domingo, 5 de julio de 2015

Cuando se da con amor, se recibe de corazón.

Siempre Madre Teresa de Calcuta, no importa la cantidad de lo que das, sino el amor, la calidad y el sentimiento que se imprime a lo que se da. Bien sabido era por ella que todo lo que se nos brinda en la vida es genuinamente regalado y por un tiempo predeterminado; no hay tiempo pues que perder para hacer lo mismo. Cuando uno se enfoca sólo en la cantidad, siempre se termina por quedar corto y nunca se estará satisfecho del todo, bien por exceso o por defecto. En toda una vida sólo te pudiste brindar en una ocasión por amor, esa fue suficiente; del resto harán lo propio contigo. Cuando se da con amor, se recibe de corazón. Tras lo aparente brilla lo mejor, aun ambos hagan el cuadro perfecto. No sólo es cuestión de ir con las manos llenas, también se depende de corazones sensibles capaces de abrirse en pos de recibir con las manos abiertas. Unas nunca podrán ser como las otras. ¿A dónde se dirige ese silencio que tú permites escapar? ¿Quizás a un lugar tranquilo? ¿Inquietante o atrevido? ¿A quién le corresponde ese silencio que dejas escapar a cada instante? ¿Te crees capaz de huir de él? ¿Esconderte? Si te buscas en el silencio, terminas por encontrarte. ¿Y qué ocurre entonces? ¿Terminarás por entenderte o buscarás de nuevo el ruido, donde no te oyes? ¿Quizás tu silencio se oye en medio del ruido? ¿De qué te habla el silencio? ¿Qué te dice? ¿Adivinas encontrar la verdad? ¿Cuál de ellas, la que logras acomodar a tu medida? ¿Qué te cuenta el silencio? ¿Acaso te incomoda? Un sin fin de preguntas tiene para ti tu silencio, tantas como necesites escuchar. ¿Y las respuestas? ¿Dónde están tus respuestas? Porque a diferencia de las mías, son las tuyas. Cada uno, por cada uno, tiene sus preguntas con sus respectivas respuestas en esa estación llamada silencio. ¿Quizás nunca hayas tenido una cita con él? Te garantizo que como todas las primeras citas son ilusionantes y sorpresivas. Todo espíritu necesita de un espacio en blanco, sin ruidos. Tú contigo. Óyete en tu interior y aprende a escucharte. Cuando logras poner tu embarcación a navegar, todo es cuestión de dirigir el sentido de tus velas. Las velas del silencio siempre irán dirigidas hacia el interior de tu nave, el resto es tripulación y un mapa cartográfico bien diseñado; silencio a solas. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, perdona, feliz comienzo de semana y Feliz Día Mundial del Beso. ©6/7/2015 J. Javier Santana

* Me encantaría que leyeses 'Senderos Para Amar' en http://www.esebook.com/product/443007/senderos-para-ama

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