sábado, 20 de diciembre de 2014

El agua que viene de arriba circula y es pura, no contamina y, si se almacena, se depura.

Puestos a mirar, dependerá de nuestra mirada la objetividad con la que se mire. Cierto es que hay formas de mirar el mundo; algunos prefieren mirarlo a través de un catalizador y entonces habrá que limpiar las ópticas si no se quiere ver empañado. Otros prefieren retirarse y verlo a solas porque requieren de su intimidad y celo para ello. A los que más, necesitan verlo de frente sin apartar la mirada de los ojos; pues ellos nos revelarán los ojos que nos miran. La comedia, tragedia o el paraíso del mundo que nos rodea dependerá del ojo perceptor del que lo mira; el mundo seguirá rodando. Dios no es sordo, su Luz está para aquellos que lo necesiten e invoquen; Pipa ya huele su libertad. El agua que viene de arriba circula y es pura, no contamina y, si se almacena, se depura. Es la que fluye del grifo de nuestros pensamientos la que hay que cuidar o depurar. La gratitud está por encima de la ingratitud. Es tan grande que a veces no alcanzamos a verla; de ahí que sólo logremos ver la 'ingratitud'. Dice el refrán que es de bien nacido ser agradecido, y no se equivoca. Cada cuál elige un número y si no se escoge, se nos asigna; cada número lleva consigo un mensaje y nuestro será el motivo para descubrirlo, porque nada que no tenga un significado ocurre por casualidad. Seguirá amaneciendo igual todos los días, aunque ya no se cuente con nuestra presencia. El narrador de los días cambiará su escenario, pero no su espíritu. Hay motivos para nacer, los mismos que para vivir; la felicidad nunca nos dará la espalda si te ciñes a ella, si la miras de frente; porque siempre sabrá indicarnos el camino. Los quiero, piensa en positivo y feliz día. ©20/12/2014 La vida según Pipa (J. Javier Santana)

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