que de verdad te diga que te quiere? Si no lo tienes, búscalo; todos necesitamos escucharlo. Tú a ti mismo el primero; eres único, especial e irrepetible. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, perdona y Feliz Día Internacional de la Familia. ©14/5/2015 J. Javier Santana
Gran Canaria es sinónimo de seguridad ciudadana, fantástica climatología, variopintos parajes naturales, gente sencilla y hospitalaria, cultura para las culturas, enclave comercial y turístico, abundante en lo que mana y rica en energías renovables, sabrosa gastronomía y cuna de grandes futbolistas, artistas y escritores. Amo al mundo como vivo enamorado de mi tierra. Ingleses y franceses fueron nuestros primeros turistas, crearon colonias importantes y dieron lugar muchas de sus costumbres.
jueves, 14 de mayo de 2015
Todas nuestras relaciones están dentro de un plan
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