sábado, 16 de agosto de 2014

Cuando te enfocas en que nadie te invada tu espacio, terminas por perderlo

Por cada acción acometida obtenemos un resultado favorable o desfavorable, la magnitud va en función de lo que represente para ti dicha acción. Lo que para unos pueda significar un éxito para otros es todo lo contrario y viceversa. La uña no es sin la carne como la carne no es sin la uña, luego está si te las dejas crecer, cortar o arreglar; todo irá en función de necesidades, preferencias o gustos. Así comulgan el éxito y el fracaso en una constante y en todos los ámbitos de nuestra vida. No hay nada más fácil que hacer feliz al otro. Todo ello se logra cuando nos olvidamos del yo para centrarnos en el tú y terminar siendo nosotros; la base de un gran equipo. Cuando te enfocas en que nadie te invada tu espacio, terminas por perderlo. Es entonces cuando, a la deriva, sales a
buscarlo y terminas por invadir el de los demás; así hayas sido, así te recogerán. Siembra abundante en el momento del sembrado para que en el momento de la cosecha tengas quien te ayude y puedas seguir sembrando. En esta vida venimos solos como solos también nos vamos; pero de la misma forma que nadie nos invitó a venir, procura que tampoco nadie lo haga para marchar. Todo lo bueno que hagamos será nuestro mejor regalo de despedida, pues siempre quedará en la memoria; mientras, antes de irnos, hagamos por disfrutarlo con los demás. Toma buena nota de lo que vives, para que solo borres aquello que la mancha. Los quiero y feliz día. ©16/8/2014 J. javier Santana

No hay comentarios:

Publicar un comentario