jueves, 1 de enero de 2015

Afloja el alma; ahí no hay espacio para tantas palabras, toma la acción.

Un cambio de año es una nueva oportunidad para nuevos propósitos y ahí cabe absolutamente de todo, pero hay algo que no puede fallar y es esa visión que tenemos de la vida; nuestra vida. Si miras atrás y aún no terminas de acoplarte; súbete a tu luna, toma asiento, observa tu mundo desde el exterior como si no fueras tú, se honesto contigo mismo y adopta la postura de transformar aquello que un día decidiste hacer. Llegó de nuevo la oportunidad y aún puedes contarlo o, como diría Cortazar, afloja el alma; ahí no hay espacio para tantas palabras, toma la acción. El amor nunca nos falta; porque somos la viva presencia del amor. Yo soy cristiano católico, mi referente es Jesús e intento de alguna manera seguirle; aprender de Él. Él murió por amor a la humanidad, no temió por su Pasión. Sintió mayor dolor cuando en Getsemaní pensó si su Pasión valdría la pena. Dos mil quince años después, aquí, se sigue hablando de Él. Es moneda discutida, pero eso también nos lo reveló. No temamos morir por amor, cada cual por cada cual tiene su testimonio revelador y de seguro a alguien les servirá de ejemplo. Hay quienes aprenden en el dolor porque del dolor brota su escuela. No prives a tu libertad de aquello que nos hace libres, libera o simplemente la protege, cosa bien diferente; pero recuerda que aquí todos, inclusive animal o cosa, tenemos los días marcados. Vamos aprendiendo a sobrevivir y eso es lo que nos va enseñando todo lo que hemos ido eligiendo y nos rodea; a veces con acierto y fortuna, otras marcadas por las leyes de destino de una forma desafortunada pero que le da vida a todo lo que hoy, el Universo, ha decidido nos acompañe. (Parte del texto ha sido adaptado e inspirado por nuestra amiga Ascensión Machín Alarcón). Los quiero, piensa en positivo, gocemos la Navidad cada día y feliz comienzo de año 2015. ©1/1/2015 La vida según Pipa II (J. Javier Santana)

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