Dicen que "valor es lo que se necesita para levantarse y hablar, pero también lo que se requiere para sentarse y escuchar". "Tanto monta, monta tanto". No solo el valor reside en estar al frente de la batalla, también se requiere cuando precisamente lo que se necesita es hacer un alto en el camino. Discernimiento es lo que se precisa para ambos casos; un valor añadido muy útil y necesario antes de emprender cualquier aventura. Leer y amar son indisolubles, son Universos que aguardan a la espera de quién los abra; como vivir de las apariencias es lo más parecido a vivir entre rejas. Tardes laureadas que contrastan con el calor del silencio cuando Tú y yo nos encontramos a solas. El espacio no estaba previsto ni imaginado, Tú quisiste disponerlo así. Quizás quieras decirme algo, y soy todo oídos. Son los oídos del alma los que hacen falta para saber escuchar. No es tu conciencia quien te dicta, aunque puedas pensarlo. Puede haber algo más interesante que este momento. Te sientes sorprendido. Soy el ser de las sorpresas, me encantan las sorpresas. Qué haces aquí pudiendo estar en otro lugar, qué te hace estar cuando nadie te retiene. Crees necesaria mi existencia en tu vida, te significo un plus de seguridad; pero al mismo tiempo temes por Mi. Yo estoy contigo a las verdes y las maduras. Conmigo viniste y conmigo te vas. Tómate este espacio como un lugar de avituallamiento, donde puedes repostar y pensar qué más necesitas para el camino. Hay dos formas de sanar las heridas, una evitándolas y la otra curándolas cuando se produzcan. Algunas serán tan dolorosas que te pondrán en el lugar real que te corresponde. Tu vida está en mis manos, y antes que nada preferiría contar con ella. Muchos ciegos y sordos de espíritu hay, mírate ayer tú. Para que un sordo pueda oír y un ciego ver, Yo necesito de aquellos que están dispuestos a sanar, y tú estás invitado. Qué necesitas saber para hacer; testimonio de conversión. A merecido la pena este viaje, porque oportunidades como estas poco o nada vas a tener. Agradece este regalo y bríndalo. No pares porque los demás no paren o reparen. Te puede el sueño, no importa; pues estoy acostumbrado. Muchos se quedaron dormidos y mi mano fue la única que había cuando despertaron del letal sueño. En tu estancia verás pasar a los que dicen de ti, pero no pasa nada; ellos continuaran su viaje y a la distancia te volverán a hacer olvido. También verás que aquellos que decían estar, ya no lo están; como también verás a aquellos que son valedores de su perseverancia y continúan pasando. De todo peregrino se extrae una enseñanza; mejor una hora bien despierto que no todo un día, con los ojos abiertos, pero dormido. En cualquiera de los casos, a todos se les agota el cupo. Son necesarias muchas horas de rodillas para poder comprender todo esto, pero es que de pie corres con el riesgo de perder el equilibrio o equivocar el rumbo. Después de todo, ha sido un privilegio poder estar contigo a solas. Siempre mi cabeza donde tu mano alcance. Ahora ya sabes algo más de mí en un día tan especial como el de "Petencostés". Un nuevo huésped vuelve a habitar en el corazón de mi alma; el Espíritu Santo. Los quiero y feliz comienzo de semana. ©9/6/2014 j. javier Santana
Gran Canaria es sinónimo de seguridad ciudadana, fantástica climatología, variopintos parajes naturales, gente sencilla y hospitalaria, cultura para las culturas, enclave comercial y turístico, abundante en lo que mana y rica en energías renovables, sabrosa gastronomía y cuna de grandes futbolistas, artistas y escritores. Amo al mundo como vivo enamorado de mi tierra. Ingleses y franceses fueron nuestros primeros turistas, crearon colonias importantes y dieron lugar muchas de sus costumbres.
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