domingo, 22 de junio de 2014

Siembra aprecio y cosecharás dicha

Hay cosas que uno no puede obviar, y es que vivimos en un mundo rodeados de personas, más menos gratas unas que otras, pero personas. Cada muestra de aprecio hacia los demás es el nacimiento de una nueva flor en tu jardín particular. Siembra aprecio y cosecharás dicha. Cuando hablamos de personas complicadas no es que uno no quiera acercarse a ellas, es que ellas no quieren que uno se les acerque; por eso es que ambas ganan en salud. Podemos hacer de Dios un templo de gracias o un templo de súplicas. Cuando tomamos la firme conciencia de lo que por derecho nos pertenece, no habrán cabidas para las súplicas, porque todo aquello que desees ya se nos ha brindado. Gracias al levantarnos en la mañana, gracias al acostarnos en la noche. Gracias por cada instante regalado. La vida es un regalo en toda regla. Invadir nuestra vida de gratitud es la prueba más evidente de que cada día nos encontraremos más cerca de Dios. Ni tan siquiera aquel que dice sentirse decepcionado con Él, su decepción en sí misma es una muestra de su creencia; pues deja abierta una gran puerta luminosa, la de sentirse vivo. Su corazón, aunque decepcionado, late. Cree en algo que ya no puede ser verdad, pero sin apenas darse cuenta, en ese mismísimo instante estará admitiendo la verdad, que es una con la de todos. Si establecemos una creencia firme sin titubeos, será nuestro primer paso para acercarnos y gozar de las gracias que nos brinda nuestro Creador. Hoy una muy especial para aquellos que han adoptado una creencia consciente a través de la Iglesia católica, día solemne al Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo (Corpus Christi). Los quiero y feliz domingo día del Señor. ©22/6/2014 j. javier Santana

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