Hay obviedades que son ineludibles y, una de ellas, es la que mostró con su ejemplo la Madre Teresa de Calcuta; cuando te estás trabajando, puliendo, no te queda tiempo para ver las faltas en los demás. Nadie habemos sin necesidad de ser esculpidos; claro que, siempre habrá de todo. Las plantas y las algas, porque como son seres autótrofos, transforman la energía del sol y las sustancias del suelo en sus propios alimentos. Las hierbas de una pradera, como todas las plantas, no necesitan alimentarse de otros seres vivos. Ellas no necesitan del agua, de criticar o codiciar a nadie, para alimentarse. Podemos pues hacer como ellas, transformar la energía que nos viene de lo alto y aprender de la buena sustancia de nuestro prójimo en el desarrollo de nuestro autoconocimiento. Saltó al vacío porque deseaba volar; notó su paracaídas. Si estamos en este pasar es para llevar a cabo una función y cada cual ha de encontrar la suya aunque sea en el último suspiro; ese que te dio la oportunidad de perdonar. Quizás estemos aquí solo y exclusivamente para perdonar. Vivir, eso sí, con pasión e intensidad en cada acción y momento de nuestra vida porque de sobra se sabe son irrepetibles; eso nos llevará hasta el lugar que nos corresponde estar, pues siempre habrá quién repare en ello. Como si de deshojar a la margarita se tratara, hay que permanecer en lo positivo y sacudirse lo negativo; quedándonos con lo aprendido, su tallo. Nunca esperes encontrarte con la cara dulce de la bienvenida porque ésta siempre será genuina y acorde con el momento presente que se viva, y donde posiblemente haya algo que objetar. La unidad es para la comunicación, lo que para la comunicación es la vida; la posibilidad siempre abierta para vivir un nuevo encuentro. Los quiero, piensa en positivo y feliz día de la Inmaculada Concepción sin pecado concebida, nuestra querida Madre del Cielo María. Felicidades a todas las Inmaculadas y Concepciones (Conchis) ©8/12/2014 La vida según Pipa II (J. Javier Santana)
Gran Canaria es sinónimo de seguridad ciudadana, fantástica climatología, variopintos parajes naturales, gente sencilla y hospitalaria, cultura para las culturas, enclave comercial y turístico, abundante en lo que mana y rica en energías renovables, sabrosa gastronomía y cuna de grandes futbolistas, artistas y escritores. Amo al mundo como vivo enamorado de mi tierra. Ingleses y franceses fueron nuestros primeros turistas, crearon colonias importantes y dieron lugar muchas de sus costumbres.
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