miércoles, 27 de agosto de 2014

En toda travesía bueno es ser gota que calma la sed y pan que alimenta el espíritu


Comienzas a darte cuenta si tu base es de equipo cuando observas que puedes delegar plenamente en aquel que, ha decido dejárselo todo, por hacer una apuesta común donde lo que impera es el uno por el resultado de todos. Hasta que ese momento no llegue sólo se estará conformando el equipo, y para que un equipo sea un equipo ganador tiene que haber de todo con un solo denominador común; la confianza y el respeto por el otro. No existe nada, que valga la pena, que algún esfuerzo no cueste. Por otro lado, cuando decidas desembarcar de tu nave elegida, porque piensas que donde manda capitán no manda marinero, y consideras que puedes llevar mimbres de almirante; cuídate no sea que luego vayas a embarcar en nave de piratas. Puestos a elegir, una vez tomada la decisión de desembarque, habrá que tomarse el tiempo suficiente para elegir las velas que deseas comandar. En un barco de piratas, no se sabe muy bien quién es capitán o brunete. Si este hecho te ha despertado una sonrisa es que, o bien estas navegando en el barco adecuado o por el contrario te encuentras en tiempo de espera para volver a embarcar. Si te ha dado que pensar, analiza tu tripulación. Hay una diferencia muy bien marcada entre ser espejismo en el desierto u oasis que da de beber, uno es siempre quien decide y serán los demás quienes darán respuesta. Dos consignas de supervivencia para la travesía; ser, en todo momento, gota que calma la sed y pan que alimenta el espíritu. Los quiero y feliz día. ©28/8/2014 J. javier Santana

No hay comentarios:

Publicar un comentario