No sé por qué razón ocurre que con el paso del tiempo te vas encontrando con almas que ansían el espíritu del amor, y lo cierto es que ese espíritu cabalga todo el tiempo con uno; solo qué, al igual que los ojos, sólo lo vemos ante el espejo. Si te sientes escaso de amor, pregúntate qué es lo que estás haciendo con el tuyo; porque a medida que vayas dando, éste te va regalando. No seas como con la golosina, quieras quedarte con la mejor, o no la comas, por miedo a que se nos agote. Parte y reparte, para que de todo te lleves una parte. Cuando nuestro esquema mental, unido a una determinada situación vivencial, no se corresponde con la realidad objetiva de lo que pretendemos; nuestra actitud ha de ser conciliadora y con una sana predisposición a llegar a un feliz acuerdo donde todas las partes se correspondan y sean beneficiadas. Nuestra situación no nos justifica, pues antes que la nuestra estará también la de nuestro interlocutor; ella será siempre primero y más real que la nuestra, pues no sufre de esquema mental. Lo que para nosotros puede ser objetivo, es para el otro totalmente subjetivo; pues esa objetividad está totalmente fuera de él. A una mosca no se le gana, conquista ni seduce echándole insecticida; la miel siempre será un grato reclamo. Si deseas cambios, la comodidad no puede ser tu compañera de viaje. Hubo alguien que se sintió incómodo jugando con un dominó viejo y desgastado, donde todos sus adversarios le identificaban sus piezas; consideró pues, que uno nuevo pondrían a todos los participantes en igualdad de condiciones. Tal fue el hecho que cambió su realidad a la par que cambió la de todos sus contrincantes. Si te hallas en una situación incómoda, no esperes a que venga alguien a cambiarla; adelántate y se tu mismo quien la cambie. Tu realidad, y las de los demás, te lo agradecerá por mucho que, aparentemente, a algunos les pueda venir incómoda; para ese entonces, el turno de cambio, le corresponderá a otro. Los quiero, piensa en positivo, gocemos de la Navidad cada día y feliz fin de semana. ©2/1/2015 La vida según Pipa II (J. Javier Santana)
Gran Canaria es sinónimo de seguridad ciudadana, fantástica climatología, variopintos parajes naturales, gente sencilla y hospitalaria, cultura para las culturas, enclave comercial y turístico, abundante en lo que mana y rica en energías renovables, sabrosa gastronomía y cuna de grandes futbolistas, artistas y escritores. Amo al mundo como vivo enamorado de mi tierra. Ingleses y franceses fueron nuestros primeros turistas, crearon colonias importantes y dieron lugar muchas de sus costumbres.
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