sábado, 28 de junio de 2014

Nada es sin Jesús

Todo es cuestión de actitud y coherencia, se sabe lo que está bien o mal, lo que es bueno o malo. Si todo lo dejamos a nuestra libre interpretación, los impulsos se apoderarán de nuestros actos y entonces ya no nos quedará tiempo para las excusas sino para asumir responsabilidades. Nunca tendrá más importancia la geometría que múltiples valores dejemos de herencia a nuestros hijos. La geometría posiblemente les de un empleo, pero los valores nunca le cerrarán las puertas. Cuando la suerte falla o decide darnos la espalda hay que repetir cuántos intentos hagan falta para seguirla buscando. No siempre se hace esquiva; suerte fue el día que naciste como este justo instante que se te da la respiración. Otra cosa muy distinta es estar o no estar en el lugar y momento adecuado con las circunstancias apropiadas para el caso. La suerte no se le esconde a nadie que, sin querer ir a por ella, la busca. Otra cosa muy distinta es el azar; cuando se entiende que éste no responde, el análisis es de contexto para extraer todo tipo de contenidos que nos ayuden a dar explicación de aquello que debió ser pero no fue. La suerte es un sinónimo a fin a todo el mundo, el grado que ocupe la misma o el orden de prioridades que se establezca sobre ella, es otra cosa. No temas por ella porque nunca nos abandona, para mí esto es lo que yo denomino suerte: Cuando Jesús nos sonríe siempre lo hace a boca llena, y con qué poco se le contenta. No reprende, es compasivo. Libera del error y nos sostiene en un mal paso. Sus regalos no se hacen esperar ni se alejan; porque entre más lejos estés tú de Él, más cerca lo estará Él de ti. Él quiere verte actuando con confianza, con plena certeza de su presencia. No hay un adiós para Él, sino un hasta pronto; y cuando tu decides irte, Él cuida de que tus cosas queden en orden aguardando tu regreso. Teme por tu pérdida y acude en sus Ángeles. Cuando despiertas y adviertes su presencia, sus ojos destellan como llamaradas de amor y se abre brotando para ti su corazón puro para limpiarte. Solo sabe de alegrías y quiere estar alegre para ti. Sabe cuando hacerte un guiño, y sin apenas darte cuenta tu mesa no quedará libre porque ahí, a tu lado, en esa silla que se advierte vacía está su dulce compañía para, sin apenas hablarte, darte los concejos que necesitas escuchar. A veces habla tan claro y en silencio que te sorprende, pero nadie más que Él sabe lo que tú necesitas y espera por ti hasta que acudas en su busca. No hay motivos para estar tristes, más triste se queda Él cuando a sabiendas de lo que no te conviene, tú te empeñas y es que le he ofrecido ser testimonio de fe y hoy quiero que tu también lo sepas. Nunca será tarde para ti, tarde será para Él cuando tu no le tiendes tus manos para Él cogerse de las tuyas. A que esperas, no tardes. Mañana puede ser, pero hoy también. Señor a nada he de temer, Tú me das todo lo que necesito y pongo mi confianza en Ti; nada es sin Ti. Los quiero, feliz día de búsqueda en Jesús y viva el Inmaculado Corazón de María, "corazón de su mejor discípula, de mi mejor maestra; quiero imitarla como discípula, obedecerla como Madre y maestra. Enséñame Jesús a quererla como la quieres Tú".  ©28/6/2014  j. javier Santana

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