domingo, 15 de junio de 2014

La locura es loca cuando no tiene memoria

La locura es loca cuando no tiene memoria; entonces es que empezará a ser divertida. Las cosas van y vienen, los grandes momentos son imborrables; coleccionarlos nos ayudará a tirar de hemeroteca. ¿Son los aparentes contratiempos, esas oportunidades que siempre hemos estado anhelando para mejorar y ser mejores personas, los que van acorde con nuestro espíritu? De lo aparentemente más difícil se puede hacer lo más fácil. La vida es más sencilla de lo que imaginamos, nosotros somos unos auténticos artistas en hacerla complicada. Es nuestro espíritu quién, si le dejamos actuar y creemos un poco en él, es único conocedor y sabe interpretar las leyes del Universo. Es en esa primera chispa intuitiva donde se manifiesta su sabia. Cuando nos detenemos a contemplar, a emitir objeciones o juicios, es nuestra mente quien determina y no nuestro espíritu. Nuestra mente está diseñada para ejecutar, no para programar o emitir órdenes. Ella es tremendamente egoísta y tiene un campo de visión muy limitado de las cosas. Un río puede ser un canal de agua, o una oportunidad para construir un puente. Puede ser un caudal de agua o la fuerza que mueve molinos. La interpretación del mismo no la podemos dejar de la mano de nuestra mente, pues nos dará una visión limitada. Para unos el río es pura vivencia, para otros es mera apariencia. Yo lo conocí por medio de una ilustración en un libro. Mi versión del río se limitaba a una mera fotografía. A través de nuestro espíritu nuestra visión del río es ilimitada. Un manantial de conocimientos. Eso es ni más ni menos el Espíritu Santo, guía y conocedor pleno de todos los caminos que no alcanzamos a conocer o entender con nuestra limitada mente. Dejemos pues que él actúe en nosotros, es bien sencillo, sólo hay que dejarlo. Los quiero y feliz semana. ©16/6/2014 j. javier Santana

No hay comentarios:

Publicar un comentario