viernes, 15 de agosto de 2014

La vida en si misma es un sueño

La vida en si misma es un sueño que a medida que la vives la haces realidad, pero de la misma forma que nos brinda la posibilidad de vivirla también nos ofrece pruebas al tamaño de nuestro sueño. Puedes vivirlo con naturalidad y crecer en él como lo hace nuestro organismo o por el contrario llegarás al último minuto de ese sueño donde lo único que habrás visto son porrazos sin haber aprendido nada. Observa un obstáculo como una lección y no como una oportunidad para abandonar y dar vueltas en un mismo círculo. Miras a la luna y tiene sus protuberancias, pero es bella. Contemplas las montañas y tienen sus protuberancias, pero te atrapan. Miras el mar y tiene sus protuberancias, pero su inmensidad te envuelve. Pones el punto de mira en todo ser humano y no puede tener protuberancias, porque no es bello ni atrapa y menos aún envuelve. Lo cierto es que ocurre todo lo contrario, lo que hace bello, atrapa y envuelve de un ser humano son precisamente sus protuberancias, pues no habemos ninguno libres de ellas; en lo físico, mental o espiritual. Con actitudes o sin ellas, con talento o sin él. Sé capaz de ver lo bello del que tienes delante y no tardarás en encontrar en él tu propia majestuosidad. Cuida de tu corazón como el que cuida del interior de una lata de conservas, para que cuando lo abras no se oxide su alimento. Los quiero y feliz día de la Ascensión de María. ©15/8/2014 J. javier Santana

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