jueves, 4 de diciembre de 2014

Cuando se huye no se está huyendo de otra cosa que no sea de los propios prejuicios.

Un sueño es igual a volver a empezar. Los sueños no están para unos sí y para otros no. El tamaño, tiempo y esfuerzo para lograrlo se sirven a la carta, son unipersonales y todo el mundo tiene acceso a ellos de forma gratuita. No siempre hemos elegido bien el plato a comer y no por ello nos hemos sentido obligados a comerlo. Siempre se tendrá la opción de retirarlo y remplazarlo por otro; comerás un poco más tarde, sí, pero comerás. La cuenta se pagará al final, pero con la barriga llena y el paladar saciado. Sueña; todo puede ser posible si lo intentas. Noventa años le costó el motivo vital de sus dos orejas; dar entrada y salida al motivo de las palabras. Bueno es pensar también que, por muy bonita o valiosa que sea una moneda con la que se nos pague, no siempre se estará en función de devolver de la misma forma. De ahí el hecho de sentirse libre de pagar como se considere; pues pagues mucho o poco, la respuesta al pago nunca estará del todo acorde con el deseo o la intención. Se puede mostrar, con creces, la capacidad de estar a buena altura en cuestión de confianza y dar la sensación de todo lo contrario con el correspondiente pago de retirártela. Ahí donde muestras la eficiencia de realizar un buen trabajo, en mentes retorcidas se genera el temor de una amenaza al sentido de pertenencia. Cuando se huye no se está huyendo de otra cosa que no sea de los propios prejuicios. Bueno es estar alerta en todo el proceso del camino para valorar si nos encontramos con obstáculos a salvar o estos nos están invitando a cambiar de rumbo. Lo que nunca se debe perder es la perspectiva del camino. La cuenta se paga al final; pero, mientras, no queda otra que ir disfrutando del camino elegido o autoimpuesto. Toda realidad es concreta, por eso también a cada situación se le ha de dar la respuesta adecuada. Condimento fundamental para el camino, la respiración; respirar y proseguir. Nadie nos puede decir que no puedes; el tiempo pasa de forma inexorable y nosotros con él, de cómo nos planteemos la vida así la viviremos. Los quiero, piensa en positivo y feliz día. ©4/12/2014 La vida según Pipa II (J. Javier Santana)

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