Cierto es que nuestras ideas no se diseñan gratuitamente, llevan la finalidad que hayamos decidido darle; pues todo lo que permanece en el cajón, termina por enmohecerse. Cuando no compartes, corres con el riesgo de quedarte obsoleto. Se sabe para lo que estamos, y se quiere lo que se sabe. Como oferta de vida, felicidad y sentido, no de forma excluyente, contamos con la palabra. Una palabra que ha de propagarse y que se acentúa con nuestro testimonio de vida, en libertad, con alegría y mucha entereza. Hemos venido a repetir lecciones para evolucionar en ellas mediante un nuevo aprendizaje, de lo contrario nos estancamos. Todo apunta en el mismo sentido desde un mismo punto de mira, el ojo cambia y el simple sonido de un mosquito nos hará desviar la dirección del objetivo. Concentración absoluta, nada nos pertenece, en este pasar cuenta el orden con el que seamos capaces de transitar, a partir de ahí, todo se hace nítido. Nadie se sube a una báscula sin el ánimo de saber cuánto pesa, como tampoco se da un paso sin saber a dónde se va. De la misma forma que podemos encontrarnos con el peso inadecuado, y podemos hacer para adecuarlo, en ocasiones nos encontramos por caminos equivocados, que también son perfectamente corregibles. Para eso, antes de subir a la báscula o tomar un camino se ha de saber cuánto se quiere pesar y a dónde se quiere ir. Los quiero y feliz día. ©5/6/2014 j. javier Santana
Gran Canaria es sinónimo de seguridad ciudadana, fantástica climatología, variopintos parajes naturales, gente sencilla y hospitalaria, cultura para las culturas, enclave comercial y turístico, abundante en lo que mana y rica en energías renovables, sabrosa gastronomía y cuna de grandes futbolistas, artistas y escritores. Amo al mundo como vivo enamorado de mi tierra. Ingleses y franceses fueron nuestros primeros turistas, crearon colonias importantes y dieron lugar muchas de sus costumbres.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario