martes, 19 de agosto de 2014

No es lo que se puede hacer con lo que te falta, sino lo que puedes ayudar con lo que tienes

Cuida de lo que eres porque será lo que recibas y, si no te gusta lo que recibes, no le preguntes al que te da porque él, sin decírtelo, ya sabe la respuesta. No es fácil cambiar lo que no te gusta de los demás porque el mayor esfuerzo para realizar ese cambio lo tienes para contigo mismo. Si le das una mordida a una manzana no le vayas a preguntar después por qué es una manzana incompleta. Cuando te propongas echarlo todo por la borda no tienes sino que subirte a la cubierta de tu mente más obtusa, perderte en tu propia mirada para no encontrarte nada y sumirte en un silencio oscuro para acto seguido creerte capaz de cometer la mayor de las estupideces. No seamos como aquel que, para cuando con peine y tijera en mano decidió cortarse el pelo, se descubrió calvo. Si has de cometer errores intenta que las groserías queden al margen y esos errores tengan un carácter constructivo. Si aún así te mantienes en querer botarlo todo por la borda, al menos, tómate un tiempo para aprender a nadar y hazte con un buen equipo de salvamento. Quizás lo que aprendas termine por sorprenderte a ti mismo y nunca necesites hacer uso de ello. No se trata de lo que puedes hacer con lo que te falta; sino lo que se puede ayudar con lo que se tiene. Los quiero y feliz día. ©20/8/2014 J. javier Santana

No hay comentarios:

Publicar un comentario