miércoles, 17 de diciembre de 2014

Nadie que no se haya rasguñado sabe lo que es una cicatriz en carne propia.

Cuando tu alternativa es una, se pone toda la carne en el asador. Cuando tus alternativas son múltiples, nos tomamos más tiempo en decidir una y nuestras fuerzas se diluyen o dispersan. La clave está en encontrar, por muchas alternativas que se tenga, una que sea la válida; esa donde fehacientemente sepamos somos fuertes. Cómo descubrirla; a base de golpes. Nadie que no se haya rasguñado sabe lo que es una cicatriz en carne propia. Nunca se sabe con qué bolígrafo escribirás hoy o qué color de tinta te invite a hacerlo; lo verdaderamente importante es lo que con su tinta se logre escribir. Borraba cosas de su móvil para que fuera más rápido, y lo más rápido que se iba era su imaginación. Todo proyecto tiene su correspondiente análisis, balance y consecuente resultado; se ve incluso reflejado en las sensaciones. Suele ocurrir de todo lo previsto, solo que mejor. Cuando el ánimo de repetir es la sensación que se nos queda, el balance no puede ser otro que reanudar positivamente la experiencia. Todo llega y sucede en el mejor momento que ha de suceder, y no importa si para ello te han narrado el cuento de la buena Pipa o la mismísima historia del tabaco; la cuestión es que cada vida lleva su particular cuento con su propia historia, y para ello se trata de dar la mejor versión donde cuenta su originalidad e interpretación. No todas las historias pueden ser llevadas al cine, pero del cine pueden salir muchas historias. Según se imagina, así se ve; según se ve, así se cuenta. Los quiero, piensa en positivo y feliz día. ©16/12/2014 La vida según Pipa II (J. Javier Santana)

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