martes, 7 de julio de 2015

Podrás escaparte del mundo entero; jamás de tu sombra.

Bueno es vivirse en el silencio consciente al menos por un rato, pasamos la mayor parte del tiempo con ruido en la cabeza, y ese es el peor de los ruidos. El ruido exterior no distorsiona si logras encontrarte en medio de una comunicación fluida con tu silencio interior, pues bien nos dice Eduardo Galeano que "a veces la mejor manera de comunicarse es callando", pues se dejará a la libre interpretación de nuestros interlocutores lo que sentimos; una forma de sentir, o pensar, para múltiples libres formas de ver o elucubrar. Podrás escaparte del mundo entero; jamás de tu sombra. Hay momentos en la vida que las cosas te pueden sonreír y estar arriba, y otros en que te pueden golpear y estar abajo. Tanto arriba como abajo, lo que nunca podremos dejar de ser es persona, en el amplio sentido de la palabra y con el mimo justo, y esmerado, de los valores. La naturaleza de un callo reside en su sensibilidad y dureza; a mayor esfuerzo y persistencia, mayor dureza en el callo. Pero es que no puede haber cambio y crecimiento sin experimentar la dureza y el dolor que produce un callo. Entre más y mejor esté ajustado un tornillo, más y mayor dolor se experimentará en desenroscar; abono ideal para la creación de un callo. Grata satisfacción haberlo logrado, perenne recuerdo en tus manos. Es dolorosa la formación de un callo, pero imprescindible en la formación de nuestra persona. No en vano, siempre se alude al número de callos para establecer un nivel de experiencia y conocimientos. Para cuando ya nos hemos hecho a ellos, nadie se acuerda de lo que costó su formación. No pretendamos eludir la dureza de las cosas, en el ánimo de ablandarlas, cuando sabemos que lo blando nunca dura; cae por su propio peso. A fin de cuentas, cuando el callo ya está hecho; nada se nos resiste. "Y, una vez tengas los callos suficientes, tienes que empezar a desprenderte de esas lecciones y volver a la esencia porque es ahí, en lo simple, en lo básico, donde reside la verdadera sabiduría. Volver a ver el mundo con la inocencia de un niño, pero con la sabiduría que hemos logrado en el camino de la vida. Sólo entonces logras ser realmente feliz. Eso opino hoy. Me doy permiso para cambiar de opinión mañana", una opinión muy certera de nuestra amiga Itahisa Melián Reyes. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas, perdona y feliz Día Mundial de la Conservación del Suelo. ©7/7/2015 J. Javier Santana
(Foto en Bon Gosto Gastro Bar)

* Me encantaría que leyeses 'Senderos Para Amar' en http://www.esebook.com/product/443007/senderos-para-ama

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