domingo, 26 de julio de 2015

Todo orden figura en un estado armónico mientras dura, lo que dura, el arco iris.

Nuestros propios "miedos" nos alejan de forma inconsciente de nuestra felicidad, nos hacen dependientes y, sin percibirlo, terminan por castrar a quienes lo sufren directamente; las personas que amamos. Amar no es retener, aún lleve un proceso de aprendizaje. Claro que, para crear una 'paz interior', lo primero es ser honesto consigo mismo; así duela. Es imposible sanar una herida si primero no se identifica; si no se es capaz de entender que una herida no nace al instante como tampoco se va en un instante; si no se tiene la suficiente humildad para dejarse ayudar, pues hay heridas a donde nuestras manos y nuestros ojos, físicos y espirituales, no alcanzan; si no nos trabajamos el sentido de la gratitud por ser sanados; si no somos capaces de creer, confiar y tener la suficiente fe para lograr entender que la sanación comienza en nosotros y termina en nosotros. Si has logrado entender todo esto, habrás iniciado el viaje; un viaje que, como sabrás e imaginarás, no tiene fin. Los contratiempos juegan a nuestro favor; están para contrarrestar el tiempo. Todo en el espacio es incertidumbre. Aprender de los errores es materia de sabiduría, disfrutar de ellos es materia de perfección. Nuestra existencia está compuesta por un gran puzzle; en ocasiones somos más hábiles y damos de inmediato con la pieza que buscábamos y, en otras, requiere de la espera necesaria para encontrarla, no dejando por ello de saborearla. Cuando entregamos algo con amor a los demás, no podemos asumir las consecuencias que ese amor puede deparar. El amor es el dialecto universal, se entiende en todas las lenguas cuya primera letra, de su particular abecedario, es la sonrisa. Cuántos de nosotros realmente iniciamos y culminamos una jornada sin que hayamos recibido una tenue sonrisa; de cuántas habremos sido protagonistas. La sonrisa es el saludo universal, llena el alma y sacia al corazón. No nos permitamos dejar de sonreír a cada instante, las glándulas endocrinas nos lo agradecerán también. Probemos y regalemos durante todo el día nuestra mejor sonrisa, éste ha de ser nuestro mayor anhelo. Das, por tanto recibes. Una sonrisa siempre estimula, da impulso, vitaliza. Nos hace y hacemos felices. Nos brinda nuestra mejor cara, esa por la que siempre se nos recuerda. Relaja, refresca a quién la comparte con nosotros; no en vano es "la chispa de la vida". Si regalas sonrisas, recibes el calor de lo amable. Sonríe si aún no lo has hecho hoy. Firmado: tu amiga la SONRISA. Todo orden figura en un estado armónico mientras dura, lo que dura, el arco iris. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, perdona, feliz domingo Día del Señor y de los Abuelos. (No los olvides) ©26/7/2015 J. Javier Santana

* Me encantaría que leyeses 'Senderos Para Amar' en http://www.esebook.com/product/443007/senderos-para-amar

No hay comentarios:

Publicar un comentario