miércoles, 10 de diciembre de 2014

No es fácil descubrir la Luz cuando te pones de espaldas a ella o nos empeñamos en caminar a tientas en medio de la oscuridad.

Dice el refranero popular: A rey muerto, rey puesto. Los espacios se llenan y vacían, y se vuelven a llenar; somos siempre los protagonistas. Cada cual elige la mejor forma de comunicarse, y no existe ninguna mejor que otra. Existe la que uno elija. La diferencia está en como se encaje el mensaje desde nuestro ángulo. Nadie está exento de sorpresas y Sofí no iba a ser menos. Antes de que su marido le diera la noticia, a su forma, de ruptura, ella ya tenía su vida; tuvo que vivir un paréntesis angustioso existencial reflexivo y la volvió a retomar justo allí donde mismo la había dejado. Su caricatura ese mismo día, con cara sonriente, no llegó a casa por casualidad, ella, sin apenas saberlo, ya tenía su espacio justo ahí donde, al rey, le hizo sepultura; en el portarretrato. La distancia es marcada por el olvido; pero al olvido le fortalecerá el destino. De la nada se comía las calles, paró a mitad de la vía y, alegremente, dijo: cuál es el muelle pequeño que hay por ahí. Hay una Luz que nos persigue y a nadie encandila porque esa Luz va siempre delante, es una Luz larga. Algunos la conocen, otros han oído hablar de ella y, los que más, pasan inadvertidos o simplemente la eluden. No es fácil descubrir la Luz cuando te pones de espaldas a ella o nos empeñamos en caminar a tientas en medio de la oscuridad. Esa Luz aunque tú no vivas para ella, ella estará eternamente esperando para ti. Esa Luz es Navidad, esa Luz se llama Jesús. Déjate iluminar. Los quiero, piensa en positivo y feliz día. ©10/12/2014 La vida según Pipa II (J. Javier Santana)

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