viernes, 12 de diciembre de 2014

No hay una verdad; existe la verdad que cada cual quiera contar.

No existe un lugar ideal para definirlo como hogar; hogar es ese lugar donde te sientes acogido, donde percibes que tu presencia cuenta y formas parte de un conjunto que avanza en unidad. Entonces es que se conjuga el verbo amar y da como resultado la auténtica y verdadera familia, esa que te dará la posibilidad de elegirla. Dar con ella, además de una bendición, es motivo de alegría y esperanza. No hay una verdad; existe la verdad que cada cual quiera contar. Buscaba su media naranja y la encontró en el cajón de su mesa de noche. Para un verdadero arrepentimiento siempre habrá intereses de por medio, y en función de ello se suele valorar la aceptación o no del mismo. En la vida todo tiene un precio y, acorde a él, se paga; aunque no siempre el pago venga en primera persona. La conducta que se adopte sobre determinadas cosas, o situaciones, va en función a la forma que se tenga para entender o captar la información. Si lo que se necesita es agua y se da de beber, no se podrá tener en cuenta las veces que los antepasados permitieron morir de sed. Una herida no se sana con otra herida; una herida sana con los medios y el ánimo que se ponga para sanarla. Nadie vive exento de errores, unos más visibles que otros. Si la idea es ir en busca de ellos, siempre se terminan encontrando; pero de la misma forma que al cazador de nada le vale la munición húmeda, tampoco de nada nos sirve llevar por cuenta los errores y miserias de los demás. Son disparos que, a la postre,  serán inofensivos; siempre se logrará mucho más entregando y manifestando amor que almacenando defectos y errores. Los quiero, piensa en positivo y feliz fin de semana. ©12/12/2014 La vida según Pipa II (J. Javier Santana)

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