miércoles, 31 de diciembre de 2014

Nadie vive al margen de una situación adversa.

Para cerrar el año me gustaría brindarles con esta reflexión inspirada por nuestra amiga Marisa Cilleros, fiel seguidora a mis publicaciones y regalo de amistad en el este año que ya nos deja. Bajo mi particular punto de vista las situaciones adversas están a la orden del día y nadie hay al margen de ellas. Cada cual ha de afrontarlas según su circunstancia, capacidad o actitud; al tiempo que se amolda o prepara para cada evite que la propia vida nos disponga. Siempre, por muy dolorosa e injustas que sean, vienen para enseñarnos algo; de ahí la actitud de estar dispuestos para aprender. He convivido con un indigente, un desahuciado, un enfermo terminal, colaboro con una asociación asistencial, he sido miembro de una pastoral penitenciaria, he estado uña con carne, desde la mismísima calle, con un toxicómano durante más de cinco años, con enfermos y ancianos desahuciados. Uno está y hace su labor, bajo los dictados de su corazón, lo mejor que puede y sabe; a partir de ahí, todo es un misterio donde entra en juego aceptar la ayuda, pedirla u ofrecerla. Existen misterios en la vida difíciles de descifrar cuando hay situaciones que se nos escapan de las manos y sólo te quedas con la impotencia que has de tragar. Yo suelo ponerme en la voluntad de Dios y oro; pero eso soy yo, porque así me lo dicta mi interior. La historia de la humanidad está llena de ejemplos que certifican países donde "los poderes se afanan en la codicia y el enriquecimiento de unos pocos y de la buena fe del ser humano". Cada cual elige un rol para luchar contra dicha situación; algunos pasan a la política de forma activa, otros intentan en su entorno más inmediato crear buenos valores y, los que más, lo denuncian en el ánimo de que algún día todo ello sea diferente y vaya cambiando. Yo no puedo luchar contra los malos ejemplos de nuestros gobernantes, pero sí puedo intentar educar a mis más inmediatos a que no lo tomen. Me confieso católico y creo en el Evangelio de Jesús. Denuncio como muchos a aquellos que intentan mancillar el nombre de Jesús. Hay muchos que viven su fe con dignidad e intento en todo momento usar el sentido común para separar la paja del trigo. No a todos se les puede catalogar igual. Es doloroso y lamentable, pero hay que convivir con ello, seguir hacia adelante con los justos y ofrecer mucha oración por los que eligen otra forma de hacer las cosas. "La vida, parece fácil, pero resulta increíblemente difícil vivirla", nos dice Marisa.
Esta es la parte más peliaguda, pues la vida solo la puede vivir cada cual por cada cual. Vaya este guiño por si les puedo ayudar: cuántos momentos difíciles has vivido, cuántos has superado, cuánto te has curtido en ellos, por cuántos estarías dispuesta a volver a pasar, cuántos cambiarías. Crees que todo hubiera sido diferente. Cada cual tiene la vida que le toca o ha elegido. A veces no la eliges, o eso se cree, pero elegida o no es con la que hay que cabalgar, y de seguro es que a alguien se le podrá aportar en positivo. La vida cuando acudes a su encuentro, te premia; no esperes a que ella venga a ti. Yo bendigo el día que facebook nos cruzó en amistad, aprendo mucho con ustedes. Los quiero, piensa en positivo, gocemos la Navidad cada día y Feliz Año Nuevo 2015. (J. Javier Santana)

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