miércoles, 13 de agosto de 2014

Cuando escuchas te das la posibilidad de evitar condenar a nadie

Todos coincidimos en que hay determinadas cosas que han de cambiar en nuestras vidas, pues consideramos que todo cambio es susceptible de mejora; pero cuando el proceso del cambio se tropieza con nosotros interpretamos que éste ha de seguir su curso porque entendemos que ya hemos cambiado. Cierto es que a cada instante estamos cambiando y es obvio, la pregunta es hacia dónde orientamos nuestros cambios. Si quieres que algo cambie comienza contigo mismo, lo que se ve se imita en lo bueno y lo menos bueno. Pensemos tan sólo por un instante en la posibilidad de aprender a acoger y al mismo tiempo a no juzgar. Una atenta escucha nos dará como resultado la posibilidad de evitar condenar a nadie. No puedes cambiar tu pasado, pero arruinarás tu presente si te preocupas demasiado por tu futuro. Intentemos no hablar más de la cuenta de los demás, máxime, cuando todos guardamos esqueletos en nuestro armario. El trabajo nuestro de cada día no puede resumirse en la mirada gacha de quien, aislado y en su egoísmo, sólo trabaja para su interés. O cambiamos, o nos cambian. Los quiero y feliz largo fin de semana de la Ascensión de María. ©14/8/2014 J. javier Santana

No hay comentarios:

Publicar un comentario