Hay determinados rasgos que nos identifican, delatan, sin dar muchas explicaciones de quienes somos; la forma de expresarnos o de llegar a los demás, la elección del escenario para dar una determinada explicación, el ambiente de incertidumbre o misterio que generamos, la impronta o predisposición para facilitar la información e incluso la tarjeta identificativa que, por lo general, nada tiene que ver con lo que se pretende explicar. Ante estos rasgos la reacción será siempre de escucha interna, pues en juego puede encontrarse camuflada la oportunidad que buscamos. Por otro lado hay quienes para vivir en el presente, necesitan ser felices en el pasado; un futuro ciego. No existe nadie, cuya experiencia de vida haya estado rodeada de valor, que no tenga algo muy particular que contar. A todos nos ocurre algo, y eso que ocurre sólo nos ocurre a nosotros; es lo que nos hace inmensamente especiales. Si no somos capaces de vivir en nuestra particularidad, difícil será salir y evolucionar en ella; aun tengas que convivir contigo mismo, durante un tiempo, debajo de tu cama besando el suelo. Un día saldrás de nuevo a la luz y te harás surgir de todo menos de la nada. No discuto nada de este texto, pues generalizar suele excluir. Puede que yo no necesite "religión o mediador para comunicarme con Dios"; desconozco lo que puede necesitar el otro. No es necesario un "ritual o ceremonia para llegar a Dios", quizás a través de rituales hay quienes lo sienten más cercano; en su libertad queda. "Dogmas o doctrinas" para encontrarlo; yo concibo a Dios como el que viene; Él elige el método y me brinda la libertad para elegir. Coincido plenamente en que "nuestra consciencia es una Consciencia Cósmica, y que por medio de ella estamos unidos con el Creador", también opto por el silencio como vía de esa comunicación interior para con Él. Dios es amor, por tanto, su "regla" no se entiende sino desde el Amor Incondicional; "las guías o dictados" fluyen en función de cada conciencia. Todos los caminos confluyen en el mismo punto, como venas conducen la sangre; al corazón. Somos uno si no excluimos. Desde el corazón, Dios, se bombea la sangre, y por ese mismo impulso se retorna a él. Para ello no se necesita religión ni ideología sino conciencia; la religión la incorporamos a la conciencia cuando ésta calza con la religión y siempre desde el libre albedrío. Los quiero, piensa en positivo y feliz día. ©13/1/2015 J. Javier Santana
Gran Canaria es sinónimo de seguridad ciudadana, fantástica climatología, variopintos parajes naturales, gente sencilla y hospitalaria, cultura para las culturas, enclave comercial y turístico, abundante en lo que mana y rica en energías renovables, sabrosa gastronomía y cuna de grandes futbolistas, artistas y escritores. Amo al mundo como vivo enamorado de mi tierra. Ingleses y franceses fueron nuestros primeros turistas, crearon colonias importantes y dieron lugar muchas de sus costumbres.
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