martes, 26 de agosto de 2014

No existe mayor reflejo de sinceridad que nuestro propio espejo

No existe mayor reflejo de sinceridad que nuestro propio espejo. Puedes engañar al mundo entero, pero jamás lograremos engañarnos a nosotros mismos. Todo lo que no me gusta de ti es un favor que me hago a mi mismo, pues aún estoy por descubrirme. El problema no es que el limón sea agrio o el plátano sea dulce, el problema reside en mi capacidad de tolerancia para con ellos. Todo es una provocación constante en el ánimo de justificarlo todo. Los acontecimientos a veces circulan tan deprisa que no sabemos muy bien quién debe parar primero, y si paran, qué ocurrirá luego. Mientras tanto, cada quien y cada cual, se debate con su propia vida o circunstancia. Lo importante es lo que uno opine sobre un determinado acontecimiento o hecho. No nos ha de preocupar lo que opinen los demás, sino preguntarnos que hacen o dejan de hacer, los que opinan, por ese determinado hecho sobre el que opinan. Entre la susceptibilidad y el protagonismo, anda el trueno. Le gusta aparecer cuando menos te lo esperas y siempre haciéndose notar, y no le gusta que nadie lo menoscabe o tenga en cuenta. Él sabe de su poder e importancia, y nunca permitirá que le pasen desapercibido. Así ocurre con nosotros mismos, y que daño hacemos y nos hacemos. Pero es que la susceptibilidad con el protagonismo no calzan bien, son totalmente antagónicos. No puedes ofenderte gratuitamente por querer ser al mismo tiempo protagonista de lo que quizás no nos corresponde. La mejor forma de luchar contra ello es saber en todo momento lo que se pretende ser, siendo uno mismo y enfocando bien en el centro de la diana, de esta forma ni protagonismos ni susceptibilidades nos podrán desviar del camino. La vida está llena de señales que siempre nos advertirán y pondrán en alerta para saber como hemos de actuar. El plan de Dios es perfecto, sólo se trata de ponernos en sintonía con él, y lógicamente, creer que eso es así; salga el sol por donde salga o llueva hoy como truene mañana. Cuando trabajas y luchas por lo que quieres, no puede haber otro resultado que no sea lo logrado de forma positiva. ©27/8/2014 J. javier Santana

No hay comentarios:

Publicar un comentario