Todo es según con la óptica que se quiera mirar y la visión con la que se quiera ver; de lo contrario, habrá que cambiar de lentes o fijar una nueva perspectiva. La mariposa no va a dejar de ser porque el mundo se empeñe en verla eternamente oruga. En el ánimo de una buena salud, no sería sano permitirnos que lo que todavía no es, pero sabemos que si va ser, nos robe la energía. Hay momentos en que se nos hace cuesta arriba liberarnos de las cadenas más resistentes, las impuestas por nuestra propia conciencia. Por lo general vivimos proyectando sobre los demás una visión imaginaria, acorde con los pensamientos que nos hemos infundado. Nadie puede erigirse verdugo de nadie. La verdad es un acto libre. Nos daña y abruma fijar la mirada en el futuro. La paz, la dicha y la felicidad sólo residen en el presente. Viviendo el presente cosechamos el futuro, y mejor es verse en el espejo del ajeno a observar el ajeno espejo del ajeno. De ahí nace la humildad. Si además hay ceguera espiritual es porque ésta es elegida; porque nuestra particular forma de ver las cosas nos inquieta. Hablar y curar, curar hablando y hablar curando; es el orden simétrico. Morimos diariamente a nuestra antigua realidad, para resucitar a una nueva normalidad. Cuando es Dios quien proyecta a través de nuestros sentidos, antes de enviarnos a ver la película ya se sabe de sus contenidos. La película no dejará de estar presente para que la disfrutemos, nadie la puede ver por nosotros. El entendimiento es materia nuestra, las cosas son simples si las hacemos simples, y complicadas si nos obstinamos en complicarlas. En la esperanza vivimos el camino que todo lo alcanza, en la paciencia la virtud que todo lo logra. Se nos regala lo más bello. Vivir en la esperanza y ser pacientes, armonizará nuestro interior y proporcionará lentes para esquivar la ceguera espiritual. En los tiempos que corren cuando lo único que tienes es Dios, dispones de todo lo que necesitas tener. O dicho por Suzuki: "Todas las sombras del universo son incapaces de apagar la luz de una vela". Los quiero y feliz día de Pentecostés. ©8/6/2014 j. javier Santana
Gran Canaria es sinónimo de seguridad ciudadana, fantástica climatología, variopintos parajes naturales, gente sencilla y hospitalaria, cultura para las culturas, enclave comercial y turístico, abundante en lo que mana y rica en energías renovables, sabrosa gastronomía y cuna de grandes futbolistas, artistas y escritores. Amo al mundo como vivo enamorado de mi tierra. Ingleses y franceses fueron nuestros primeros turistas, crearon colonias importantes y dieron lugar muchas de sus costumbres.
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