jueves, 8 de enero de 2015

Anidar odio, no ahuyenta al odio; lo cristaliza.

Hoy siempre será el día asignado para realizar el cambio, ayer se esfumó y mañana todo será incertidumbre. No nos abrumemos por lo costoso que pudiera parecer lo elegido para el cambio, ese ni más ni menos es el primer paso; la elección. Es imposible comprender e ir hasta la rama sin antes entender a su raíz. Una escalera, como es normal, se hace llamar así por su número indeterminado de escalones que posee. No todas son iguales, pero existen escaleras como proyectos ideados hay en nuestras mentes. Toma el primer peldaño de tu escalera; cada peldaño llevará su particular lectura y, aunque no llegues hasta el final, nadie nos podrá robar lo aprendido en la escalada. Existen emociones que nos pueden y situaciones que se hacen con ellas. Es de entender la manifestación espontánea de nuestros sentimientos ante determinados hechos que pueden con nuestros principios. De la misma forma que pienso sobre la importancia de estar en presente para que todo aquello que no nos hace nada bien nos cargue de cosas que a nada nos conducen, salvo afectar a nuestro propio organismo. Anidar odio, no ahuyenta al odio; lo cristaliza. Cuando nos asalten sentimientos de odio, transmutemos su energía por sentimientos de amor a quienes luchan por la recuperación de los valores, porque amando de esta forma no se da cabida a quienes se empeñan, con sus disparatadas acciones, en erradicarlos. El odio es un ente cuya supervivencia sólo ha de estar de paso y que le invitamos a seguir su camino a ninguna parte. Los quiero, piensa en positivo y feliz día. ©8/1/2015 J. Javier Santana


CHARLIE HEBDO
Cuál puede ser el mecanismo para justificar lo injustificable; dónde reside el valor a punta de pistola y, cuándo te desarman. Seguro qué aquel que bajo el síndrome de la cobardía a quema ropa, es capaz de apretar un gatillo, dispone de todas las respuestas. Es imposible ir a la rama sin antes entender la raíz; dónde queda la responsabilidad de aquel que creó el arma para matar, y de quién la autorizó. Los de a pie somos carne de cañón para un sistema que no da para sobresaltos. Dónde están los buenos y quién decide sobre la autoría de los malos. París vive conmocionada; Francia, Europa y el mundo, busca responsables;  desarmados armados. El mundo señala con el dedo y condena; otros, en medio del mundo, cantan victoria. Objetivo cumplido grita la indecencia; una vez más nos hemos hecho sonar. Terror, miedo, inseguridad, caos, desconcierto; todas a una. La libertad de un país comienza donde termina la libertad de otro país. La responsabilidad suele servirse a la carta, a su antojo, y cuando ésta se sirve como tal no se sabe muy bien si lo que se está sellando, a la postre, es el hecho de atentar contra tu propia vida. Respeto mutuo toca aprender, urge educar; eso quizás, posiblemente, un día ayude a los seres humanos a cuidar las formas, modelos y métodos de actuación, incluso el más lamentable acaecido hoy "Charlie Hebdo". Descansen en paz aquellos que hoy en Charlie Hebdo han perecido de la mano de lo injustificable; asesinar a sangre fría.

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