martes, 20 de enero de 2015

Si postergas un sueño corres el riesgo de quedarte sin él.

Postergar un sueño es perfectamente comprensible, y máxime después de haber encontrado un guiño como el de Benedetti, "cinco minutos bastan para soñar toda una vida". Hay tiempo para soñar, se diría. Lo malo del asunto es que nunca sabremos dónde y en qué momento nos cogerán esos mágicos minutos. Y digo yo, puesto que el tiempo es relativo, mejor poner el cronómetro ahora; no se nos vaya a hacer tarde y se nos escape el tiempo del sueño, la vida misma. Las ideas podrán ser buenas, que lo sean o no dependerá del tiempo que se tarde en digerirse. Hay veces que para avanzar y ganar se hace necesario comenzar de cero; cuando nadie quiere, dos manos lo pueden todo. Coraje y decisión se acompañarán; independencia y audacia nos protegerán; optimismo y esperanza, mimarán; perdón y liberación, transmutarán; equilibrio y calma nos serenarán; despreocupación y alegría, entusiasmarán; armonía y claridad nos templarán; ternura y protección angelical, nos dirigirán. Todas al unísono nos servirán, pues nuestro es el proceder y la felicidad que cada cual ha de encontrar. La verdad es esa que nunca se hace esperar y aparece sin llamar. De la misma forma, hay quienes para encender el fuego sólo le basta con poner la leña. Los quiero, piensa en positivo, ora como amas y feliz día. ©20/1/2015 J. Javier Santana

No hay comentarios:

Publicar un comentario