sábado, 13 de diciembre de 2014

Nos podrá faltar olfato, tacto y ojos para verlo; pero el amor nunca deja de ser, nunca deja de estar.

Por momentos nos sentimos perseguidos por el amor, es una presencia viva a cada instante y eso es una extraordinaria noticia. Entre más duro se pretenda aparentar, más presencia de amor a nuestro alrededor. Lo que en ocasiones nos falta es olfato, tacto y ojos para verlo; pero el amor nunca deja de ser, nunca deja de estar. Ama y permite que te amen; es saludable y necesario. La verdad es según quién, cómo y dónde se cuente; pues no hay situación más atípica y confusa que vivir en un permanente estado de desear lo que, al mismo tiempo, sientes no querer. Dejó que el plátano hablara solo; al final, se lo terminó comiendo, era diabético. Todo es cuestión de coraje y enfoque; se toca el timbre, se espera a que nos abran la puerta y, quién sabe, a lo mejor nos invitan a pasar. Luego, una vez en el interior de la casa, ya se valora lo confortable o no de la misma, o si reúne las condiciones que se demanda o nos exigimos. Este mismo principio es el que se toma en las relaciones humanas. Fran Mezcua, experto en comunicación y relaciones interpersonales, plantea que "hay un 50% de gente a quienes gustamos, un 49% a quienes le somos indiferentes y un 1% a quien no le gustamos", hagas lo que hagas por intentar lo contrario. Así que, no cojamos lucha con eso; no se puede agradar a todo el mundo. Lo importante es que dentro del bombo, de nuestras relaciones interpersonales, habemos quienes sí nos queremos y agradamos, nada más y nada menos que un 50%. Sigámonos pues ofreciéndonos nuestra más bella, auténtica, entrañable y verdadera amistad; un valor en vías de recuperación. Los quiero, piensa en positivo y feliz día. ©13/12/2014 La vida según Pipa II (J. Javier Santana)

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